JUAN DÍAZ FERNÁNDEZ, ESCRITOR, PROFESOR…

     Hoy comienza la Feria del Libro en Ceuta, mi particular homenaje al escritor ceutí, y dinamizador cultural Juan Díaz Fernández, que organizó la primera edición en 1978… ¡¡¡ Se podría dedicar cada año a un escritor ceutí… Alberto Baeza, García Cosio, Carlos Posac, Juan Bravo, López Anglada, Arostegui… !!!

Recuerdos, escritos, libros y un sinfín de apuntes se nos viene a la memoria, cuando comienzan los primeros martilleos para instalar las casetas de la Feria del Libro de Ceuta, dedicada este año a García Márquez, pero yo me quedo con algo mucho más cercano, con el recuerdo de este gran escritor y dinamizador de la cultural en nuestra ciudad, Juan Díaz Fernández.

Y precisamente, él organizó, a través de la Dirección Provincial de Cultura que dirigía, la primera edición de la Feria allá por el 78. Algún año, la cita de los libreros con sus lectores, debería dedicarse a quien le dio el pistoletazo de salida, que ya cumple casi cuatro décadas.
Antes de recordar sus numerosos libros y escritos, no podemos dejar de mencionar algunos datos biográficos. Nace, accidentalmente, en Tetuán el 16 de septiembre de 1925. Estudia bachillerato en el colegio San Agustín y en el Instituto Hispano-Marroquí. Muy joven se traslada a Granada y posteriormente a Madrid donde terminaría la carrera de Filosofía y Letras, en la especialidad de Geografía e Historia. Contrae matrimonio en 1955 con Carmen Bermejo, de cuya unión nacen tres hijos. Toda su vida se dedica a la docencia, Arcila es su primer destino en el Protectorado Español de Marruecos, tras su independencia regresa a Ceuta desarrollando su actividad en la antigua Escuela Normal de Magisterio, y en 1990 le llegó su merecida jubilación.  Compartió su profesión como docente, con la creación literaria, fueron cientos los artículos en la prensa nacional y local. Obtuvo un buen número de premios literarios, destacan, Huchas de Plata los años 1974 y 1976, premio nacional Día del Mar, premios Ceuta de Periodismo y Literatura, entre otros muchos.
Pero para conocer su faceta como escritor, que mejor que releer su primer contacto con los libros, su magistral reflexión la dejó plasmada en el libro “Torre del Faro”, publicado en 1992: “La primera vez que entré en la Librería Cortés era yo casi un niño y fui con mi padre a comprar allí los textos del primer curso de Bachillerato. Mi padre compró también para él unas novelas de la colección Molino, a 0’95 pts., y para mí además unos libros de cuentos. Pocos días después, mi padre se marchaba a la guerra (era por el año 37) y me hizo prometer que le escribiría contándole aquellos cuentos. Hoy pienso que esa tarea, que yo fui cumpliendo fielmente cada domingo, debió de ser el inicio de mi adiestramiento en lo poco que he llegado a saber hacer en esto de escribir. Más adelante, ya en la postguerra, algo más crecido yo y con un atisbo de bozo bajo mi nariz, seguí entrando en la Librería Cortés a por más textos de Bachillerato y también a por novelas de Julio Verne, de Zane Grey, de Emilio Salgari y de James Oliver Curwood, que por entonces me apasionaban. Luego, ya con mis primeras gafas y mi primer enamoramiento, continué frecuentando aquella librería buscando títulos de Bécquer, Galdós, Chesterton, Stevenson, Dostoievsky, Pirandello, Tagore y un largo etcétera en el que cabía todo lo legible que se podía adquirir en una librería de la España de entonces, excluidos por supuesto Lorca, Valle Inclán, Unamuno, Ortega y demás proscritos de la época.
En este escrito también nos traslada a esa Ceuta donde tan solo existían dos librerías: “… la de Cortés y la de Menacho, las dos con su solera, su ambiente, su polvo y su olor característico. La primera en el mismo sitio donde ha estado siempre; la segunda en la parte más angosta de la calle, justo enfrente de lo que actualmente es el edificio donde se ubica el Banco Español de Crédito.  La librería Menacho desapareció hace muchos años. Hoy he sabido que también la Librería Cortés va a desaparecer dentro de pocos días, dos o tres semanas a lo sumo…”.  Y termina su magnífico relato con el recordatorio a quien le mostró sus primeros consejos literarios: “… Sin embargo, las veces que yo me llegaba por allí, aunque sólo fuese por echar una ojeada a los libros expuestos, él me retenía un rato y charlaba conmigo, sobre libros naturalmente, e incluso me hacía pasar a la trastienda a husmear entre los muchísimos que en ella se guardaban y donde en muchas ocasiones encontré el libro raro, el abaratado por ser de una edición obsoleta… o simplemente el que no solía poner a la vista por no ser de fácil reclamo para todos los públicos. ¡Más de una lectura interesante le debo yo a las recomendaciones que me hizo D. José Cortés!

Fundador del Instituto de Estudios Ceutíes

Fue uno de los fundadores del IEC, junto a otros 27 pioneros que lucharon porque en Ceuta, al igual que en otras muchas ciudades de la geografía española, se crease una institución que agrupara a todos aquellos que hasta entonces investigaban, estudiaban o creaban por su cuenta, es decir, aquellos que batallaron porque se constituyese un centro de estudios locales. Consiguieron rápidamente que formara parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el organismo de mayor calado en este campo. Juan Díaz Fernández, fue el primer Delegado Provincial del Ministerio de Cultura en Ceuta, desempeñando el cargo entre 1978 a 1981. El Ayuntamiento le concedió el Escudo de Oro de la Ciudad. Fue miembro de distintas asociaciones culturales, entre las cuales destaca la de Amigos de la Música. Pronunció numerosas conferencias, charlas divulgativas y pregones, destacando los realizados en la Feria de Ceuta en 1979 y 1983. Falleció en Málaga, donde se encontraba de vacaciones, el día 21 de octubre de 1996. Otro aspecto importante fue su actividad en el mundo deportivo, fue el primer presidente de la federación ceutí de piragüismo, bajo su mandato el ceutí Díaz-Flor fue medallista olímpico. Y, en el año 2003, el pleno de la Asamblea acordó por unanimidad poner su nombre a una calle de la ciudad.

Organizó la 1ª Feria del Libro

Juan Díaz Fernández, como escritor nos dejó numerosos libros, pero también habría que destacar su labor como dinamizador de la cultura en Ceuta, en unos momentos difíciles. La democracia estaba dando sus primeros pasos, se abrían nuevos caminos, se toman una serie de importantes iniciativas: se decreta una amnistía para los presos políticos y se facilita el retorno de los exiliados; se legalizan los partidos políticos. Se celebra el 15 de junio de 1977, las primeras elecciones democráticas a las Cortes, desde febrero de 1936. A los pocos meses fue nombrado Delegado del Ministerio de Cultura en la Ciudad, sus proyectos y objetivos son numerosos para revitalizar y cambiar la forma de hacer cultura en una Ceuta demasiada encorsetada, que salía muy poco a poco de la dictadura.
Uno de sus primeros proyectos fue la puesta en marcha de la Feria del Libro, lo que logró junto a un buen equipo de colaboradores.  Y así fue como el 27 de mayo de 1978, a las siete de la tarde, empezó a caminar en el salón de actos de lo que se llamaba Casa Sindical, donde se celebró el acto oficial con un pregón a cargo del cronista oficial de Algeciras Cristóbal Delgado. La presentación del evento estuvo a cargo de Juan Díaz Fernández, quien desglosó su faceta como historiador, pero sobretodo destacando la puesta en marcha de este encuentro con los libros en la calle y apostando por que sean muchos años, los que esta cita perdure en el tiempo. A continuación actuó la masa Coral dirigida por Andrés del Rio. En el rostro de Juan Díaz, seguro que en esa tarde, esbozó una amplia sonrisa al ver que algo estaba cambiando en el particular mundo de la cultura en la ciudad y él lo había propiciado.
Fueron numerosos los actos en esta primera Feria, destacando el acercamiento de la lectura a los más jóvenes, en diferentes colegios, a cargo de los maestros Rodríguez Ferrón, Jiménez Aranda, Josefa Pérez y Fernández Ragel, y una exposición (165 cuadros) en el salón del trono del Ayuntamiento. Concluyendo la Feria con un festival de teatro infantil, y un concierto al aire libre a cargo de la banda de música de la Legión.

En el recuerdo

La evocación de sus libros y escritos, quedó en las numerosas referencias aparecidas en la prensa sobre su obra literaria, destacando la del escritor Jorge López que decía… “Cuando yo acudí por primera vez a visitar a un escritor ni siquiera había terminado la EGB. Aquel hombre me abrió la puerta y desde su altura, a través de sus gafas que recuerdo sin montura, no sé si estoy en lo cierto, me miró detenidamente pensando que me había equivocado de puerta. Un perro de pelo marrón, rizado, enorme a mis ojos, salió a mi encuentro ladrando ferozmente, acentuando mis nervios. Nunca simpatizamos este perro y yo. Juan Díaz Fernández no daba crédito a mis aspiraciones pero aún así me condujo a través de un largo pasillo al sancta sanctorum donde tecleaba, por aquel entonces en una máquina de escribir, sus historias. Seguido por el perrazo me vi rodeado de lo que sin duda era el ambiente de un escritor. Librerías acariciando el techo, rebosantes de libros. De entre todos ellos escogió uno. Me lo prestó. A cambio se quedó con mi carpeta de vanos relatos y me emplazó cuando acabara de leer aquel libro”.
También lo escrito por Alberto Núñez García… “Te imagino allá entre nubes, con tu estilográfica (seguramente una Parker-51) en la diestra y tu eterno pitillo entre los dedos de la otra, hilando sabiamente tu prosa antigua y clásica… ¡Ah!, y mirando al mar, ese compañero que se traspira en tus artículos, en todos. Aunque en algunos no lo cites, el mediterráneo está siempre presente con su olor a salitre y a brisa entre pinos… Regresar a la ciudad natal después de tantos años de ausencia, leyendo tus artículos tumbado en una mecedora de la cubierta del ferry (¡La Paloma! ¿Recuerdas?), y viendo amanecer el Hacho por el horizonte azul, fue para mí una experiencia inolvidable… Guárdame un buen sitio ahí, en esa Biblioteca Celestial que diriges. Búscame un buen sillón junto a un gran ventanal. Los próximos diez mil años espero pasarlos leyendo. El pequeño resto de Eternidad que me quede lo quiero dedicar a escribir”.
Su compañero y amigo de los años de universidad, el profesor y Doctor en Historia Manuel Capel evoca al Juan Díaz de principios de los 50 en su libro “Los Desubicados: “su madurez intelectual y humana, y por su sensibilidad para la poesía y la música. ¡Todavía repito, de memoria, algunos de sus versos y me parece oír el canto de su armónica! También debo a él mi afición al teatro -iniciada con las entradas a “la clac” en el Español o en el Mª Guerrero, en el Infanta Isabel o en el teatro de la Comedia-, amén de la asistencia a los conciertos de la Sinfónica -en el cine Monumental, como aquellos que dirigía Pierino Gamba- y los de la orquesta nacional, bajo la batuta de Ataúlfo Argenta. Luego que el fatumo el destino puso muchos kilómetros de separación entre ambos, pudimos, a la vuelta de muchos años, reanudar nuestros encuentros o hacerlos más frecuentes, pero sabía yo que él prefería no alterar la estampa aquélla de nuestra juventud…”

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JUAN ANTONIO PALACIOS ESCOBAR

El escritor ceutí, afincado en Algeciras, desde hace varias décadas, Juan Antonio Palacios Escobar, presentará el próximo jueves día 28, a las 19,30 en la Biblioteca Pública, su último libro “Pitos y flautas”, una magnífica obra que a través de una escritura amena y clara, digna de lo que este autor nos tiene acostumbrado, nos muestra la realidad de la vida con sus cajas ocultas y tarjetas opacas, intereses personales y corrupciones, demagogias y populismos, desilusiones y desesperanzas. En este más que aconsejable libro, Palacios Escobar analiza las causas  de la crisis de liderazgo y desapego social hacia la actual clase política española.

En la portada del libro resume su, tal vez, filosofía de existencia… “La vida es música, lo importante es seguir el compas”. Y una clara dedicatoria, a los que entre pitos y flautas llenaron su vida de optimismo, alegría y ganas de vivir en lugar de dedicarse a sembrar el pesimismo, el odio y la envidia.

Que suerte tenemos los ceutíes con este paisano tan lúcido y que es capaz de reflejar en unas líneas lo que en realidad es la vida. En su introducción nos refleja lo que es esta obra, y nos indica que hay libros que nos hablan y otros que a pesar de su volumen carecen de voz, aquellos que bajo un lenguaje aparentemente rico no nos comunican ningún mensaje y otros que nos introducen en un maravilloso mundo que nos atrapa de principio al fin, como ocurre con este libro.

Con estos “Pitos y Flautas” que tendremos la suerte de poder tener el próximo jueves en nuestras manos Juan Antonio Palacios, pretende sin aspavientos, con humildad y dignidad, que todos nos convirtamos en coautores y coprotagonistas de una obra que intenta estimular nuestra creatividad, provocar nuestra reflexión, alimentar nuestra memoria y colaborar a conocernos un poco mejor desde mirarnos en el espejo y utilizar las gafas de los demás para averiguar cómo nos vemos nosotros y como nos imaginan quienes rodean.

Y continúa con su fragmentación… “En esta ambiciosa tarea deseo que descubran cosas nuevas, pequeños mundos distintos y conocidos, que reescriban todo tipo de historias y experimenten emociones y sentimientos y que en los rincones de sus páginas interpreten la partitura que mejor les suene y más les satisfaga. Este libro es el resultado de la observación y la reflexión, del análisis de situaciones reales o imaginarias, en el que nos planteamos en muchas ocasiones como nuestras vidas las cosas no son como parecen y las gentes como realmente creemos o nos agradarían que fueran y hay que tener cuidado para que no nos den gato por liebre. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pues permítanme que través de sus paginas juguemos con la posibilidad que nos ofrecen las palabras y como estas hay veces que pueden recoger mil imágenes y nos abren puertas sobre el mar como afirmaba Alberti o nos salvan de la tristeza como argumentaba Truman Capote”.

Palacios Escobar, nos invita a recorrer las diferentes partes de este “Pitos y Flautas” que a modo de secciones, plantas o galerías de unos grandes almacenes no son compartimentos sino que forman un todo lleno de preguntas sin respuestas o de estas en busca de la interrogante adecuada.  Y como final nos indica que todos los días de nuestra existencia son muchas las personas que desde su generosidad nos ayudan a vivir y nos enseñan a ser mejores, pero tampoco hemos de olvidar que vamos también a toparnos con otras que se mueven entre lo tóxico y lo perjudicial, y entre esa fauna que podría hacernos exclamar entre el enfado y la indignación Menuda gente Son personajes como algunos de los que figuran en este escenario literario que por mucho maquillaje que le pongamos, sufren con el bien de los demás como el envidioso Aquiles o  resultan sinvergonzones como Caretón acostumbrado moverse entre escándalos y líos o rompen la intimidad de todos como el espía de Calixto entre vómitos, dinamitas y tormentas con Vladimiro, Fulgencio o Bertino…

JUVENTUD EN CEUTA

El escritor ceutí, Juan Antonio Palacios Escobar, proviene de una familia muy concienciada políticamente. Su tío Antonio Escobar Rivera fue un destacado líder sindical durante la Segunda República  en Ceuta. Desde niño se fue formando su conciencia de libertad y democracia, escuchando las historias familiares sobre el tío Antonio y su lucha en la CNT, y la posterior represión de un conocido falangista local, quien estaba obsesionado por llevarlo a la fosa común. Y la familia paterna por su militancia en el PCE y naturales de Algeciras, padecieron cárcel, el exilio y la pena de muerte por parte del régimen franquista. Y acompañado de todas esas historias y ligero de equipaje, Juan Antonio Palacios, comenzó su labor como maestro en la otra orilla. Pero, junto a su labor docente, es reconocido como un consumado escritor, articulista y comentarista en distintos medios de comunicación y revistas especializadas, con más de cuatro mil artículos. Ha intervenido en diversos libros profesionales. Además de ser coautor de otras obras de interés como “102 razones para recordar a Salvochea” entre otros. Escritor y autor de “Entre la hiel y el almíbar “, “Personajes y Estrafalarios “, “Cabezas y Gorros”, “Andares y Caminos”  “El patio de mi casa” y este exitoso libro de “Pitos y Flautas”, además ha colaborado en numerosas obras a nivel coral. Estudio Pedagogía Terapéutica en Madrid, en aquel entonces durante tres años, siendo alumno de la precursora de la Educación Especial en España, María Soriano, y sacando el número tres de toda España en su promoción. Es uno de los históricos de la Educación Especial en Andalucía, fundando  y siendo director durante catorce cursos del Centro de Educación Especial “Virgen de la Esperanza” de Algeciras. Es miembro fundador de AEDES (Asociación Española para la Educación Especial).

PRESENTACIÓN DE “PITOS Y FLAUTAS”, EN CEUTA

Este jueves día 28, a las ocho de la tarde, en el salón de actos de la Biblioteca Pública, tendremos la suerte de escuchar al autor de este magnífico libro, descubriéndonos las entrañas de “Pitos y flautas”. Si queremos conocer mejor a Juan Antonio Palacios, tenemos que recurrir a su buen amigo Darío Jurado, abogado, comentarista y actor en el programa de Buena Ley….” Distraído, como casi siempre, entre pitos y flautas, me reconozco enredado en una de esas conversaciones en las que Juan Antonio te lleva a su terreno sin que puedas hacer nada por remediarlo. Conversa Juan, negro sobre blanco, sin tapujos, sobre las pasiones que le arrastran desde que le conozco intentando mostrar sus cartas en una partida valiente que cada vez tiene menos de correcta y más atrevida. Claro, luchador, socialista convencido y político de raza, deshilacha la sociedad como si de una madeja enredada se tratara, intentando explicarse a sí mismo lo que él no comprende mientras nos ilustra, paternalista, sobre aquello que si sabe apoyado en su experiencia como si se sintiese responsable, por omisión, de nuestros futuros errores.

A veces mientras leo los libros de Juan, imagino cómo ha de sentirse quien los devora sin conocer en persona el autor. Y no lo consigo. Palacios se desnuda en cada párrafo empujado por ese afán didáctico que le caracteriza más que cualquier otro rasgo de su marcado carácter. Y es ahí, en su desmesurado intento de  enseñar donde el autor de pronto se reencuentra con el mar de dudas que sus propias inquietudes le provocan. Inventa escenarios que le son conocidos donde coloca las figuras que imagina. Y desde ahí con su ágil pluma comienza el baile de figuras y situaciones mientras, desde arriba y con esa sonrisa de niño travieso que le marca, mueve los hilos a su antojo. Las marionetas con nombres rocambolescos que tanto gusta de exponer terminan girando la cara hacia su creador para interrogarle sobre aquello que de ser una respuesta pasó en mitad de cada capítulo a ser un nuevo enigma. Porque no miente. En su prosa, clara y diáfana, se vacía una y otra vez intentando encontrar el punto imaginario donde deberían confluir las tres ideas que hacen de Juan Antonio lo que es: La justicia, la verdad y la política. Tres Diosas escurridizas que van y vienen por caminos que difícilmente se entrelazan. Y en el egoísta rincón de mi mecedora espero que nunca lo encuentre, para así seguir disfrutando por mucho tiempo de lo que para él es una pasión y para quienes lo leemos un placer…” escribió su amigo Darío.

Pero Juan Antonio, no ha estado solo en esta navegación, han sido varias las personas que han remado junto a el, para que este velero llenos de pitos y flautas llegará a su destino, y mas en estos tiempos de crisis. Sus primeras palabras es para su mujer, amante, compañera y amiga de siempre María, que es el motor su vida y la luz de su tarea creativa. Recalca… “Sin ella ni estaría aquí ni todo esto que hago tendría sentido, gracias por estar siempre a mi lado”.

También quiere dedicar este libro a todos aquellos que fueron capaces de llenar su vida de sensaciones positivas, que sembraron en él la ilusión y optimismo, que le inyectaron ganas de vivir, y que en los momentos más difíciles le dirigieron una palabra amable, que fueron generosos y amables, en lugar de ser avaros y antipáticos e intoxicarle de pesimismo, odio y envidia. Por supuesto, declara con fuerza,  este libro no sería una realidad sin la firme apuesta de Jesús Lebrero Infante, director y propietario de Absalón Ediciones por la obra y perfil literario y agradecer a todo su equipo su total colaboración y disponibilidad. Sin en los momentos que nos ha tocado vivir escribir un libro es una osadía, publicarlo resulta una heroicidad, concluyó Juan Antonio.

CEUTÍ, ALCALDE DE ALGECIRAS Y LICENCIADO EN PSICOLOGÍA

El curriculum de este escritor ceutí, es extenso, pero como datos significativos destacar también su faceta política, donde en el 2003 fue designado alcalde de Algeciras con el Partido Socialista. Y, como docente sobresale su licenciatura en Psicología y su dedicación los últimos años a la terapia psicomotriz. Fue un estudioso precursor de la Educación Especial en España, “María Soriano”, sacando el número tres de toda España en su promoción. De igual manera es uno de los históricos de la Psicomotricidad en Andalucía, profesor especializado en Técnicas de expresión y Comunicación por la Universidad de Barcelona, habiendo obtenido el número uno de la primera promoción y ampliando su formación en las Universidades de Pau y Paris. Psicomotricista por la Escuela Internacional de Psicomotricidad (Universidades de Ginebra, Paris y la complutense de Madrid) y Máster en reeducación y Terapia Psicomotriz por varias universidades.

Y para conocer su labor como escritor, y nada mejor que reproducir su escrito en el libro a modo de epílogo… “Entre oyentes y protagonistas, hieles y almibares, cabezas y gorros, andares y caminos, descubriendo y conociendo personajes estrafalarios y visitando los distintos patios, vamos escribiendo en medio de pitos y flautas los relatos y los desacuerdos de nuestra propia novela y las sinfonías de una música en busca del compás de nuestras vidas. Anónimos o conocidos paseamos o corremos sorteando dificultades y tormentas o disfrutando de sensaciones placenteras que duran menos de lo que quisiéramos, mientras la actualidad no nos da demasiados argumentos para estar contentos y aumenta la desconfianza de la ciudadanía hacia la actividad pública y quienes la ejercen. Cada jornada comprobamos en nuestras observaciones y análisis, que por muchos discursos retóricos y buenas intenciones que se argumenten, la corrupción, bajo sus distintas formas intenta contagiar todo lo que se le pone por delante en una especie de plaga altamente contagiosa.

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José Luis Morro y el exilio republicano en el norte de África.

     Un buen número de españoles tras la guerra civil emprendieron el exilio mexicano y otros hacia Oran y con posterioridad a la ciudad internacional de Tánger, Casablanca o Rabat. Como el caso del profesor ceutí Luis Abad.

El historiador segorbino, José Luis Morro Casas, presentó su último libro sobre los campos de concentración franceses en el norte de África, titulado: “Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África”. Libro imprescindible para conocer la intrahistoria de lo acontecido en este todavía poco conocido exilio republicano.
Cabe recordar que la primera publicación de Jose Luis Morro, dentro de esta colección se centró en el Campo de Vernet d’Àriège, sobre la tragedia vivida al final de la Guerra Civil por miles de españoles que atravesaron la frontera hacia Francia; su hacinamiento en playas y campos de concentración, el trato vejatorio que recibieron por parte del gobierno francés, la huida a países de acogida de algunos, la participación de otros en la II Guerra Mundial, la muerte de muchos de forma despiadada. De este libro ya se han realizado dos ediciones y en este momento se encuentra agotado.

El segundo libro, trata sobre el Campo de Gurs, también agotado en estos momentos.
“Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África”, hace mención a la salida de Max Aub del campo argelino de Djelfa y, su posterior embarque en el puerto de Casablanca, el 10 de septiembre de 1942 en el vapor portugués Serpa Pinto rumbo a México, meses antes de que se cerrase definitivamente el campo de concentración de Djelfa.
No obstante, Jose Luis Morro desarrolla la historia centrándose en el barco inglés “Stanbrook”, que partió desde el puerto de Alicante hacia Orán. De hecho, en el anexo reproduce una relación nominal de los pasajeros embarcados, recopilada por el profesor Juan Bautista Vilar, en el que aparecen 2.620 pasajeros. El barco que hace 75 años sacó de España a miles de refugiados. El puerto de Alicante fue escenario de la tragedia que se vivió, cuando miles de republicanos llegaron desde todo el país con la esperanza de escapar de la represión. Se encontraron sólo con este navío mercante que sólo pudo salvar a unos cuantos miles, en los últimos días de la guerra. El barco, con una capacidad para 800 personas, llegó a cargar a casi 3.000 refugiados rumbo a Orán, al frente del buque estaba el capitán Dickson.
Este puerto al final de la contienda, fue una tabla de salvación para cientos de republicanos, ya que caídos los puertos de Cataluña, el de Alicante era el único que quedaba libre, allí se reunieron unas 20.000 personas huyendo, entre las que había familias, cargos públicos, campesinos, maestros, militares en derrota, a quienes les habían prometido que habría barcos que les sacarían de España.
El destino de este éxodo fue Orán y su región: la Argelia occidental limítrofe con Marruecos. Las cifras que recoge el historiador Juan B. Vilar son las siguientes: 8.000 asilados en Argelia, a los que se suman 4.000 en Túnez y 1.000 aproximadamente en Marruecos. Las mujeres y los niños eran conducidos a centros de albergue mientras que la gran masa de excombatientes y los varones en edad militar fueron internados en campos de trabajo, de los que destacamos los argelinos de Morand y Suzzoni, el oranés de Rélizane. Se crearon también campos de castigo como el de Merijda y Djelfa.

El historiador José Luis Moro y Ceuta

En las décadas de los años ochenta este prestigioso historiador estuvo en nuestra ciudad realizando el servicio militar. Y desde entonces guarda con gran cariño aquella Ceuta que lo acogió.  Son numerosas sus conferencias y estudios sobre el todavía desconocido exilio en el norte de África. La pasada semana intervino en el Ateneo de Madrid, dentro del marco del 75º aniversario del Exilio Republicano, Organizada por la Asociación de Descendientes del Exilio español.
Contando con Ludivina García, Bechir Yazidi, profesor de la Universidad de Manoubade, Túnez, y especialista en el exilio en el Norte de África. Victoria Fernández Díaz, investigadora, y autora del libro: El Exilio de los marinos de la República, hija de refugiado en el Norte de África.  También son de destacar su trabajo sobre Max Aub, en Guerra Civil, exilio y literatura; Anna Seghers y Max Aub: dos destinos unidos por Gilberto Bosques; El exilio cultural de la guerra civil (1936-1939). Max Aub, ¿un exilio diferente?; El exilio literario español de 1939; Literatura y cultura del exilio español de 1939 en Francia, entre otros. Y sus últimos libros, Campo de Vernet d’Àriège, Campo de Gurs y este último Campos africanos. El exilio republicano en el norte de África.

De la fosa común a un nicho

El 18 de agosto de 1944, a la siete de la mañana, fueron fusilados los tres jóvenes alicantinos. Un camión militar transportó sus cuerpos al cementerio, siendo enterrados en la fosa común. Pero, cinco años después, el 15 de noviembre de 1949, José Guerrero Garrido abonó el traslado de los restos de estos tres republicanos desde a un nicho. Como detalle significativo, en la lapida donde se tallaron sus nombres, se dibujó en grande y justo encima una gran estrella de cinco puntas, símbolo de las Juventudes Socialistas Unificadas, que todavía continúa en el cementerio de Ceuta. En torno al exilio español en el Magreb
existe un gran desconocimiento, a pesar de los años transcurridos, esa aventura humana que vivió una parte del exilio español en el norte de África: cárceles, campos de concentración, compañías de trabajos forzados y represión. Cuando llegaron frente a Orán, el puerto de la costa argelina, empezó un verdadero calvario. La aventura de esta España peregrina no terminó oficialmente hasta que iniciada la transición democrática en España, la nueva Constitución, refrendada por una inmensa mayoría de españoles, puso fin a la realidad y la dialéctica de las dos Españas, iniciándose un periodo de reconciliación y de consenso democrático. La información sobre el exilio republicano, ha sido notoriamente insuficiente en los medios de comunicación de masas, de modo que la mayoría de la población, especialmente los jóvenes, lo desconocen.

De Orán a la fosa común de Ceuta

Miles de españoles se encontraban el 28 de marzo de 1939 en el puerto de Alicante, entre ellos tres jóvenes, Antonio Reinares Metola, José Congost Plá y Ramón Valls Figuerola, ellos aguardaban un barco que les permitiese abandonar España, camino del exilio lo que realizaron en el buque Stanbrook, zarpando hacia Orán (Argelia). Cinco años después estos tres alicantinos fueron fusilados ante los muros de la fortaleza del Monte Hacho y enterrados en la fosa común, a los pocos años sus cuerpos fueron trasladados a un nicho.
Pudieron abandonar Argelia, tras muchas penurias, y establecerse en el Marruecos francés, concretamente en Casablanca, donde organizan una resistencia al régimen, con la creación de la denominada Unión Nacional Antifascista (U.N.A.). Estudian la posibilidad de establecerse en Tánger, como cabeza de lanzadera. El 10 de agosto de 1941 se desplaza a la ciudad internacional José Congost. Realizó el viaje en ferrocarril, escondido en un cajón y protegido por el jefe de estación.  Comienzan a recibir desde Casablanca el boletín Reconquista de España, que lo adaptarían con el nombre de Liberación de España, escrito a máquina, y lo reparten por la ciudad.
Como el trabajo de captación va en aumento, el recién llegado José Congost requiere nuevamente de Casablanca el envío de otro delegado más y a los pocos meses llegó por el mismo conducto Antonio Réinales Metola, este tiene en sus planes inmediatos el trabajo de reorganizar las Juventudes Socialistas Unificadas. Al cabo de algunos meses formó un comité, integrado por Amalia Guerrero, Sebastián Mesa, León Azulay, Jacob Cuby y Rubén Bengio.
En septiembre de 1941 se envían dos nuevos dirigentes desde Casablanca, Adelo Aguado Hidalgo y Ramón Valls Figuerola; éstos asumen mayores y más amplias atribuciones y, sobre todo, el propósito de abrirse camino hacia Ceuta, entrevistándose con Demetrio Valentín, quien sirve de enlace para hablar con Pedro Rodríguez, dirigente socialista, quien hacía pocos meses había salido del Hacho. También asistieron el secretario político del PSOE Juan Traverso, y los cenetistas Agustín Álvarez y López Infante.
Debido a los nuevos proyectos deciden que el dirigente recién llegado desde Casablanca, Adelo Aguado, viaje a Madrid para mantener algunas reuniones y obtener más información. Pero fue detenido y llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y tras duros interrogatorios se le acusó de “atentar contra la seguridad del Estado y fomentar la organización de partidos políticos”. Tras un consejo de guerra sumarísimo, fue ejecutado a garrote vil el 28 de mayo de 1942 en Madrid. La detención de Adelo Aguado origina que las autoridades franquistas comiencen a encarcelar a los demás miembros que se encontraban en Ceuta y Tánger. En total son noventa y un detenidos. Todos son enviados a Ceuta, los hombres a la fortaleza del Hacho y las mujeres a la prisión del Sarchal. Se celebró el consejo en el cuartel de Sanidad, habilitándose una gran sala especial, comenzando el 9 de marzo de 1944. Después de siete días de vistas y declaraciones se aprobaron las múltiples condenas, destacando las penas de muerte a los alicantinos, José Congost Plá, Antonio Reinares Metola y Ramón Valls Figuerola, acusándoles de un delito contra la seguridad del Estado.

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ARCA… Aventura, masonería e intriga

El escritor ceutí Juan Antonio Fernández Ahumada, ha publicado una interesante novela, Arca, donde el reputado maestro masón Pierre Evans, ha sido asesinado cuando estaba a punto de descubrir el mayor de los misterios, su legado pasa a manos de su antiguo aprendiz, este junto a su inseparable amigo Wayne Roberts (ex-miembro de las fuerzas especiales) y la hija de Pierre, se embarcan en una carrera contrarreloj alrededor del mundo, pero en su cruzada no están solos. Una oscura organización católica, un equipo especial de una misteriosa logia masónica y un mercenario tan inteligente como temible, andan tras el descubrimiento. La carrera ha comenzado y el destino del mundo depende del ganador…

La novela puede adquirirse en formato digital -versión kindle- a través de Amazon y un reducido precio de 0,99 euros. Los amantes del formato tradicional en papel podrán adquirirlo en esebook y creativespace estore, y también en Amazon. El escritor también quiere destacar el apoyo de la editorial Donbuk, primera que confió en su novela.

El periodista José Manuel Quesada, buen conocedor de la obra de este ceutí escribió… La tradición militar de su familia le hizo entrar en el Ejército, “por el que siento mucho cariño, porque me lo ha dado todo”. Reconoce que su salida del mismo seis años más tarde fue el mayor error que cometió, pero su juventud y su pasión por escribir le trajeron por primera vez hasta la provincia de Almería, concretamente a Adra, en cuyo certamen de cortos Cinemavip fue nominado al mejor guión por su trabajo para la película Invasión. Tanta repercusión mediática tuvo que Montserrat Taboada le ofreció hacer el guión de un serial, titulado Las Roldán, que se emitió a través de la Cadena Cope de Ceuta.

Es una novela llena de acción, aventuras, intriga y misterio, en la que nada es lo que parece y en la que tanto el protagonista como el antagonista tienen cosas de mí, afirma Juan Antonio Fernández Ahumada. Códigos secretos, el misterio anual del instituto tecnológico de Massachusetts.

Con Arca, Juan Antonio Fernández inicia una saga protagonizada por Jack Ford, un antihéroe alcohólico, mujeriego y despreocupado por todo lo que lo rodea. Inmerso en todo el proceso de publicación y después de su trabajo diario en la Base Álvarez de Sotomayor, siempre encuentra tiempo para trabajar en Edén, segunda parte de la saga, muy próxima ya a su finalización.

Loco, demente, estúpido, arrogante; estos apelativos y muchos peores había tenido que soportar durante los más de veinte años que había tardado en construirla, en cumplir su misión. Al principio, incluso su mujer y dos hijos pensaron en abandonarle, pero al paso del tiempo y viendo su determinación habían acabado creyendo su historia.

Se encontraba  asomado a una de las múltiples ventanas de la embarcación la lluvia no cesaba, llevaba meses, años sin dejar de llover  y solo él era consciente de ese horror, desde antes de que cayera la primera gota.

De pronto, algo llamo su atención, diviso una pequeña isla a lo lejos, sobre ella observo tres grandes figuras las cuales rodeaban  un inmenso monolito, pero algo extraño le pasaba a la isla, empezaba a hundirse, él ya había sido testigo de este fenómeno su tierra, la de sus enemigos del norte y todo paraje que se encontraban en su viaje acababa hundiéndose por la poderosa fuerza de la lluvia ,la misteriosa isla se hundía rápidamente pero de pronto algo que no había sucedido con anterioridad ocurrió, de la isla apareció un barco, era más pequeño que el suyo pero más extraño si cabía, de éste salía humo que empujaba la embarcación a una velocidad de más de diez nudos .

La isla se hundió y el extraño barco desapareció en el horizonte, rápidamente corrió a sus aposentos donde estaba su mujer dando de beber a un pequeño cordero, cogió su diario donde relataba todo lo ocurrido desde el inicio del fin y anotó las coordenadas de la misteriosa isla y el rumbo tomando por el extraño barco de fuego. Noé jamás pensó que su historia y la del diluvio seria contada mil veces, relatada en los tres grandes libros religiosos la Biblia , la Tora y el Corán, tampoco fue capaz de concebir las mil y una historia que surgirían de  esa extraña isla que sería conocida no como una isla si no como un continente : La Atlántida.

Madrid, Hospital militar Gómez Ulla

…La habitación dejaba mucho que desear para ser un hospital que aunque, en la actualidad, recibía pocos pacientes, en su época albergó a muchos soldados y familiares de los mismos. Tan solo había una pequeña mesa junto a la cama y una silla vieja de madera para las visitas y acompañantes, sobre la mesa había depositado un reloj y un anillo de oro, eran sus pertenecías más preciadas. El reloj, un regalo de su  abuela paterna, era  un  viejo Calypso de submarinismo  y el anillo era un regalo de su madre, un sello con las iníciales JF; aunque había ganado aun más valor tras su ingreso en una logia masónica llamada  Palas Atenea,  grabándole la escuadra y el cartabón en el interior. Es de sobra conocido que ambos instrumentos de construcción son los símbolos más representativos de la masonería.

Jack Ford se encontraba tendido en la cama, miraba el horizonte con una de esas miradas perdidas en las que tan solo se ve reflejada las tristeza del alma destrozada, llevaba ya en cama dos semanas desde el trágico accidente que le había dejado postrado en esa prisión sin barrotes; había sufrido roturas de huesos en ambas piernas y serios daños en la columna vertebral dejándole casi paralítico, pero del desgraciado accidente, esa era la parte que menos le dolía pues aquel día no iba solo en el coche.
De pronto se abrió la puerta y apareció su padre, llevaba consigo una maleta de viaje de gran tamaño, se acercó a su convaleciente hijo, lo beso en la frente, dejo la maleta junto a la cama, se agachó, la abrió y de ella sacó un libro que le entregó a su hijo…

La saga Jack Ford

La novela del ceutí Fernández Ahumada, esta llena de acción, aventuras, intriga y misterio, en la que nada es lo que parece y en la que tanto el protagonista como el antagonista tienen cosas del autor. Códigos secretos, el misterio anual del instituto tecnológico de Massachusetts, misterios masónicos y del antiguo testamento, persecuciones en las calles de Nueva York, secretos enterrados en los hielos de la Atlántida y un desenlace en la costas españolas conforman un argumento en el que la búsqueda del Arca no da un instante de respiro desde el comienzo de una apasionante novela.

Entresacando algunas líneas de la trama nos cuenta… Tras años de sufrimiento al fin llegaban al fin de su viaje al menos eso pensaban, tras huir de las hordas egipcias navegaban por el mar en unas barcas que habían construido en secreto durante sus años de esclavitud a manos del gran Faraón, su idea era cruzar el mar para llegar a tierra y buscar un nuevo lugar donde vivir libres sin opresión y castigo, pero de pronto, su líder mando parar las barcas algo había en el agua, algo que no debería estar allí. Al principio pensaron que podrían ser los egipcios que aún ardían de venganza por la muerte de sus hijos pero no, era un extraño barco de metal, era antiguo pero muy avanzado para esos tiempos.

Su líder, su hermano y cinco de sus más leales hombres subieron al extraño barco, pasó una hora cuando los vieron aparecer  sobre la popa del mismo, su cara expresaba rareza y alegría al mismo tiempo y de su boca surgieron nuevas órdenes -Preparad una caja de medidas 2,5 codos de largo, 1,5 de ancho y 1,5 de alto – Esas medidas y el nombre de su líder serian recordados por siempre como la historia de Moisés y el arca de la alianza.

Podía ser un honor para algunos, dirían, pero sin duda caer en las manos de la inquisición era el mayor de los horrores y más si su inquisidor general Tomas de Torquemada se encargaba del castigo, había extrañado a todos los presentes que el gran inquisidor quisiera quedarse a solas con el prisionero minutos antes de que lo quemaran por hereje.

-Créeme aun puedes librarte de todo esto, y no te bastará con convertirte a la verdadera fe pero si me dices donde está, haré que se acabe todo y vuelvas a casa – Ya no me queda casa en este país, tú y tu alocada reina han conseguido que este reino sea el infierno en la tierra- -para llegar al cielo hay que pasar por el infierno judío y vos lo sabéis, pero vamos decidme donde está yo daré buen recaudo de ella- -jamás, el único Dios no nos entregó ese regalo para caer en malas manos, tú y tu estúpido tribunal de autos de fe han sido creados con el objetivo de encontrarla pero jamás lo haréis, la historia os juzgará como lo que sois, unos asesinos dementes – -Si esa es tu voluntad que así sea judío pero créeme la encontraremos es la voluntad de Dios y se hará cumplir- Torquemada llamo al torturador, -Cortadle la lengua si no ha querido hablar ahora no lo hará ni en el infierno-

      Berlín 1945, los estruendos resonaban cada vez más y más, se acercaba el fin, el temible enemigo soviético los rodeaba, los asediaba y finalmente los destruiría. Se encontraba sentado solo, aturdido y desolado junto a él una vieja mesa con diversos mapas marcados, se había inventado estrategias para contentar a sus generales; resultados imposibles de una segura derrota. Su ejército destruido dividido y empobrecido era incapaz de acometer sus últimas locuras, ahora se encontraba bajo tierra, bajo su imperio de decadencia y demencia que había construido sobre mentiras y millares de muertos, y la muerte lo reclamaba ahora a él, lo invitaba, lo deseaba; su aturdimiento se vio interrumpido por la llegada de su más leal compañero. Éste se le acercó, le susurró algo al oído y pudo ver como las lágrimas brotaban en los ojos de su gran líder. La noticia era aun peor que la derrota, su última baza para lograr su victoria se había perdido, su flota había fallado en una última y desesperada misión. La había buscado toda su vida, por ella decidió hacer todo lo que había hecho, desde que su padre le hablara de ella a una temprana edad y cuando ya la tenía a su alcance la perdió y para colmo el enemigo se hallaba a sus puertas sin duda era el fin. Esa misma noche decidió poner fin a su vida junto a su amada esposa Eva Braun.

Alumno del Juan Morejón

Desde que con sólo ocho años escribiera un cuento en el colegio Juan Morejón de Ceuta, leer y escribir se convirtieron en una adicción para él.  Su compromiso con la literatura viene de lejos, como bien es sabido, «se puede aprender a leer, pero no está tan claro que se pueda enseñar a escribir,” pero nuestro paisano lo ha conseguido. Desde muy joven le gustó escuchar historias y contarlas, como ha hecho en esta primera novela, Arca. La saga de Jack Ford. A sus 32 años, Juan Antonio se siente plenamente feliz por alcanzar un sueño que se inició en el amor por la lectura que le inculcó su padre José Gabriel. Después llegaría su trabajo en el periódico del colegio y su primer guión sobre una película de terror, en el instituto. Ha escrito varios guiones de cine, su corto “Invasión” participó en el certamen Cinemavip, siendo nominado al mejor guión. Ha colaborado con la cadena Cope-Ceuta creando el serial radiofónico “Las Roldan”. Actualmente vive en Almería, con Arca inicia una saga protagonizada por Jack Ford ,un antihéroe alcohólico, mujeriego, despreocupado por todo lo que lo rodea, Arca es su primera aventura a la que seguirá otras “Jack Ford” tiene reminiscencias de sus autores preferidos tales como David Lynn Golemon, Clive Cussler , Matthew Reilly y Dan Brown. El libro se lo dedica a su padre  el “Name”  que gracias a él descubrió el amor por los libros.

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