Hace 85 años, Ceuta amaneció republicana

Hace 85 años, a las cinco de la tarde del 14 de abril de 1931,  desde el balcón del edificio de telégrafos situado en el actual paseo de la Marina (fotografía), el futuro presidente del PSOE en Ceuta y funcionario en esa dependencia Rafael Jiménez Cazorla izó la bandera republicana. Al día siguiente seria la proclamación oficial desde el balcón del palacio municipal, en la plaza de África, ante cerca de 15.000 ceutíes.

El secretario del Ayuntamiento, Alfredo Meca, fue testigo de esos acontecimientos: “Cuando transitaba por la calle La Marina, observe izada en la casa de Telégrafos la bandera tricolor, presurosamente me dirigí a la Casa Consistorial, donde llegue al mismo tiempo que una manifestación con banderas y con gran alegría, pretendían colocar la nueva enseña en el balcón del Ayuntamiento. Así se hizo en medio del mayor entusiasmo y con todo orden y respeto para los muebles y efectos municipales esperándose a que retirara los papeles y sumarios que sobre la mesa de la rotonda principal había. Varios manifestantes deseaban un retrato del Rey, y mientras los porteros del Ayuntamiento subían uno que se encontraba en una dependencia del piso bajo, otros, penetraron en el salón de sesiones, descolgaron el retrato que bajo el dosel se encontraba y lo arrojaron por el balcón. Después llegó otra manifestación que presidían los miembros del comité de la Conjunción Republicano-Socialista, tomando el Ayuntamiento”.

Tanto por las expectativas que despertó como por su trágico final, el cambio político iniciado, fue el símbolo de las aspiraciones de modernidad que pedía la nación y años después se convertiría en modelo inspirador para la Transición democrática.
El domingo 12 de abril de 1931, la ciudad amaneció cubierta de carteles. A las ocho se abrieron los colegios electorales, el devenir de la jornada fue de total tranquilidad, formándose grandes colas. Los ceutíes decantaron su voto por la Conjunción Republicana-Socialista obteniendo el 80%, con 22 concejales, repartiéndose doce para los republicanos y diez para el PSOE. Únicamente en tres de los ocho distritos se inclinaron por el partido Defensa de Ceuta, obteniendo 7 concejales; el Partido Reformista 4, y 2 Independientes, hacen el total de 35 concejales. Ninguno de los candidatos del Partido liberal Independiente y de la Concentración Monárquica, consiguieron escaño.
En Ceuta, cuando ya se tuvo la certeza del triunfo republicano y según se recibían noticias del resto del país, grupos de ciudadanos recorrían las calles, entusiasmados por el cambio de régimen. Algunos violentaron varios rótulos de calles de la extinta dictadura y quisieron por su cuenta restablecer, los letreros de Soberanía Nacional a la calle Primo de Rivera ó quitar el rotulo a la Plaza Alfonso XIII. Al busto de Jacinto Ruiz, situado en la Plaza de su nombre, le cubrieron con una bandera republicana por los hombros, por el contrario las dos esculturas, de reyes, de mármol y situadas en la entrada del hospital Central, en la plaza de los Reyes, no fueron tocadas. Por el contrario una estatua de Carlos IV, que se encontraba en los jardines de San Amaro, desapareció sin saberse su paradero. Los bancos de piedra con alegorías que se encuentran en el cuartel de Regulares, fueron meticulosamente quitados las coronas que adornaban sus escudos.
Dejando para el día siguiente, 15 de abril, la proclamación oficial desde el balcón del Ayuntamiento. Desde primeras horas se pueden ver a numerosos ceutíes con banderas republicanas por la ciudad, todos van hacia la plaza de África. Al edificio municipal han accedido numerosos ciudadanos quedando totalmente repletos los pasillos, ventanas y balcones. En el salón de plenos se encuentra la corporación saliente, con su presidente José Rosende al frente. Sobre las doce proceden a la ceremonia de dar la bienvenida a los nuevos concejales.
Seguidamente se dirigieron al balcón principal, donde izaron la bandera, rindieron honores una compañía del Regimiento de Infantería. Al término de los discursos se organizó una manifestación, donde los diferentes diarios consultados, calculan que veinte mil personas al menos, estaban presentes. Tras pasar el puente de la Almina, se ramificó en dos, una emprendía su marcha por la Marina y la otra por el Rebellin. Cuando se volvieron a encontrar en la plaza de Maestranza, apareció un hidroavión sobrevolando la plazoleta a escasos metros de los edificios, el piloto, Antonio de Haro, mostró por una de sus ventanillas, una gran bandera republicana.

El periodista Porres narra sus vivencias

El periodista Enrique Porres, director del semanario El Renacimiento, se encontraba detenido en la fortaleza del monte Hacho por sus críticas en su periódico a la dictadura de Primo de Rivera. Desde su prisión escribiría: ” La odiosa fortaleza del Hacho guardaba entre sus muros a mi humilde persona, el semanario Renacimiento molestaba al Conde de Jordana, y su poder llega a burlar la ley y condecorarme. Una llamada de teléfono ¿Sería mi orden de traslado a un penal de la península?, Cojo el auricular, escucho y poco me falta para que el corazón se me salga del pecho. ¡La República ha sido proclamada en casi toda España y dentro de breves momentos podré observar desde las murallas de la Fortaleza del Hacho, el acto grandioso de ser izada la tricolor enseña en el edificio de telégrafos! Hasta los altos murallones de la Fortaleza del Hacho llega el eco de las ovaciones con que se acogió en la Ciudad la noticia. Los presos lloraban de emoción y bailaban llenos de júbilo, el comandante de la fortaleza militar no podía ocultar su histeria, ante la noticia de un posible asalto de la fortaleza por el pueblo, pidió refuerzos y una compañía de infantería subió presurosamente la empinada cuesta del Hacho. Su intervención no fue necesaria y los simpáticos soldaditos dedicaron el primer día de la República a quitar de sus uniformes los atributos de la caída realeza”.

Los cambios prometidos durante la campaña electoral se producen con prontitud y una de las máximas aspiraciones, se hace realidad al conseguir la llegada de un delegado del Gobierno civil, tomando posesión el republicano Rafael Vegazo. El Gobierno Provisional de la República, decretó que la autoridad gubernativa pasaba a depender directamente del Gobierno Central, con las mismas funciones y atribuciones que las delegaciones provinciales y diputaciones, con una total desvinculación de la Alta Comisaría, y por otra parte, la posibilidad de elegir un diputado, derogándose los decretos del 1 de abril y 31 de octubre de 1930.

El diario La Gaceta de África como testigo directo, escribió:
“El público ebrio de entusiasmo vitoreaban a la República hasta enronquecer, aplaudiendo frenéticamente a la nueva enseña, los que tomaron la palabra recomendaron a todos serenidad y orden sin el que seria imposible la labor que ha de realizarse en la República, y que las bases fundamentales del nuevo régimen son la igualdad, la fraternidad y la libertad, pidiendo que en estos momentos de entusiasmo solo se den vivas, pero no voces de mueras contra nadie, pues hay que respetar a los convecinos. Hermosa jornada la de ayer, 15 de abril, día de confraternidad, de jubilo, de entusiasmo. A un lado el pueblo, el pueblo inmenso, sin matices, sin castas, el pueblo que piensa, que trabaja y al otro lado triste, aislados, recomido por el remordimiento de sus culpas, los vencidos, los verdugos del régimen caído, temerosos del imperio de la justicia y la libertad que ellos tanto enaltecieron”.

En estos primeros meses se situaron las bases, de futuros frutos como fueron la creación de una Escuela de Artes y Oficios, Magisterio, la construcción de una nueva cárcel, la restitución de los derechos legítimos y fueros. La creación urgente de un Instituto de Segunda Enseñanza, el colegio Lope de Vega, el nuevo mercado de Abastos, en el puente de la Almina, el campo municipal de Fútbol “Alfonso Murube”, El diario El Faro de Ceuta, Radio Ceuta ó la Mutua de Ceuta, entre otros.

Sánchez Prado, primer alcalde republicano

La corporación salida de las urnas el 12 de abril de 1931, realizó su primer acuerdo designando alcalde. Su nombramiento fue un acuerdo que firmaron los republicanos y el PSOE antes de las elecciones. El candidato que más votos obtuviera sería nombrado presidente de la corporación. Literalmente el decreto decía: ”En virtud de acuerdo adoptado se designa a Don Antonio López Sánchez Prado, como Presidente del Ayuntamiento de Ceuta, las ocho tenencias de alcaldía serán desempeñada en orden de sufragio exceptuando la primera, se acordó fuera desempeñadas por el letrado Manuel Olivencia; tenientes de Alcalde, Eduardo Pérez Ortiz, David Valverde Soriano, Valentín Reyes Sánchez, Juan Arroyo Tornero, José Victori Goñalons, Sertorio Martínez Simón, José Más de la Rosa; Teniente de Alcalde suplentes, Domingo Vega Pérez, Alberto Parres Puig, Manuel Pascual Abad, José Torres Gómez, Antonio Becerra Bravo, Francisco Sánchez Molinillo, José Lendinez Contreras y Lamberto Amador Ventura. Los concejales sin cargos, Antonio Mena López, Antonio Berrocal Gómez, Salvador Pulido López, Francisco Bohórquez López, Francisco Trujillo González, José Molla Noguerol, Isidoro Martínez Durá, Cándido Lería Lanzac, Moisés Benhamú Benzaquen, Ángel Fernández Vidal, Miguel Pulido López, José Baeza Huesca, Antonio Sánchez Mula, Luis García Rodríguez, Demetrio Casares Vázquez, Ricardo Chacon Pineda, Francisco Ruiz Medina y Enrique Delgado Villalba” .

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