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ÍNDICE


Prólogo: «Deber de Memoria» por el profesor Ramón Galindo.
Introducción
Testimonio por Maribel Lázaro Durán.

CAPÍTULO I
Olvidadas entre los olvidados

CAPÍTULO II
Prisión en ruinas para las “rojas” ceutíes

Consejos de guerra sumarísimos
De Larache a la prisión del Sarchal
Cambio de bandera
Antonia se enfrenta a la mujer del juez
Dominica López, combativa contra los sublevados

CAPÍTULO III
1937: la represión se endurece

Fuerte represión en la barriada del Sarchal
Encarnación Gamero a la prisión de Málaga
Pena capital para Andrea y Francisca
Preparativos de fuga
Isabel Díaz, 30 años de cárcel

CAPÍTULO IV
Cárcel entre miserias y penalidades


Enfrentamiento con falangistas en el Centenero
Por arrojar un cuadro de Franco 3 años de cárcel
En la Almadraba las mujeres se unen

CAPÍTULO V
Y llegó la “Victoria”

Denuncia anónima contra una vecina del Sarchal
Detenida tras volver del frente republicano
La correspondencia intervenida
Deportada a la península

CAPÍTULO VI
Mujeres con nombre propio

15 rosas ceutíes
Elisa Molinero Salvador
Consuelo Luna Castaño
Maruja Lores Guitián
Carmen Campillo Salmerón
Carmen Campos y Mercedes Pérez
Antonia Pérez Padín
Antonia Céspedes Gallego, “La Latera”
Laura Pérez Trillo
Isabel Mesa Delgado
Esther Serruya, «La Venus roja»
Dolores Escacena, viuda de Sánchez Prado
Nueve mujeres a prisión

CAPÍTULO VII
Mujeres al servicio del espionaje

Pilar Puig Palau
África de las Heras Gavilán
María de África Renedo


CAPÍTULO VIII
Maestras represaliadas

Elisa Molinero Salvador
Aurora Magal Benzo
Adriana Torres Rodríguez Blanca Luna Castaño
Victoria Morales Marfil
María Meirás Castellano
Dolores Pardo Gayoso
Emilia Salvadores Izquierdo

CAPÍTULO IX
Mujeres en el exilio republicano

Amalia Barreto Esquerra
Familia Salvadores
Carmen Rosado Figueroa
Diana Bermúdez-Reyna a Rusia
Doctora Antonia Castillo Gómez


ÍNDICE DE CUADROS
1.- Gremio femenino de la pesca (UGT) en 1936
2.- Fallo del consejo de guerra a 15 mujeres
3.- Maestras depuradas
4.-Relación cronológica de fusiladas/os en Ceuta


Conclusiones
Bibliografía
Índice onomástico

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Índice del libro: Masonería en Ceuta, Origen, Guerra Civil y Represión 1821-1936″

 La historia de la masonería en Ceuta comienza en 1821 y llega a su trágico fin con la sublevación militar de julio de 1936. La consiguiente represión tuvo como resultado 268 víctimas ceutíes, masones 27 de ellas, además de los numerosos encarcelados y exiliados. Entre uno y otro momento, existieron ocho talleres masónicos en la ciudad: Antorcha de Ismael, Africana, Hijos de la Africana, África, Hércules, Constancia, Hijos de Hércules y Themis. Este libro narra esa historia, la de las diferentes logias, sus características y desarrollo. Para ello, el autor ha consultado la extensa información contenida en los libros de actas, expedientes, correspondencia epistolar, etc.; en definitiva, documentación original e inédita que analiza la vida interna de la masonería ceutí durante su existencia. Finalmente, incluye un apéndice reseñando la trayectoria masónica y profana de más de 200 integrantes de los mencionados talleres. Nos encontramos, sin duda, de una obra más del autor que arroja luz sobre unos episodios, hasta ahora muy poco conocidos, en relación con la historia contemporánea de Ceuta.

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Índice

 Prólogo del historiador  Ramón Galindo Morales

A propósito de la masonería, Diego de Lora

Introducción

Capítulo I

Circunstancias del nacimiento de la masonería en Ceuta

Situación Histórica: Ceuta a principios del siglo XIX

El trienio Liberal

La logia Antorcha de Ismael (1821-1823)

Constitución de la logia Antorcha de Ismael

Capítulo II

Tres logias decimonónicas en Ceuta (1873-1895)

 Ordenación histórica en Ceuta a finales del siglo XIX

Nueva ciudad tras la Guerra de África 1859-1860

La logia Africana (1873-1882)

La logia Hijos de la Africana (1880-1884)

La logia África (1888-1895)

Capítulo III

Ceuta en el primer tercio del siglo XX

Desarrollo político y social en Ceuta (1900-1936)

La dictadura de Primo de Rivera (1923-1931)

Proclamación de la Segunda República en Ceuta

Ayuntamiento republicano

Bienio Reformista en el ayuntamiento de Ceuta (1931-1933)

Bienio radical-cedista (1933-1936)

Sociedad y sindicalismo durante la Segunda República

Octubre de 1934

Capítulo IV

La masonería en Ceuta durante la Segunda República

 Implantación de la francmasonería en Ceuta (1930-1936)

Constitución de la logia Hércules (1930-1936)

Masonería y República en Hércules

Templo de la masonería ceutí

Prensa y masonería

Masonería y política

Composición social

Comisión de Beneficencia

En el contexto masónico

La logia Constancia (1932-1935)

Política en el taller

Analogías con los talleres del protectorado

Relaciones con los talleres de la ciudad y Melilla

Composición social

La logia Hijos de Hércules (1933-1936)

Composición social

Tenida fúnebre al teniente coronel López-Bravo

Clausura del Templo

La logia Themis (1934-1935)

Apuntes de la Gran Logia Regional de Marruecos

Capítulo V

Guerra Civil y Represión de la masonería en Ceuta

Inicio de la Guerra Civil en Ceuta

Ceuta: 17 de julio de 1936

Oficialización de la represión en Ceuta

Atentado a Beigbeder, alto comisario

La represión de la masonería en Ceuta

Masones en las sacas

Alcaldes masones víctimas de la represión

Macro juicio con nueve masones fusilados

Traslado de masones desde el Protectorado

Militares masones ceutíes

Incautaciones a los masones ceutíes

Radio, Prensa y Masonería

Ley de Responsabilidades Políticas

Ley represión de la masonería y el comunismo

Masones ceutíes en busca y captura

Los libros falsos de la masonería

Apéndice I.

Historial de los masones de Ceuta (1821-1936)

 Cuadros

  1. Logia Antorcha de Ismael (1821-1823)
  2. Logia Africana 1881
  3. Logia Hijos de la Africana en 1880
  4. Logia Hijos de la Africana (1880-1884)
  5. Hijos de la Africana en 1883
  6. Hijos de la Africana (1880-1884)
  7. Logia África en 1888
  8. Logia África en 1891
  9. Logia Hércules en 1930
  10. Logia Hércules en 1931
  11. Logia Hércules en 1932
  12. Logia Hércules en 1933
  13. Logia Hércules en 1934
  14. Logia Hércules en 1936
  15. Logia Hércules por profesiones (1930-1936)
  16. Logia Constancia en 1933
  17. Miembros de la logia Constancia en 1934
  18. Logia Constancia en 1934
  19. Logia Constancia en 1935
  20. Logia Hijos de Hércules en 1934
  21. Masones fusilados en Ceuta (1936-1944)
  22. Fusilados en Ceuta por meses (1936-1944)
  23. Fusilados sepultados en la fosa del cementerio de Ceuta
  24. Fusilados en Ceuta (1936-1944)

 

 

 

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Inauguración, sábado 5 de septiembre, a las 12,30 horas, Museo del Revellín en Ceuta.

Desde 5 de septiembre al 4 de Octubre 2026

Inauguración, sábado 5 de septiembre, a las 12,30 horas, Museo del Revellín en Ceuta.

Retratos: Higinio Molina López – Nayim, Mohamed Ali Amar – África García Molina – Manuel Merlo García del Vello – Juan Díaz Fernández – José Antonio González (Pepe Remigio) – José García Cosío – Fructuoso Miaja Sánchez – Juan Bravo Pérez – Gabriel León Castillo – Francisco Amores López – María del Carmen Mosquera Merino – José Ramón López Díaz-Flor – Antonio Fernández Márquez – Manuel Lería y Ortiz de Saracho – Julio Ríos Gavira – Antonio de la Cruz Agustí – Francisco Román Lara – Diego Segura Pérez – Mariano Puig Méndez – Rafael Vargas Salinas – Abelardo Ocaña... De mi archivo personal: José Sánchez Torres – Antonio López Sánchez Prado y Antonio García Moreno.

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1º DE MAYO: LIDERAZGO HISTÓRICO DE MUJERES CEUTÍES OLVIDADAS, HACE NOVENTA AÑOS

Paco Sánchez Montoya

Hace 90 años, las mujeres ceutíes asumieron un papel protagonista en la celebración del 1º de Mayo, destacando por su liderazgo y su implicación en las diferentes actividades organizadas en la ciudad.

Tras la sublevación, se inició una represión severa contra las mujeres involucradas en las sociedades obreras.     

El 15 de julio de 1938 comenzaron a ser investigadas un total de 46 mujeres después de una masiva detención planteada como medida disuasoria frente a las hipotéticas actividades de reconstrucción de los partidos en la ciudad.

Se las culpó, entre otras cosas, de participar en la manifestación del 1º de Mayo de 1936. Con esta voluminosa causa, que se encuentra en el Archivo Intermedio Militar de Ceuta (AIMCE), los sublevados demostraban que, por cualquier circunstancia por mínima que fuera, podían acusar a cualquiera de «auxilio a la rebelión».

Muchas sufrían por partida doble, sus maridos, compañeros o familiares estaban detenidos o habían sido fusilados. Cuando las primeras detenciones tuvieron lugar, el clima de terror en la ciudad ya era notorio: además de los cientos de arrestados, doscientos veinticuatro ceutíes, dos mujeres entre ellos, habían pasado por el piquete de ejecución.

El encausamiento de estas ceutíes estuvo motivado por la incautación al presidente del Socorro Rojo, José Torres Ruiz ―fusilado en 1936―, de los libros de militantes con nombres y dirección completa, con lo que o fue difícil atrapar en pocos días a cuantos no habían podido huir de la ciudad. Todas apoyaban la constitución del SRI, con sus modestas aportaciones que quedaba reflejada en los libros y archivos de esta entidad.

Todas recibieron en sus domicilios la visita de un agente que les hizo entrega de un oficio comunicándoles que debían pasar a declarar por el juzgado militar, ubicado en la glorieta, junto al paseo de Colón.

Temerosas, fueron pasando por allí. Después de interrogarlas, el juez decidió no detenerlas por el momento, pero les comunicó que estaban en libertad provisional con la obligación de personarse en esas oficinas militares todos los martes y la prohibición de abandonar la ciudad. Las encartadas eran de todas las edades, la mayor tenía 59 años y la más joven 15.

Incluida entre las inculpadas está la vecina del Sarchal María del Carmen García Ruiz, que lleva un año en la prisión de mujeres después de que la juzgaran en otro procedimiento también por «auxilio a la rebelión».

El fiscal preguntó lo mismo a todas: si militaban en algún partido, ―les mostraron el libro del SRI donde figuraban sus nombres, dirección y demás datos―, si habían participado en el 1º de Mayo de 1936 y la ropa que llevaban en aquel momento―entonces, les mostraron unas fotografías tomadas ese día en las que se las podía reconocer llevando camisa azul con el emblema del PC y enagua negra―.

La mayoría vivía en el barrio de Las Latas, en La Puntilla, y todas coincidieron en afirmar que habían salido de allí juntas en dirección al muelle España, desde donde la manifestación partió, para el 1º de Mayo.

Los interrogatorios continuaron durante varios meses y, de ellos, destacaríamos el de la joven África Olmedo Almon, vecina del patio Centenero.

Se la acusó, como a todas, de llevar puesta una camisa azul, pero la suya, además ―según se ve en una instantánea―, llevaba el emblema del PC bordado. Ella contestó que se dedicaba a coser y bordar, y que había hecho varios trabajos como aquel, por los que recibió un pago. A la pregunta de cuánto cobró por cada vestido, ella respondió que entre 10 y 12 pesetas.

Al final del interrogatorio, insistió que no hacía los vestidos y escudos para dar propaganda a partido, sino que era su medio de vida.

Otra acusada fue María Borrego Bermúdez, una mujer que, aunque no tenía el título de maestra, poseía una gran cultura. Por las noches, enseñaba a leer a los niños pequeños del barrio de Las Latas. Su compañero, José Sierra, había sido fusilado. Ser esposas,compañeras o familia de encarcelados, huidos o fusilados significaba ser tildado de «pariente de rojo».

En el interrogatorio, le preguntaron reiteradas cuestiones relativas a su compañero y también le mostraron varias fotografías del 1º de Mayo en las que ella aparecía nítidamente.

No lo negó en ningún momento. En el auto de Concepción Jiménez Ruiz, destacada militante del PCE, se indica: «Habiéndose significado en manifestaciones y actos de propaganda».

La acusación de Ana Pérez Padín consistió en haber ayudado a su hermana Antonia (sobre la que volveremos más adelante) y a su marido, el concejal del PCE, Antonio Berrocal ―fusilado al comenzar la sublevación― en una cantina que tenían en La Puntilla.

Otra vecina de La Puntilla, Dolores Sánchez Muñoz, manifestó en su declaración que la vestimenta que usó el 1º de Mayo se la había entregado el alcalde Sánchez Prado en el ayuntamiento. Añadió que, efectivamente, se afilió al PCE dos meses antes de la sublevación pagando dos reales de cuota.

Estuvo acusada de asistir a reuniones en la cantina de Antonia y Berrocal y de aparecer en varias fotografías junto a un grupo de muchachas en la plaza del teniente Ruiz. Una vecina señaló: «Llevaba el 1º de Mayo una camisa roja, falda azul y moña en la cabeza con el emblema del PSOE».

El Consejo falló

Tras varios meses se celebró el Consejo de Guerra sobre las 15 mujeres participando en el 1º de Mayo, en el cuartel del Rebellin. Ya a primera hora estaban todas sentadas en la amplia sala de vistas con nerviosismo y preocupación en sus caras.

El tribunal estuvo presidido por coronel. El fiscal leyó las acusaciones y, tras algunas preguntas de rutina, la vista se suspendió durante diez minutos, pasados los cuales el fiscal vuelve a tomar la palabra y detalla los cargos, los mismos para las quince: pertenecer a partidos de izquierda, asistir al 1º de Mayo o celebrar reuniones en sus domicilios. El consejo falló a los pocos minutos:

«Vista la presente causa contra Ana Pérez Padín y catorce más, ha sido vista y fallada por el consejo de guerra permanente constituido en la presente plaza el cual ha dictado sentencia en la que declara probado que se han distinguido por sus actividades, coacciones y propagandas en favor del Frente Popular y de los candidatos del mismo durante las elecciones. Siendo consideradas como peligrosas (…)

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“Día del Libro”: Homenaje a Miguel D´lom, librero ejecutado en Ceuta.

Imagen: En el centro, el librero Miguel D´lom, junto, a la derecha, Pedro Vera Sánchez, maestro (fotografía cedida por la familia de Pedro Vera, sus hijos Helios y Feliz, en una reunión reunido con ellos, en Málaga, hace algunos años).

Paco Sánchez Montoya

Desde muy temprana hora se podía ver por el paseo del Rebellin, la figura de un personaje muy clásico en aquella Ceuta de los años treinta, se llamaba Miguel D´lom, de pequeña estatura, siempre vestido de blanco y con una gran barba, ya canosa.

Tirando de su modesto puesto ambulante con sus libros se instalaba frente al bar Kin, y el Teatro Cervantes. Piense, se le podía ver en acaloradas tertulias, mientras dejaba a su ayudante al cargo de su «librería». Ofrecía libros naturistas y libertarios.

Miguel D´Lom, fue detenido en las primeras horas del golpe, y ejecutado el 16 de agosto de 1936 junto a ocho compañeros cenetistas, tras una saca, sacados de la fortaleza Monte Hacho.

Antes de la dura represión, durante la Republica, recordar su afán por elevar el nivel cultural de la ciudad, creó junto a otros compañeros cenetistas una Escuela Racionalista en la barriada Hadú (Después fue el Bar California), su primer pedido con material, no pudieron disfrutarlo, al llegar a la ciudad se había iniciado la Guerra Civil y quedaron todos los libros y material escolar requisado y destrozados.

Junto a él, en este Ateneo Racionalista, se podía ver a José Ríos Soto destacados miembros de la Federación Anarquista Ibérica FAI, fue el último secretario del Ateneo y empleado de Tejidos “El Siglo».

También, junto a os maestros, Pedro Vera Sánchez, Antonio Bernabé Calvo, era un joven maestro y Antonio Pedraza Palomo, estudiante de magisterio, fusilados todos.

Era simplemente un librero, aunque pequeño en tamaño, su pasión por los libros y la lectura libertaria era enorme. Su establecimiento, parecida a muchas otras librerías de distintas ciudades, tenía una trastienda que durante mucho tiempo fue más relevante incluso que el puesto ambulante.

La librería fue pieza clave en la vida diaria y las luchas de los habitantes de Ceuta en esa época. En un catálogo que editó este modesto librero ceutí, he podido leer su título: «A la juventud» por Miguel D´lom, entre otros. Y como nota al pie del catálogo escribe: » Muy pronto se pondrán a la venta otros folletos (de los que tanta falta hace en estas tierras) de grandes mentalidades y muy conocidos en el mundo científico y de las letras que serán una cuestión analítica contra el espiritismo».

Detenido en las primeras horas del golpe

El librero Miguel D´lom, fue ejecutado en la madrugada del 16 de agosto de 1936. El episodio represivo constituye la primera página oscura y esencial de nuestra historia local reciente, marcada tanto por su dureza como por la falta de comprensión al respecto.

Fue ejecutado en la madrugada, junto al de otros ochos ceutíes, aparecieron en el depósito del cementerio de Santa Catalina.

La represión alcanzó tal magnitud que afectó no solo a quienes defendían la legalidad democrática a través de sus acciones políticas y sindicales, sino también a personas simplemente más abiertas, incrédulas por distintas razones, aquellas que sobresalían en actividades culturales y públicas, o incluso a quienes fueron denunciados por rivalidades personales, resentimientos o deudas, llenando las prisiones ceutíes.

Tras el estado de guerra, Ceuta se vuelve una ciudad marcada por el miedo; desde la madrugada del 18 de julio, las fuerzas sublevadas con falangistas realizan detenciones y asaltos a sindicatos y partidos.

En la madrugada del 16 de agosto junto a Miguel D´lom fueron ejecutados ochos compañeros: Joaquín Estévez Suárez, periodista y director de varios diarios republicanos; Tomás Casado Sánchez, secretario de pesca en la CNT; Ángel Grande Pérez, maestro nacional y presidente del Partido Acción Republicana; y su hijo Godofredo Grande, sargento de Regulares nº 3, quien fue ejecutado el 4 de agosto de 1936.

Cristóbal de Lora Castañeda, destacado miembro del Partido Radical-Socialista y fundador de la Logia Tetuaní «Oriente», fue trasladado de Arcila a Ceuta, donde la sublevación le sorprendió como Interventor General.

Diego López Sánchez, Antonio Postigo Martínez y Pedro Vera Sánchez, líder de la CNT en Zaragoza en 1936, reconocido por su oratoria y convicciones, y fundador de dos escuelas racionalistas.

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“Las Murallas Merinidas” donde habite el olvido

Paco Sánchez Montoya

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Hace 36 años (sobre en 1990), conseguí, tras varias investigaciones, esta imagen de las murallas, junto a otras imágenes de Ceuta de The George Washington Wilson and Co. Photographic Collection, en la Universidad de Aberdeen (Escocia) donde se conserva el archivo.

El siguiente análisis tiene como referencia el poema “Donde habite el olvido” de Luis Cernuda, destacado poeta sevillano, cuya evocación permite establecer un paralelismo con la denominada Ciudad Olvidada.

Esa ciudad, zona Murallas, fue edificada por el sultán mariní sobre una loma que dominaba uno de los principales puertos medievales del Estrecho, recibiendo los nombres de Al-Mansura o Afrag.

La fortificación, construida por orden del sultán Abu Said en el siglo XIV durante el periodo, constituye un relevante ejemplo de arquitectura defensiva medieval. Representa una etapa de gran importancia para Ceuta, caracterizada por un notable desarrollo urbanístico, comercial, cultural y social.

Según el arqueólogo Fernando Villada, la cronología y autoría de su construcción están claramente documentadas. En el catálogo de la muestra se menciona la descripción exhaustiva realizada por al-Ansari en 1422, donde se detalla que Afrag era uno de los seis arrabales de Ceuta e integrado como barrio en el siglo XV, contiguo al arrabal de afuera y sede del palacio real destinado a los reyes mariníes.

Ibn Jaldún aporta, además, información sobre las directrices de Abn Said para erigir dicha ciudad sobre la parte más elevada de Ceuta, iniciando las obras en 729 (1328-1329).

El catálogo “Al-Mansura, la Ciudad Olvidada” concluye que los vestigios encontrados constituyen testimonio de una ciudad ampliamente olvidada por la memoria colectiva.

El arquitecto municipal Javier Arnaiz, en su exposición, presenta una visión detallada de la ocupación y organización de espacios en el Campo Exterior de Ceuta, especialmente aquellos vinculados al conjunto meriní de Afrag desde finales del siglo XIX. Este territorio, históricamente dedicado al cultivo —origen etimológico de la palabra cultura— obedece a la noción de comunidad y tierra, elementos fundamentales en la configuración local.

La propiedad de estos terrenos estuvo en disputa con vecinos cabileños marroquíes hasta 1860. En 1868, el ingeniero militar Federico Mendicuti utilizó los restos geométricos del tapial meriní para delimitar la zona, generando la “Huerta de la Guarnición”, ligada al concepto de propiedad y arraigo.

La huerta, situada en pendiente hacia el Estrecho de Gibraltar, se destinó principalmente al cultivo de patatas, lo que supuso un avance alimenticio para las tropas asentadas en la parcela sur.

A comienzos del siglo XX, el recinto fue consolidado como acuartelamiento, empleándose barracones para alojar tanto al Mixto de Artillería como a tropas indígenas Regulares. El acceso principal, conocido como “El camino de Terrones”, conecta de norte a sur el Afrag y enlaza la ciudad con las ensenadas de Benítez y Benzú, según describe Javier Arnaiz. Se recomienda la consulta del catálogo elaborado para la exposición, el cual reúne valiosas aportaciones de expertos e historiadores.

Construcción de la fortificación

Pedro Gurriarán, arquitecto y miembro del Instituto de Estudios Campogibraltareños, realiza un minucioso estudio sobre la configuración original de la fortificación, a pesar del deterioro actual en tres de sus frentes.

Los elementos conservados y la documentación existente permiten reconstruir con precisión la estructura inicial. Actualmente, permanece en pie parte del frente occidental de la muralla, conformada por seis tramos longitudinales independientes y escalonados, con nueve cubos de flanqueo y una puerta de acceso denominada de Fez, sumando 417 metros lineales de longitud. Por otro lado, el frente oriental está prácticamente destruido, conservando únicamente fragmentos de muralla con longitudes aproximadas de 45 y 10 metros respectivamente.

Las autoridades meriníes adoptaron un modelo defensivo mediterráneo tradicional, basado en muros reforzados con torres de flanqueo proyectadas al exterior. Destaca en la fortificación ceutí la ausencia de ciertos elementos poliorcéticos empleados en otras construcciones bajomedievales.

Las recientes excavaciones realizadas en 2008 en la Puerta de Fez han permitido verificar el trazado original en codo simple de la estructura interior, presentando un diseño básico y menos complejo respecto a otras puertas coetáneas meriníes o nazaríes. Los lienzos defensivos alcanzan una altura máxima cercana a los 9 metros y un ancho medio de 1,50 metros.

La muralla finaliza en un adarve continuo, adaptado mediante escalones tallados directamente en la tapia. El parapeto perimetral está coronado por merlones prismáticos sin albardilla. Entre sus características más notables, destacan las torres que sobresalen significativamente sobre el lienzo, con alturas de hasta 13 metros en la Puerta de Fez, distribuyéndose regularmente cada 20 metros, aunque en ocasiones no coinciden con los vértices de la muralla.

Todas las torres son rectangulares, huecas e inaccesibles, con muros de 80 centímetros de espesor. El replanteo en planta trapezoidal tiende al rectángulo, acomodándose al sistema técnico empleado, el tapial, y generando un modelo de muralla en cremallera, eficaz para afrontar desniveles y dificultades topográficas.

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En Ceuta, Ángel García, director del Conservatorio, adaptó en 1952, en marcha procesional «el novio de la muerte”

D. Ángel García Ruiz, 1924. Foto cedida por sus nietas Isabel y Loli

Paco Sánchez Montoya

Aquella Semana Santa de 1952, se vivió en el puente de la Almina, un Encuentro distinto a otros años, el canto legionario “El Novio de la Muerte” sonó diferente, más pausado, y todo gracias al director del Conservatorio y de director de la banda de música de La Legión Don Ángel García, que adaptó la música en marcha fúnebre o procesional, tal y como se conoce actualmente, y acompaña al Nazareno todos los martes santos en Ceuta.

Don Ángel, fue el autor de la música del himno de Ceuta, fundó y dirigió el Conservatorio Municipal de Música, creó la Masa Coral, el Cuadro Lírico; también fundó y dirigió la Orquesta Sinfónica y la asociación Amigos de la Música.

Como dato histórico de la cofradía, se fundó en 1939 por Valentín Cabillas, Eduardo Fernández y Francisco Ros, las reglas fueron redactadas por el escritor Joaquín Amador.  La hermandad toma el título de “Fervorosa Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno”, estando muy relacionada con los estudiantes del S.E.U. Un año después, el Tercio comienza a colaborar con esta Cofradía.

Su salida como Cofradía, tuvo lugar el Miércoles Santo de 1939 a las 18,00 horas, realizando por primera vez el hoy popular Encuentro; en aquella ocasión con la imagen del Mayor Dolor, que había salido a la misma hora de su parroquia de los Remedios. A partir de 1945, se efectúa el Encuentro con la Dolorosa de San Francisco, hasta que en 1949 se incorpora la imagen de la Esperanza, realizada por el imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci. 

En 1959 se sustituye la antigua imagen del Nazareno por la actual que fue realizada por Manuel Pineda en su taller de Alcalá de Guadaira en Sevilla.  Hace unos meses se recepción la imagen de la Virgen de la Esperanza que ha sido restaurada su policromía en Córdoba efectuada por el Imaginero-restaurador Antonio Bernal.

Mientras portaban su féretro se interpretó su versión de “El novio de la muerte”

Aquella adaptación del canto legionario realizada en 1952, fue interpretada por la banda de música de La Legión el día de su entierro. Fue el 22 de febrero de 1956, a las cuatro y media de la tarde, tenía 54 años. 

En la cabecera del duelo, figuraban su hermano Cesáreo, comandante de Infantería y su sobrino Manuel Almansa, el alcalde Vicente García Arrazola, autoridades militares y una representación del Conservatorio Oficial de Música del que era director.

Detrás los miembros de la Orquestra Sinfónica de Ceuta, Sociedad Amigos de la Música. De Tánger y en representación de la Orquesta Sinfonía de aquella localidad se desplazaron una representación.  A ambos lados de la carroza fúnebre, donde iba colocado el féretro, oficiales legionarios portando cintas de luto, y entre las numerosas coronas una de la policía general de Tánger, de la que el extinto era asesor técnico musical.

Y por último, la banda de música de La Legión, de la que fue su director, dirigida por el teniente Cordero, la cual durante el recorrido interpretó “El novio de la Muerte” a cuya composición musical Don Ángel le había realizado una adaptación para marcha fúnebre o procesional.

En una entrevista realizada pocos meses antes de su fallecimiento en febrero de 1956, pocos días antes de su fallecimiento, expresaba que el himno de Ceuta se debía grabar en disco ya que corría el riesgo de olvidarse. Habló de la existencia de una grabación en un magnetófono y que esta cinta se debía enviar a Madrid para grabar los discos. El autor de la entrevista termina “Y Don Ángel expresó, en la prensa local, su propósito de no parar hasta conseguir un disco del Himno de Ceuta, cantado pues su letra es maravillosa”.

Veinticuatro años atrás en plena Segunda República, consiguió junto a otros músicos, como los hermanos Alcalá-Galiano, que el Conservatorio fuera una realidad. Los estudiantes de música en nuestra Ciudad, que hasta entonces tenían que realizar sus exámenes en el conservatorio de Cádiz para que pudieran tener validez sus estudios, ya podían realizarlo en Ceuta. La creación del Conservatorio fue justificada también en los beneficios que supondría para la zona del Protectorado.

Los responsables del centro y las autoridades locales manifestaban su disposición a cooperar con el gobierno de la República española en su intención de conseguir la completa “cultura y civilización del país marroquí”. Basándose en los hechos anteriores, se procedió a la implantación de una escuela particular de música ubicada en la calle Solís, y en enero de 1936 se trasladaron a los altos de la Estación de autobuses en el Paseo de Colon.

Como curiosidad uno de los requisitos, para conseguir que la escuela Municipal de Música pasara a Conservatorio era que en los presupuestos municipales se asignara la retribución para el profesorado, y que esta no fuera inferior a 2.000 pesetas, como dotación a un profesor/a numerario y 1.000 pesetas como dotación de un auxiliar.

Su tumba ocupa un apartado lugar del cementerio, al que se accede tras pasar por una escalera, y después de unos muros. Allá fue sepultado cuando falleció de un cáncer de estómago siendo enterrado “fuera del cementerio”.

Don Ángel, se puede leer el epitafio donde nos trasmite su ideario: “Yo, Ángel García Ruiz he servido a Dios consagrando mi vida a la música y maestros”.

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Semana Santa, documenta las procesiones en Ceuta, a través de la fotografía

Plaza de África, primeros años del siglo XX.

En la actualidad, pueden contarse por decenas los fotógrafos que inmortalizan con sus cámaras las procesiones, los besamanos o cualquier otro tipo de acto que concierna a nuestras cofradías. Pero hace más de un siglo unos pocos fotógrafos hicieron lo propio cuando era rara la ocasión en la que se podía ver una cámara de fotos delante de una de las imágenes de la Semana Santa.

Como de cofradías entiendo bien poco, reproduzco algunas imágenes de aquella semana santa ceutí en blanco y negro, y escribo sobre esos fotógrafos que estuvieron en Ceuta cargados de sus vetustas cámaras y utensilios.

A mediados del siglo XIX tenemos el primer testimonio de un fotógrafo trabajando en Ceuta. Tuvo ese honor el pintor.fotógrafo malagueño Enrique Facio, pionero de la imagen, que como otros muchos, no se dedicaba de un modo profesional a la fotografía. Fueron en su mayoría médicos, científicos, catedráticos progresistas y pintores los que se acercaron a la nueva técnica movidos por una curiosidad puramente intelectual, sin pensar en convertirlo en oficio, pero con el paso de los años si lo hicieron, como fue el caso de este malagueño.

A últimos del siglo XIX el fotógrafo Manuel Company realizó en una cuidadosa edición una selección de imágenes que tituló Ejército expedicionario en África 1893. Estas imágenes fueron publicadas con posterioridad en varias prestigiosas revistas dedicadas a grandes reportajes como Blanco y Negro, La Revista Moderna o Nuevo Mundo. De Company, especialista en el fotoperiodismo, hemos visto la realidad de la sociedad ceutí, desde su mirada personal, a través de escenarios, costumbres y protagonistas.

Cuando las imágenes se pudieron reproducir en medios tonos dentro de los talleres de Blanco y Negro o Nuevo Mundo, el periodismo gráfico ya tenía una significativa representación mediante las litografías o los grabados publicados en distintos medios impresos.

Durante muchos años convivieron, los grabados representaban cuadros, monumentos y edificios, y las fotografías, principalmente sucesos. Ejemplos claros son Juan Comba, uno de los padres del reporterismo gráfico en España, quien realizó varios reportajes como el incendio del Alcázar de Toledo en 1887 o la visita a nuestro país de la reina Victoria de Inglaterra en 1889, y Heribert Mariezcurrena, que presentó importantes trabajos para La Ilustración de Barcelona sobre los terremotos que sucedieron en Córdoba y Málaga en 1885.

El fotógrafo escocés Georges Washington Wilson (1823-1893) estuvo en Ceuta hacia 1877 y su producción imponente no está exenta de calidad, como lo demuestra su fondo archivístico con más de 40.000 placas. No todas están catalogadas y otras han desaparecido o se encuentran en estado de restauración. En 1954, la Universidad de Aberdeen (Escocia) se hizo cargo del material fotográfico, llevándose a cabo un estudioso y concienzudo trabajo de su fondo, fechándolas y clasificándolas.

En la última década del siglo XIX se produce la visita de numerosos fotógrafos como el madrileño Edgardo Debas en 1888 o A. Ciaran hacia 1895, del que poseemos varios retratos. Esta corriente de fotógrafos no residentes en la ciudad poco nos ha dejado de la vida de aquellos ceutíes y su forma de vivir. En gran medida se limitaban a constatar las diferentes vistas de la ciudad, sin centrarse en los personajes que en ella habitaban, y la única finalidad era meramente comercial con la venta de estas imágenes en forma de tarjetas postales tan al uso en esas fechas.

Está claro que ninguno de estos fotógrafos transeúntes pareció sentir el más mínimo interés por los tipos humanos. Así, la imagen de Ceuta que nos han dejado se limita a la desnuda estampa de plazas, calles y monumentos, siguiendo así la tendencia de sus contemporáneos, más interesados en mostrar el aspecto físico de la ciudad.

Este es el caso de Almela y su hijo Luis, que tenían instalado su estudio en la capital hispalense en la calle San Luis. En 1890 se desplazaron a Ceuta y lanzaron un reportaje del cual tan sólo poseemos una vista panorámica de la plaza de África, que sirvió para ser reflejada en la revista La Ilustración Española y Americana. En 1893 la ciudad recibe la visita de una embajada extraordinaria de ella se conserva un álbum fotográfico con diferentes imágenes de su visita por toda esta zona. Las instantáneas tienen unas medidas de 18×23, encuadernadas en piel, y en su portada se puede leer Vistas tomadas por la brigada del cuerpo de Estado mayor, deposito de guerra 1893-94.

En 1895 el fotógrafo Rocafull en Ceuta

El gaditano Rafael Rocafull fue otro gran fotógrafo transeúnte que trabajó en Ceuta hacia 1895. Tenía instalado su estudio en la calle Duque de Tetuán, 22-24, de Sevilla. Son conocidos y estimados sus reportajes de ciudades como Sevilla, Alicante, Cartagena y Málaga entre otras.

En 1873 obtuvo el premio al mérito en la Gran Exposición Nacional y sus fotografías se difunden por toda España, pero, sobre todo, hay que resaltar su gran trabajo en La Ilustración Española y Americana. Pasados algunos años se asocia y sus fotografías vienen firmadas como Rocafull y Cía. Esta unión se llevó a cabo con el fotógrafo Monfort.

Las fotografías realizadas por Rocafull y Cía. hacia 1895 en Ceuta son las denominadas Comandancia General, Murallas, Baterías de Salvas y Puente de la Almina. Años más tarde, en 1903, estas imágenes sirvieron como soporte ilustrador a la revista ceutí Conchas y Flores que dirigía Juan Barranco con carácter decenal, impreso en los talleres de Gámez y Buscató. Procedente de Cataluña, hacia 1895, tenemos a M. Gonzalo Casas.

Es de destacar sus magníficos retratos realizados a diversos comandantes generales y vistas de la ciudad, algunas de las cuales las hemos podido ver en la revista La Ilustración Española y Americana y de principios del siglo XX tenemos las referencias de los fotógrafos A. Marcucci y Marcelino y Cía.

En 1864 primer estudio fotográfico en Ceuta

Dejando a los fotógrafos transeúntes nos centraremos en estos apuntes a los que poseían estudio en la ciudad. Como primer dato tenemos en 1864 al fotógrafo Antonio Arrabal Álvarez. Unos años más tarde hacia 1875, encontramos a otro fotógrafo en la calle Ruiz, 2. Su nombre, Juan Tendero Cruz, de cuarenta años y natural de Valencia. Esta reseña las tenemos gracias a un listado de la logia masónica Africana número 112 de Ceuta. Dada su aportación artística ocupaba el cargo de Arquitecto de Decorados, en el templo masónico ceutí, y su nombre simbólico en este taller era Riego.

Ya metido el siglo XX tenemos a Hower Marfori instalado en la céntrica plaza de los Reyes, 1. La fiebre del retratismo no fue un sarampión pasajero y permitió una larga y próspera vida a este estudio por donde pasó buena parte de la sociedad ceutí acomodada. De aquellas placas, hoy olvidadas, poco nos ha quedado. En sus archivos duermen los rostros de gente de aquella Ceuta, con la sonrisa forzada de todo aquel que se somete al examen implacable del cristal del tiempo.

Fue un gran retratista, las imágenes que hemos podido ver están montadas en cartón, con un sello en relieve, de lo cual presuponemos un alto nivel. Hemos tenido acceso a varias colecciones de este fotógrafo y en ellas podemos ver al Alcalde de Ceuta junto a destacados concejales, su fondo denota un buen gusto artístico y una luz perfecta.

Los fotógrafos Barceló y Rubio

Ya bien entrado el siglo XX se instalaron en este estudio los fotógrafos Barceló y Rubio y su presentación fue anunciada en el diario El Defensor de Ceuta: “La fotografía predilecta del público de gusto, artísticos retratos al pigmento, la única casa que ofrece al público tan maravilloso procedimiento”. Sobre 1918, Ángel Rubio se separará de Barceló, creando su propio estudio. Fue Rubio un gran reportero de calle junto con su hermano Arturo.

Allí donde hubiera una noticia reseñable estaba él, sus imágenes marcan la historia de Ceuta, la visita de las infantas en 1915, la inauguración del ferrocarril Ceuta-Tetuán en 1918, la proclamación de la II República con el histórico momento de la izada de la bandera tricolor desde el balcón del Ayuntamiento, desfiles, juras de banderas…

Publicó una portada en la revista National Geographic Magazine. En los años veinte era el principal fotógrafo de prensa de la ciudad. Tras el fallecimiento de Ángel Rubio en 1925 su viuda, María Machaviello, traspasó su estudio a manos de su hermano Francisco, instalándose en la calle Real, 32, laborando junto a ellos los retocadores Francisco Carmona, Rafael González y Antonio Alcázar.

En 1908 tiene lugar en Valencia la Asamblea Nacional de Fotógrafos Profesionales, asistiendo en representación de los fotógrafos ceutíes José G. Vázquez, quien tenía su estudio en la calle Duarte. Entre estos fotógrafos de principios de siglo tendríamos que destacar al Cronista Oficial de la Ciudad Antonio Ramos Espinosa de los Monteros, que fue un gran aficionado de la fotografía.

De él poseemos varias imágenes fechadas hacia 1898. Antonio Ramos era un ilustre investigador, aventurero, escritor y poeta. De carácter bohemio, estaba licenciado en filosofía y letras, fundando junto al abogado Julián Francisco de las Heras El Eco de Ceuta en 1901.

Escribir sobre la fotografía en Ceuta en las primeras décadas del siglo XX es hablar del Estudio Calatayud. A pesar de la crisis en esos años, el retrato de estudio continuaba siendo el preferido de las clases medias y burguesas, y eso bien lo supo José Calatayud Aznar, quien llegó a la ciudad en 1909 para cumplir el servicio militar y era natural de Valencia. Comenzó instalando su estudio en la calle Camoens, 20, justo encima del teatro Apolo y como último lugar en la calle Real, 41. José Calatayud supo implantar las nuevas ideas e introdujo los nuevos aires que soplaban.

Dejó el viejo formato en tarjeta de visita, ya desaparecido definitivamente, a favor de otros superiores como el Cabinet y los llamados Boudoir e Imperial, introducidos en nuestro país en las postrimerías del siglo XX.

Fotografía Arbona

En varias ocasiones he escrito sobre el Estudio Arbona, toda una institución en la Ciudad,  esperemos que no a mucho tardar se realice una exposición fotográfica de este estudio junto a un buen libro donde se nos relate las mil y unas historias de esta emblemática empresa ceutí.  Su nieto David Muñoz Arbona, está en ello, esperemos que nuestras autoridades culturales le presten toda la ayuda posible. Con los escasos datos que tenemos podemos fechar como finales del siglo XIX cuando nos llega el fotógrafo Luis Arbona, precursor de la gran saga de artistas.

Tenemos noticias de sus comienzos con estudio en la calle Mendoza, 8. Años más tarde se asoció al también fotógrafo Ángel Vidal, pero esta unión tan sólo duró unos años. De Arbona nos han llegado referencias acerca de los grandes y artísticos retratos que realizara a los jefes militares y a la burguesía local. Según hemos visto en varias fotografías este estudio experimentó una evolución portentosa a pesar de lo modesto de su negocio.

Luis Arbona fue un hombre bohemio. Su estudio era lugar muy frecuentado por la clase política de la ciudad. Nos han llegado noticias de que incluso cambios en la alcaldía fueron dispuestos en estas tertulias en la trastienda. Pasados algunos años trasladó su estudio a la calle Fernández, 1, y posteriormente a Soberanía Nacional, 47.

En esta época trabaja junto con su hijo Luis y unos años más tarde con su sobrino Salvador, quien procedía del estudio que tenían en Tetuán, la capital del Protectorado Español en Marruecos. Trasladándose a la calle Duarte y allí trabaja junto a su hermano.

Actualmente sigue regentando la firma, Jorge Arbona. Se especializaron en el retrato, lejos de la instantaneidad de las imágenes de la calle. Delante de esos fondos de tela han pasado comuniones, soldados, disfraces de carnaval, familiares, damas y caballeros burgueses, mostrándonos sus imágenes la Ceuta de cada época y sus costumbres sociales.

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Edificio histórico: «Palacio del General» iluminar el exterior y para dar conocer su historia…

Edificio de la calle Padilla, conoció como “Palacio del General”, se podía iluminar exterior, y explicar a ceutíes, y turistas que visitan la ciudad, ofrecer la posibilidad de conocer su historia.

Creo que este enfoque no solo realzaría la belleza arquitectónica del palacio durante la noche, sino que también brindaría a los visitantes la oportunidad de descubrir el valor histórico y cultural del lugar.  

Se realizó cambios en la puerta principal y balcones ampliados. Este edificio histórico, tiene nivel 2 de protección en el Plan General de Ordenación Urbana de 1992. Fue construido primeros años del siglo XX.

Otro edificio, de modernista, estilo como el actual Museo del Rebellín, declarado BIC, quizás sea de la misma época.

Con esta propuesta que contemple ambos aspectos: la iluminación exterior y la difusión de la historia del Palacio. Estoy seguro de que esto atraerá a más personas y fortalecerá el interés en nuestro patrimonio.

En un sentido amplio podemos caracterizar el patrimonio como un conjunto de bienes heredados del pasado que encierra valores de naturaleza muy diversa: histórica, arqueológica, artística, identitaria, etc.

En consecuencia, el patrimonio arquitectónico puede definirse como el conjunto de bienes edificados, sea cual sea su naturaleza, a los que cada sociedad atribuye o en los que cada sociedad reconoce un valor cultural. Se trata pues de un concepto dinámico y en construcción en la medida en que los valores culturales que lo definen cambian

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LA PRENSA EN CEUTA DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA

Paco Sáchez Montoya

 http://www.edicioneslibrosdeceuta.es/ 

Tras el golpe del 36 se eliminaron libros, fotografías, fichas, nombres… y por lo tanto muy poco sabemos del movimiento obrero y político antes de esa fecha.  Hoy nos referiremos al partido Comunista en Ceuta, sabemos que un 15 de abril de 1920 se fundó a nivel nacional.

En Ceuta, según unos documentos que han permanecido ocultos durante varias décadas, y publicado en mi libro   a los cuales he tenido acceso, podemos aportar unos apuntes sobre la historia de este partido en la ciudad. Los orígenes del PCE parecen estar en una reunión celebrada el 18 de noviembre de 1934 en el bar San Amarito, cerca de los jardines de San Amaro.

El 9 de julio de 1936, cuando apenas quedaban unos días para el golpe, crearon en Ceuta el periódico “El Soviet”. La redacción estaba en la calle Sagasta (paseo de las Palmeras), salía los lunes y Jueves, constaba de ocho páginas y se imprimía en la imprenta Africana, en la calle Clavijo. Su director era el conocido periodista Joaquín Estévez Suárez y los redactores José Martínez-Díaz Ufano, Fernando González López y Bernabé Sánchez Jiménez, y como jefe de pruebas el empleado de la imprenta Alcalá, Manuel Fuentes.

En la documentación a la que hemos tenido acceso, se detallan los miembros de la primera ejecutiva en noviembre de 1934, Eduardo Álvarez Suárez, Luis Utor Curbelo, Ramón Arnau Gutiérrez, Manuel Cañada Azpeitia y José Blond Mesa. Tras el golpe militar del 36, todos fueron fusilados. El 24 de junio de 1936 se crea la Radio Juvenil Comunista, su primera ejecutiva la presidió Francisco Mendoza García; secretario, Francisco Sánchez Ríos; tesorero, Manuel España Delgado; contador, Francisco Tosset Castilleros, y los vocales Miguel Guerra García, Elías Caliani Rodríguez, Rafael Domínguez Camacho y Fernando Sánchez Aguilar. Llegaron a crear un taller comunitario en la calle Castelar (zona plaza Azcárate), donde realizaban trabajos a bajo coste de guarnicionería.

En 1936 el Partido está creciendo en Ceuta, tal y como se puede leer en el acta del pleno del 10 de junio, donde el secretario manifiesta no poder seguir en el cargo por más tiempo por el gran trabajo acumulado y pide se nombre un nuevo comité, y más amplio. Tras la votación salieron elegidos Salvador Cárdenas, con 23 votos; Juan Medina, 15; Juan Rivas 11; Luis Utor Curbelo, 11; Manuel Cañada, 11; Bernabé Sánchez, 9, y José Martínez-Díaz Ufano, 8 votos. El partido tenía dividida la ciudad por células, tan solo he podido conseguir la número 10 (Zona del Recinto) su máximo dirigente era José Reyes, la nº 14 (Barriada La Unión) Antonio Martín y la nº 11 Francisco Rojas.

La prensa local tuvo un gran esplendor durante la Segunda República, este periódico que tiene en sus manos se comenzó a editar en octubre de 1934. Al proclamarse el nuevo régimen, en 1931, se editaban en la ciudad “La Opinión”“El Defensor de Ceuta”“Diario de Ceuta”, “El Pensamiento Escolar” y los semanarios “Renacimiento” y “Ley”. Tras el paso de los meses, se disparan las publicaciones, sobre todo reivindicativas como “Información Obrera”, que vio la luz el 15 de septiembre de 1931, en su cabecera se podía leer: “Del proletariado español y defensor de los intereses de Ceuta”.

En octubre de ese mismo año, el semanario “Adelante”, dirigido por Félix Rubio y Eusebio Pellicena. En 1932, “La Voz de Ceuta”, y en mayo, los semanarios “Verdad” y “Unión Ceutí” bajo la dirección de José Lladó, con la cabecera: “Semanario consagrado a defender los intereses de la población y sus ciudadanos sin distinción de clases y sin matiz político alguno”.

El periodista Joaquín Estévez Suárez dirigió varios semanarios, todos de un marcado cariz sindicalista. En agosto de 1933, “Renovación”, cuyo propietario era el destacado dirigente del Partido Radical-Socialista y masón José Viñas. El diario “Día” apareció en 1933, fue su director Nicolás Fernández, que ya estuvo en el diario “La Opinión”, este a mediados de 1935 dejó de salir, pero unos meses más tarde en enero de 1936 reapareció con nuevo director, Juan Paño. Tras la sublevación se convirtió en órgano de la Falange local. El 3 de agosto de 1936 ya en su cabecera se podía leer: “Diario Nacional Sindicalista».

En ese año también nació, “Mercurio”, publicación bimensual de la Cámara de Comercio. Y también hay que destacar al diario “Lealtad” y el 12 de junio de 1934 el órgano de expresión de Izquierda Republicana “Hoy”, bajo la dirección de Gaudencio Martín. También fueron varios los semanarios deportivos, como “Lunes”, y “Olimpia”, en 1933, “Aire”, y “La Afición”, en 1936.

En marzo de 1935 la junta directiva de la Asociación de la Prensa estaba presidida por Gaudencio Martín; vicepresidente, Cipriano Merino; tesorero, José Torres, y secretario, Antonio Parrado. El 27 de enero de 1936 se renueva: Presidente, Antonio Martín de la Escalera; vicepresidente, Gaudencio Martín; tesorero, Ángel Ochoa; los vocales Rafael Vega, García Zapata, Juan Biondi, José Lladó y Ricardo López del Cerro.

Durante aquellos años se vivieron en la prensa local situaciones muy tensas, sobre todo cuando llegó al poder el Gobierno radical de Alejandro Lerroux y se coaligan con la CEDA. En septiembre de 1934 el delegado del Gobierno, al conservador, Ramón Arechaga, no le parece nada bien que los vendedores lean, como reclamo, sus titulares.

Incluso el director del diario “Hoy”, órgano de Izquierda Republicana en la ciudad, fue detenido y multado con 500 pesetas. En una editorial, su colega y director del semanario sindicalista Renovación, Joaquín Estévez, sale en su defensa:

Muy bien y muy bonito, Su escrito lo esperábamos, puede creérselo, se trataba de nuestras informaciones del Monte Hacho y como en ellas forzosamente había que censurar, ¿Creé el señor Arechaga que por el solo hecho de ser Delegado Gubernativo, puede en cualquier momento hacer cuanto le viene en gana? ¿Será posible que en esta República democrática y de trabajadores, no se vea democracia, ni trabajo y si únicamente persecuciones y detenciones a granel?”. A pesar de estar detenido en la cárcel del Sarchal, el director del diario “Hoy”, logra enviar un escrito a su periódico para que se publique: “Hay un Republicana de izquierda en la cloaca del Sarchal por combatir a los que defendieron la República a la reacción, y quieren que nos callemos con multas y encarcelamientos…”.

APUNTES DEL INICIO DE LA PRENSA EN CEUTA

     Muchos son los trabajos publicados sobre la historia de la prensa en Ceuta, y un resumen muy acertado del historiador Rafael Gibert, que tomaremos como reseña. Este escribe que en 1820 se lanzó El liberal Africano, tuvo seis números. Se imprimía en Madrid. Fue su fundador el independentista venezolano de origen gaditano, y fundador de una logia masónica en Ceuta, Francisco Isnardi. De 1821 es el Eco Constitucional, impreso en Algeciras. Tenemos que llegar a la guerra de África para que salga a la calle El Eco de Tetuán (1º de marzo de 1860) de Pedro Antonio de Alarcón.

También hay que destacar en 1860 El Noticiero de Tetuán, para defender los intereses españoles en África, que duró hasta febrero de 1861. Siete años después se funda la Crónica de Ceuta, tres veces por semana, noticias, literatura e intereses generales; responde a la Gloriosa de Septiembre, y es una afirmación de la ciudad que «si no puede hacer peso en la balanza de la política tiene intereses locales que defender». Desapareció antes de 1874.

García de la Torre, infatigable, funda el 16 de febrero de 1883, El Eco de Ceuta; se proclama periódico, cuatro veces al mes, de intereses locales y materiales; el 15 de octubre de 1884. Desde 1º de julio de 1883 tuvo un suplemento en árabe. Tuvo otros prestigiosos colaboradores y mantuvo una polémica con el gobernador general López Pinto Periodismo en Ceuta (1820-1 984) 265 (1883-1889), que multó al director, defendido desde Algeciras por sus colegas El Resumen y El último telegrama; sucumbió el 18 de enero de 1887. Don Eduardo Saavedra, insigne africanista, había exaltado su mérito. Ya el 5 de febrero del mismo año García de la Torre fundaba África (El África, desde 1891), donde destaca Ramos y Espinosa de los Monteros.

Rafael Gibert continua con sus reveladores datos… Desde finales del siglo XIX proliferan efímeras hojas, que el historiador deberá consultar: La Bolsa (1888), El Liceo y La lealtad (1889), Casos y Cosas (1891), El sinapismo y El progreso de Ceuta (1893). Breve vida entre 1895 y 1896 tuvo también El Heraldo de Ceuta, nacido para defender los intereses materiales y morales de la ciudad. El Orate (1896), La Linterna (1897) y The Moor… Uno (1899).

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Nueva sede de la AD Ceuta en el gran edificio histórico “Hotel Alhambra”

Paco Sánchez Montoya

Nuevo establecimiento, en pleno centro de la ciudad. Logro del presidente de nuestro equipo, Luhay Hamido, ¡Enhorabuena!.

La nueva sede, está en un edificio histórico de nuestra ciudad, construido aproximadamente 1920, para el Hotel Alhambra.

En principio, albergó al Hotel Alhambra, propiedad de José Claros. Sobre los pocos datos que tenemos de este edificio. En 1926 menciona el ingeniero militar Manuel Gallego, en un artículo del Memorial de Ingenieros, la construcción de este edificio.

En principio de cuatro plantas, fue reformado en 1931 por José Blein en lo concerniente al interior de la primera. El añadido de la que corona el inmueble se debió realizar antes de su terminación.

De corte historicista, aunque con elementos art-decó, parten sus bajos con vanos muy simples, adintelados, con forjas que en el principal se transforman en obra y que luego simplifican en adorno de la inmediatamente superior a la siguiente.

Resulta particularmente efectista el doble mirador que se achaflana en la confluencia de su fachada de Sargento Coriat con Real y cuya obra termina en un balcón, que enmarca un arco rebajado y partido en tres, para continuar las líneas de los miradores inferiores. (Fuente: Ceuta Cultural. Dirección Prov. Ministerio de Cultura)

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MUJERES CEUTÍES OLVIDADAS (Represión, Cárceles y fusilamientos, 1936-1958)

A medida que la investigación sobre los hechos descritos en el libro iban avanzando, la brutalidad de los acontecimientos que se narran se manifestaron con toda su crudeza. Era un deber ineludible dar a conocer estos hechos y analizarlos ahora con la suficiente lejanía desde su momento histórico. Este libro se centra en el período de tiempo comprendido entre 1936 (año de la sublevación) y 1958 (cuando la prisión del Sarchal fue clausurada). Mujeres ceutíes procesadas y condenadas durante el período que nos ocupa: perfil de las presas, motivo por el que fueron encarceladas, características de la prisión que las albergó durante su confinamiento, condiciones de vida, etc

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