UGT… AQUEL 1º DE MAYO DE 1936 EN CEUTA

Recupero otro reportaje de los que he escrito sobre la historia de Ceuta, este del 2013, pretendo que en el confinamiento, os entretengáis con su lectura…

En torno a 15.000 personas se dieron cita  en aquel 1º de Mayo de 1936 organizado por la UGT y la Alianza Obrera. Aquella manifestación venía precedida del triunfo del Frente Popular, es muy generalizada la opinión de que en las elecciones del 16 de febrero se midieron dos bloques antagónicos, representativos de las dos Españas, que meses después se iban a enfrentar tras el golpe militar.

Las distintas asociaciones y partidos políticos locales que participaron en la manifestación de aquel 1º de Mayo del 36, elaboraron un memorándum donde aconsejaban al Gobierno varios cambios que debían realizarse en algunos estamentos oficiales en Ceuta. Este escrito surtió efecto y el nuevo gabinete de Azaña, mayoritariamente republicano, comienza a realizar cambios.

Los nuevos nombramientos no se hacen esperar, siendo designado jefe de Seguridad en Ceuta el teniente de Regulares Tomás de Prada. Otro cese importante fue el del comandante general Gregorio de Benito, destinándolo a Huesca, y en su lugar se nombró a Oswaldo Capaz. Y la sustitución del jefe de las tropas en el norte de África, Emilio Mola, destinándolo a Pamplona, y en su lugar se nombró al general Gómez Morato, de reconocida lealtad constitucional. Mola, antes de marcharse de Ceuta, ya tenía estudiado el golpe, y comprometidos a los generales Queipo de Llano, López Ochoa y Cabanellas, además de contar con apoyos en muchas guarniciones, canalizados a través del coronel Galarza, conocido como “el Técnico” por su papel coordinador.

Los falangistas, por su parte, incrementaban el potencial de sus milicias. En marzo de 1936 suponían unos 10.000 hombres en toda España, en Ceuta estaba liderada por Emilio Pelegrina. En el Protectorado también se suceden los cambios. El Alto Comisario, Rico Avelló, es cesado, regresando Juan Moles aunque el 15 de mayo es nombrado ministro de la Gobernación, sucediéndole con carácter interino su secretario, Álvarez-Buylla. Como jefe de las fuerzas aéreas, con sede en el aeródromo de Sania Ramel en Tetuán, el comandante De la Puente Bahamonde, fiel republicano y primo del general Franco.

15.000 manifestantes

El poder de convocatoria de la UGT en aquella Ceuta republicana, se hace patente en el 1º de Mayo, donde asitieron cerca de 15.000 ceutíes. Aquella manifestación se gestó en la Casa del Pueblo, en la calle Agustina de Aragón, allí el líder sindical  Sebastián Ordóñez (tras el golpe fue ejecutado y su cuerpo arrojado a la fosa común). Los días anteriores a la manifestación se celebraron varias charlas y conferencias, con la finalidad de concienciar a todos los trabajadores del carácter reivindicativo de esta fecha.

El 29 de abril, se celebró una reunión donde confirmaron la asistencia: Orquesta Sinfónica, Comité Alianza Obrera, Izquierda República, Unión Republicana, Juventudes Socialista, Comunista y Sindicalista, Federación Universitaria de Estudiantes, UGT, PSOE, Radio Comunista de Ceuta, Agrupación Sindicalista, Sindicato de autobuses de Correos y Telégrafos, Sociedad de chóferes, Agrupación de dependientes, Sociedad de estibadores, Asociación de Magisterio, Sindicato de vendedores del mercado, Asociación de empleados del Estado, Asociación de la prensa y Alianza de labradores.

 A todas las asociaciones y partidos, se les entregó la siguiente octavilla:

«Al llegar la cabeza de la manifestación al lugar comprendido entre la Farmacia Zurita y el Precio Fijo, (Aquí se ha instalado un arco de flores y en su parte superior en grandes letras se podía leer UHP. Se hará alto procurando las juventudes de los partidos, resistir la presión de la columna proletaria al objeto de que solamente la presidencia se destaque a entregar las conclusiones al Delegado del Gobierno, mientras la presidencia entrega las conclusiones, los abanderados se abrirán paso entre la multitud para pasar a ocupar un sitio en la tribuna que se haya en la Plaza de la República, la música se colocará al pie de la tribuna, una vez entregada las conclusiones la presidencia pasará a la tribuna y acto seguido se organizará el desfile ante la tribuna y público en general. Las juventudes socialistas, comunistas y sindicalistas, al pasar ante la tribuna, levantaran el puño en saludo proletario. Al objeto de que la calle Camoens no quede taponada, los manifestantes, una vez rebasada la tribuna, se disolverá por, González de la Vega y Riego».

Desde muy temprano los manifestantes se fueron congregando en el muelle de la República, para después recorrer el Puente (hoy Puente del Cristo), Fermín Galán, Puente 14 de abril, Libertad, Méndez Núñez, García Hernández, Maestranza, Soberanía Nacional, hasta llegar a la Plaza de la República (actual, Plaza de los Reyes). La manifestación se abría con una sección ciclista, integrada por afiliados a las juventudes comunistas y socialistas. Sobre las doce del mediodía llegó la cabeza de la manifestación a la plaza de la República y una delegación formada por el diputado socialista, Manuel Martínez Pedroso.

El Alcalde, Sánchez Prado, asistía a ella como un ciudadano más, acompañado de sus dos hijos pequeños. Terminado el acto el diputado por Ceuta, Martínez Pedroso pronuncio un discurso, desde la tribuna instalada en la Plaza de la Republica: «Camaradas, acaban de celebrar un acto imponente, por su contenido revolucionario, e imponente por la gran masa que en él ha tomado parte y su ejemplar disciplina. Queremos que este triunfo de hoy, conseguido por las calles de Ceuta, se consiga también en el camino de las justas aspiraciones del proletariado español, gritar conmigo.  ¡Viva la Unificación del Proletariado!”.

 Tras proclamarse la Segunda República, las manifestaciones del 1º de Mayo alcanzaron relevancias dispares. Los dos primeros años fueron numerosas, pero desde 1933, con el gobierno radical, estas se limitaban a mítines y conferencias. Tras el triunfo del Frente Popular, en febrero de 1936 las organizaciones de izquierda recobran un claro protagonismo.

En la noche del 30 de abril, el Alcalde Sánchez Prado, se dirigió a todos los ciudadanos a través de Radio Ceuta:

«La máxima preocupación mía, desde que fui elegido para ocupar el cargo que ostento, ha sido, procurar el bienestar del humilde pueblo que había puesto en mi su confianza.  Desde el primer día de mi actuación como alcalde vengo dedicando todos mis esfuerzos a resolver, dentro de lo posible, la crisis de trabajo que existe, pero al mismo tiempo que he acudido a la búsqueda de remedios, que reconozco que son por ahora insuficientes. La fiesta del trabajo ha de transcurrir sin incidentes, toda vez que la Alianza Obrera integrada por miembros que saben medir su responsabilidad y orden. Pondrán una vez mas de relieve su valioso espíritu ciudadano, animó a todos los ceutíes, para poner en acción una labor provechosa en beneficio de la Ciudad». 

El Frente Popular

La UGT, en aquel 1º de Mayo entregó unas bases para luchar contra el paro y sobre todo para detener los rumores de sublevación. Pero la suerte estaba ya echada, pese a los traslados y ceses promovidos por el comité  del Frente Popular en Ceuta. El 29 de mayo, en Pamplona, el general José Sanjurjo aceptó a Emilio Mola como director del golpe. Queipo de Llano se entrevistó con él con el pretexto de un viaje de inspección y los generales Luis Orgaz, Enrique Varela, Fanjul y Saliquet, entre otros, hacen lo propio. Los contendientes están en sus puestos ultimando los preparativos. Otros jefes africanistas no habían sido cambiados de lugar y seguían organizando la sublevación, entre otros Juan Yagüe en Ceuta y el coronel Luis Solans o el teniente coronel Juan Seguí en Melilla, y en Tetuán los tenientes coroneles Sáenz de Buruaga y Asensio o el comandante de la Legión Antonio Castejón.

Los partidos conservadores liderados por la CEDA de José María Gil-Robles insistían en identificar al Frente Popular como un pacto revolucionario bolchevique que liquidaría a la nación a causa de las disputas regionalistas o la influencia de la nueva potencia comunista, la URSS.

A las elecciones también se presentó una tercera opción “centrista” encabezada por el presidente del gobierno Portela Valladares y auspiciada por quien le había nombrado, el presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora, que pretendía consolidar un centro republicano que superara la bipolarización surgida de la Revolución de Octubre. Esta fue una de las razones que les decidieron a convocar elecciones. Las elecciones del 16 de febrero se produjeron con relativa calma a pesar de la crispación progresiva de los últimos años. Se movilizaron aproximadamente unos 34.000 guardias civiles y 17.000 guardias de asalto que garantizaron el orden. Las elecciones registraron la participación más alta de las tres elecciones generales que tuvieron lugar durante la Segunda República (el 72,9%), lo que se atribuyó al voto obrero que no siguió las habituales consignas abstencionistas de los anarquistas.

 

 

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AL-MANSURA, LA CIUDAD OLVIDADA DE CEUTA

Recupero otro reportaje de los que he escrito sobre la historia de Ceuta, este del 2013, pretendo que en el confinamiento, os entretengáis con su lectura…

Era la gran desconocida de nuestra historia, ahora seguro un poco menos, por el gran trabajo realizado por el Museo de Ceuta exponiendo estudios e investigaciones para conocerla más y mejor.

Me viene a la memoria un poema de ese gran poeta sevillano Luis Cernuda,  Donde habite el olvido: “En los vastos jardines sin aurora, donde yo solo sea, memoria de una piedra sepultada entre ortigas, sobre la cual el viento escapa a sus insomnios…” el poeta nos parece hablar de nuestra Ciudad olvidada popularmente conocida como Ceuta la Vieja, edificada por el sultán mariní en una loma dominando el mayor puerto medieval del Estrecho, recordemos que recibió dos nombres: Al-Mansura o Afrag.

Fortificación encomendada por el sultán Abu Said en el siglo XIV durante la etapa mariní, constituye un magnífico ejemplo de arquitectura defensiva medieval que coincide con un periodo de gran relevancia para Ceuta, en el cual se testimonia un importante desarrollo urbanístico, comercial, cultural y social.

Según el arqueólogo Fernando Villada, no existen dudas sobre el momento de su construcción y su autoría. En el catálogo de la muestra hace referencia a la minuciosa descripción de Ceuta redactada en 1422 por al-Ansari quien precisa que entre los seis arrabales de Ceuta se encuentra el Afrag, integrado ya en el siglo XV como un barrio más de la ciudad y contiguo al arrabal de afuera, albergando el palacio real que los reyes mariníes habían destinado a su residencia. También nos indica que mucho más explícito es ibn Jaldún cuando indica que Abn Said, al partir para la capital, ordenó construir una ciudad sobre la parte más elevada de Ceuta denominada Afrag que fue comenzada en 729 (1328-1329).

Concluye el arqueólogo municipal en el catálogo Al-Mansura, la Ciudad Olvidada. Sus restos parecen hablarnos de una ciudad injustamente olvidada, perdida en la memoria de muchos ciudadanos. El arquitecto municipal Javier Arnaiz, aporta en su magnífica exposición, y con una mirada rápida, la ocupación y formalización de los espacios y lugares en el Campo Exterior de la ciudad de Ceuta, primordialmente, los ligados al entorno del conjunto del Afrag meriní desde finales del siglo XIX.

El ámbito del Afrag de Ceuta, se identificaba con un territorio dedicado al cultivo, origen de la palabra cultura, ligada a la noción de comunidad y por consiguiente a la tierra. Era un lugar, palabra, que en una de sus diversas utilizaciones, podía identificarse en esta época de hipótesis románticas, a la dependencia constructiva respecto a conceptos como la identidad local. Tierra, cuya propiedad estuvo en litigio con los vecinos cabileños marroquíes hasta 1860. Arnaiz, nos indica que tiene que ser el ingeniero militar Federico Mendicuti, quien en el proceso de la delimitación parcelaria que efectuó en el Campo Exterior, en el año 1868, recurrirá a los restos de la estructura geométrica del tapial meriní para realizar el fraccionamiento de la zona, acto donde resuenan ciertos valores agrarios, “Huerta de la Guarnición” sujetados al concepto de tierra, de enraizamiento.

Con suave pendiente hacia el estrecho de Gibraltar, la huerta, iba a suponer con el específico cultivo de patatas, a un mayor sostenimiento alimenticio de las tropas acantonadas al sur de dicha parcela. En el comienzo del siglo XX, con el aumento de efectivos y en el proceso ligado a la deslocalización de unidades militares del interior de la población, el recinto, se consolidará como acuartelamiento estable construido ya con barracones aislados para alojar al Mixto de Artillería y posteriormente también a tropas indígenas Regulares. Su acceso, “El camino de Terrones”, que recorría de norte a sur el territorio del Afrag, era y es, perpendicular a un corredor, que conecta la ciudad con las ensenadas de Benítez y Benzú, describe perfectamente Javier Arnaiz.  Recomiendo la lectura del catálogo realizado para esta exposición donde prestigiosos investigadores e historiadores nos desvelan datos hasta ahora inéditos de esta “Ciudad olvidada”.

Construcción de la fortificación

El arquitecto y miembro del Instituto de Estudios Campogibraltareño Pedro Gurriarán, tras un exhaustivo trabajo de investigación nos descubre las claves, donde a pesar de que tres de los cuatro frentes del Afrag están prácticamente arrasados, los vestigios conservados y la información cartográfica y fotográfica existente permiten hacer una idea muy clara de cómo era originariamente esta fortificación y cómo se configuraba constructivamente.

En la actualidad, aún se puede contemplar en pie parte del frente occidental de la muralla, que se organiza mediante seis tramos longitudinales, independientes y escalonados en rediente, con nueve cubos de flanqueo conservados y una puerta de acceso al recinto, la conocida como de Fez. La longitud total de los restos conservados en esta parte es de 417 metros lineales. El tramo que mira a levante, se encuentra casi arruinado y con escasos restos visibles, mientras que otros vestigios desmochados se han identificado en este mismo frente y en el meridional, con una longitud aproximada de 45 y 10 ml respectivamente.

Pedro Gurriarán continúa con su magnífica exposición detallando que las autoridades meriníes recurrieron a un modelo defensivo de larga tradición en el marco geográfico del Mediterráneo desde los tiempos de Roma, consistentes en un espacio protegido por esbeltos muros o paños de muralla reforzados, cada cierto trecho, mediante torres de flanqueo proyectadas al exterior. Sorprende en esta fortificación ceutí la ausencia de ciertos sistemas o elementos poliorcéticos de refuerzo, comunes en otras obras bajomedievales, que dificultaban las posibilidades de expugnación.

En su dilatado estudio el miembro del IEC se detiene en las recientes excavaciones arqueológicas practicadas en el año 2008 en la Puerta de Fez, la única conservada de las tres originales, donde explica que se han permitido verificar el trazado original en codo simple de su desaparecida estructura interior, no obstante, se trata nuevamente de un modelo muy básico, bastante alejado de otras puertas coetáneas meriníes o nazaríes, más complejas debido a la multiplicación de quiebros en su acceso. Los lienzos defensivos son muy esbeltos, pues tienen una altura máxima próxima a los 9 m, mientras que el ancho total arroja 1,50 m de media.

Rematan en un paso de ronda continuo que salva los desniveles mediante grupos de escalones tallados en los propios cajones de tapia. Este adarve superior está protegido por un parapeto perimetral coronado por merlones prismáticos sin albardilla. Una de las características más destacadas de esta fortificación consiste en que las torres sobresalen de forma destacada por encima de los lienzos, al igual que sucede en el recinto de la Chellah meriní de Rabat, llegando a los 13 m de altura en el caso de la Puerta de Fez. Estas torres se distribuyen en la muralla de forma regular, en tramos que rondan los 20 m de separación, aunque extrañamente, en ocasiones no se disponen defendiendo ángulos o vértices de la muralla, como suele ser habitual.

También el arquitecto Pedro Gurriarán detalla que todas las torres son rectangulares, huecas e inaccesibles, y sus muros perimetrales bastante débiles, ya que su espesor es de unos escasos 80 cm. Los alarifes responsables de la construcción del Afrag realizaron un replanteo en planta trapezoidal tendiente al rectángulo, que tenía en cuenta el sistema técnico empleado, el tapial. De este modo, si se contempla el trazado de los restos conservados, se puede ver cómo existen grandes paños lineales y otros más pequeños transversales, que crean un modelo de muralla en cremallera o rediente, muy útil además para salvar los desniveles o dificultades topográficas que pudieran existir.

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ISNARDI, INDEPENDENTISTA VENEZOLANO, EN CEUTA

Francisco Isnardi, fue uno de los protagonistas de los acontecimientos que marcaron la historia de la primera República de Venezuela en 1811, de la que fue secretario del Congreso Nacional y con tal calidad estampó su firma al final del texto de la Constitución. Tras fracasar esta aventura independentista fue hecho prisionero y deportado al presidio de Ceuta, permaneciendo preso hasta 1820, que quedó en libertad, continuó en la ciudad, y dada su preparación, fué nombrado secretario del Ayuntamiento y posteriormente del comandante general. Y fue uno de los fundadores de la logia masónica “Antorcha de Ismael” en Ceuta.

En aquella fracasada empresa separatista en Venezuela no empuño las armas, sino que combatió ardosamente en las filas revolucionarías con su palabra y su pluma. Según la historiadora Marisa Vannini, ya desde 1807 se consta su presencia en Caracas dedicado a importantes actividades políticas integrándose junto con los patriotas venezolanos a la consecución de mayores objetivos. Seguirán los sucesos del 19 de abril de 1810.

Isnardi nació en Cádiz el 27 de abril de 1775, cursó sus estudios hasta 1800. A continuación llevó a cabo los dos años de práctica en los buques de la Armada hasta su llegada a Venezuela que ocurrió seguramente en el año de 1804. Fue éste su primer cargo,  de médico cirujano, en Caracas. Inicio su labor periodística en los albores del movimiento independentista. Alternó como muchos de los intelectuales de su tiempo, la acción valerosa y decidida con la pluma, siempre empeñado en divulgar sus ideas y orientar al país que lo acogió años antes. El conjunto de sus escritos, en los cuales se refleja como un brillante periodista, lo sitúa entre las figuras de mayor brillo en el panorama intelectual venezolano de la emancipación.

Colaboró en el prospero diario El Lucero (1809), fue fundador, responsable y redactor del Mercurio Venezolano (1811); le fue confiada la dirección de El Publicista de Venezuela; colaboró ampliamente con la Gaceta de Caracas, principal órgano oficial. Desde las páginas de su propio diario El Mercurio Venezolano, dedicaría en el primer número, los motivos que le impulsaron y las medidas necesarias para sustentarla y concluir la gesta emancipadora. La historiadora venezolana Vannini, lo define en esta época como “Isnardi era un espíritu libre, puro y deseoso de dar lo mejor de si”. Se publicaron tres números todos en 1811. Había sido nombrado secretario del Congreso Constituyente en Venezuela y éste decide encargarse de la edición de un órgano propio, dedicado especialmente a la divulgación de la vida parlamentaria en el país: El Publicista de Venezuela.

La fuerte impronta de su pensamiento ha sido reconocida por los historiadores venezolanos donde Isnardi marcó su ideología en el periódico de la Primera República, su presencia, sus palabras, sus escritos, su labor periodística, su inspiración y redacción oficial. Su participación en la redacción del Acta de la Independencia documento fundamental de la nacionalidad es indiscutible. Su lucidez y su pensamiento liberal dejaron huellas profundas en la formación y evolución de la ideología venezolana de la emancipación. Supo percatarse con toda claridad de que era necesario abrirse a las nuevas ideas de la modernidad e incorporar el territorio venezolano a la ágil marcha del mundo. Su actuación política fue fulgurante, decisiva y de extraordinaria importancia para el movimiento independentista.

Toda esta aventura independentista tuvo su final el 25 de julio de 1812, fue detenido y junto a siete compañeros más partieron en una goleta hacia Cádiz en octubre, llegando tras cuarenta y tres días de navegación. En abril de 1813, el Consejo de Regencia de España ordenó su traslado al presidio de Ceuta. La fecha como secretario del Ayuntamiento de Ceuta tuvo lugar en marzo de 1820 y unos meses más tarde el 15 de diciembre se le nombra secretario del comandante general el Mariscal de Campo Fernando Gómez de Butrón. El documento llegó con la firma de Agustín Arguelles, compañero de Isnardi en el presidio de Ceuta años anteriores.

Brutón ya había estado en este puesto desde la proclamación de la Constitución de 1812 hasta 1814. En esta nueva etapa ocupaba la silla episcopal ceutí todo un personaje Fray Rafael de Vélez, severo conservador y fiel seguidor de la política absolutista de Fernando VII. El nuevo Comandante General aportó a su nueva administración todo su bagaje liberal de antaño y bastante experiencia y aires de renovación para la ciudad.

El 31 de julio de 1820, envía varios informes al Gobierno titulado: Medidas que deben adoptarse para hacer a Ceuta un puerto libre y franco de comercio… “Yo veo nacer un conjunto de beneficios y ahorros para la Nación de adoptar este plan en toda su extensión. Puede ser que me engañe mi imaginación pero pregunto ¿Qué se pierde en planificarlo? Supóngase que no se vean todos los felices resultados que yo indico. ¿No resultará siempre el ahorro de gastos a la Nación? Pero debe tenerse presente que estando tan íntimamente enlazadas todas las partes de este Plan es necesario que la guarnición, empleados, presidiarios y demás clases estén exactamente pagados en metálicos con preferencia a los de la península como se practica en Gibraltar, que se consigne una cantidad anual, aunque sea corta para reparar los edificios de la Nación en especial el muelle. Que a los gobernadores y demás autoridades políticas, militares y eclesiásticas que les contravinieren con sus providencias, bajo de cualquier pretexto que sea se les exija responsabilidad de la Ley y que la entrada del Foso esté siempre libre y franca a toda clase de personas”.

Con todos estos proyectos Ceuta comenzaba el trienio liberal con buena voluntad pero reducidos medios. Los objetivos trazados por Butrón acabarían tropezando irremediablemente a la hora de las realidades, de donde no le quedaba otra alternativa que luchar por imponer la ideología, punto éste en el que tampoco le sería posible un acuerdo con la autoridad eclesiástica ceutí, encargada en el Obispo Fray Rafael de Vélez que, quisiera o no, ostentaba buena parte del refrendo popular a la hora de calibrar actitudes y criterios.

Huir del Hacho hacia Gibraltar

Todos pensaban en huír de la fortaleza del monte Hacho, pero Isnardi y tres compañeros más no lo tuvieron tan claro y tan sólo se atrevieron a ello cuatro Roscio, Cortés de Madariaga, Paz del Castillo y Ayala. Contaron con la ayuda del comerciante Thomas Richard, en la noche del 17 de febrero de 1814, lograron embarcarse en un navío inglés y refugiarse en Gibraltar. Su fuga fue muy accidentada. A los tres días de su llegada a la colonia inglesa el gobernador de la plaza, general Campbell, los entregó a las autoridades ceuties. Pero a lo5s pocos meses el gobierno Inglés protestó por la suerte de estos venezolanos y tras varias gestiones el 15 de septiembre de 1815, fueron puestos en libertad. Isnardi y sus tres compañeros más seguían en prisión en Ceuta, enviando súplicas en busca de la libertad. Continúan pasando los años y mientras las Cortes y la regencia deliberan, en 1817, uno de los compañeros de Isnardi logró la libertad. Otro hecho historico hizo ilusionarlo con salir de la celda del hacho, el matrimonio entre el rey Fernando y su sobrina Isabel de Portugal, la boda se celebró en 1816, se decidió con el objetivo de reforzar las relaciones entre España y Portugal. Por el mismo motivo también se concertó el matrimonio entre el infante Carlos María Isidro, hermano del rey Fernando, con la princesa María Francisca de Portugal, hermana de Isabel. Se produjo un Real indulto, pero ni Isnardi ni su compañero Manuel Ruiz quedan libres.

De confinado a secretario del comandante general

Tendría que llegar la sublevación de Rafael de Riego en 1819, para que Isnardi consiguiera la libertad, y llegó por fin el 8 de marzo con un Real Decreto tras la implantación del régimen político constitucional. Los levantamientos se fueron extendiendo por el resto de España. Todos los confinados en Ceuta regresaron a América, pero Francisco Isnardi prefirió quedarse. Nuestro protagonista de esta curiosa historia, tras conseguir su libertad fue nombrado secretario del Ayuntamiento y posteriormente del Comandante General, y como en Venezuela, desplegó una intensa actividad periodística en Ceuta, que se manifestó principalmente en los periódicos el Liberal Africano, o el Eco Constitucional entre otros.

Recordemos que  el pronunciamiento liberal se llevó a cabo en las Cabezas de San Juan (Sevilla) donde estaba acantonado el ejército para marchar hacia América  a luchar contra independentistas, el teniente coronel Riego se puso al frente de este contingente y proclamó la Constitución de 1812. Tras diferentes avatares la insurrección se generalizó. Fernando VII, atemorizado, juró la Constitución. Por primera vez, se aplicaba la Constitución de 1812 en una situación de paz y con el monarca en el país. Fernando VII, convencido absolutista, trató de obstruir desde un principio la labor de los gobiernos liberales y el normal funcionamiento constitucional. Por un lado, los “doceañistas” pretenderán modificar la Constitución buscando una transacción con el Rey. Para ello, defendieron la concesión de más poder al monarca y la creación de una segunda cámara reservada a las clases más altas. Tras 1833, los “doceañistas” se convertirán en los moderados. Por otro lado, los “veinteañistas” pedían simplemente la aplicación estricta de la Constitución de 1812. Conocidos también como los exaltados, serán denominados progresistas tras 1833.

La división de los liberales introdujo una gran inestabilidad política durante el Trienio.  Los liberales en el poder durante el Trienio van a aplicar una política claramente anticlerical: expulsión de los jesuítas, abolición del diezmo, supresión de la Inquisición, desamortización de los bienes de las órdenes religiosas… Todas estas medidas trataban de debilitar a una poderosísima institución opuesta al desmantelamiento del Antiguo Régimen. El enfrentamiento con la Iglesia será un elemento clave de la revolución liberal española. Alentados por las conspiraciones del rey y espoleados por la grave crisis económica pronto surgieron movimientos de protesta contra el gobierno liberal en Madrid.  La contrarrevolución realista se concretará en la aparición partidas de campesinos fuertemente influenciados por la Iglesia en el País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña. Alentados por estas protestas, la oposición absolutista se aventuró a crear Regencia Suprema de España en Urgel, cerca de la frontera francesa. Trataban así de crear un gobierno español absolutista, alternativo al liberal de Madrid El fracaso de la Regencia de Urgel hizo evidente para Fernando VII y los absolutistas que la única salida para acabar con el régimen liberal era la intervención de las potencias absolutistas europeas.

El 7 de abril de 1823 un ejército francés, conocido como los “Cien Mil Hijos de San Luis”, entró y, sin encontrar resistencia popular, conquistó fácilmente el país. El 1 de octubre puso fin al último foco de resistencia del gobierno liberal en Cádiz y repuso como monarca absolutista. El mismo día en que Fernando VII fue liberado promulgó un decreto por el que anulaba todo lo legislado durante el Trienio. El monarca trataba de nuevo de volver al absolutismo y al Antiguo Régimen. Inmediatamente se inició la represión contra los liberales Riego fue ahorcado en Madrid en noviembre y, aunque la Inquisición llegó a ser restablecida, se crearon Juntas de Fe que ejercieron la función inquisitorial y represiva. Pese a la represión, las conspiraciones militares liberales continuaron. El monarca pidió a Francia que se mantuvieron los Cien Mil Hijos de San Luis mientras se reorganizaban las fuerzas armadas. En torno a 22.000 soldados franceses se mantuvieron en nuestro país hasta 1828.  Paralelamente, el régimen absolutista abordó la depuración de la administración, lo que llevó a la expulsión de miles de funcionarios, especialmente docentes.

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MANUEL MERLO, MÁS DE MEDIO SIGLO EN EL TEATRO

Recupero este reportaje de los que he escrito sobre la historia de Ceuta, este del 2014…

El actor y director de teatro Manuel Merlo, cumple sus primeros 50 años en las tablas, nos resulta una personalidad llena de genialidad creativa e interpretativa. Cerramos los ojos y lo imaginamos en ese “viaje a ninguna parte”, que escribiera el gran Fernando Fernán Gómez.

Sólo actores como él, se forman a partir de un sedimento, lejano en el tiempo y complejo en sus fuentes culturales. En sus numerosas obras como actor y director, siente el teatro como útiles instrumentos para la edificación de una ciudad y el barómetro que marca su grandeza o su descenso cultural.

Hace unos días se celebró el aniversario de la creación del CDC, Manuel Merlo, con sus palabras nos emocionó, llegó a sacarnos unas risas y también algunas muecas.  Habló de sus emociones, recuerdos, sentimientos y experiencias. Mientras escuchábamos sus reflexiones en voz alta, seguro que todos los asistentes pensamos en la suerte que tiene Ceuta de poseer a esta personalidad del teatro, tan entusiasta y conocedora de este arte. Él siempre huye de homenajes y reconocimientos, de eso puedo dar muchas pruebas, practica algo tan inimaginable en estos tiempos como la humildad y la amistad.

Su magnífico trabajo en el teatro, es el resultado, de noches en vela, sin sabores… y por supuesto, a pesar de tener esos cinco segundos de querer tirarlo todo y dejarlo, siempre, afortunadamente prevalece el corazón de ese “viaje a ninguna parte”.

Pero siempre tras la perseverancia y personalidad de figuras como Merlo, existen unos actores muy importantes que no suben al escenario “físicamente”, pero que siempre están ahí, los que han hecho y hacen que todo salga a escena y llegue a su fin, no aparecen en las fotografías, ni en los medios de comunicación: Los familiares, su mujer, sus hijas… Ellos son los auténticos protagonistas de su fuerza, para estar durante 50 años consecutivos lleno de ilusión como el primer día. Merlo lo explicó perfectamente: “ellos son los que no nos ven a la hora de la cena, los que suspenden algún viaje o lo realizan sin nosotros, los que aguantan nuestro mal humor cuando las cosas no van bien, los que ven que no descansamos lo suficiente porque nos quedamos estudiando textos hasta altas horas de la madrugada, a ellos son a los que les fastidiamos algún fin de semana que otro sin estar con ellos porque estamos cerca de un estreno y ya el tiempo es escaso… Y ellos, sin embargo, son los que nos animan, los que nos exigen y nos elevan para que no tiremos la toalla cuando ya estamos hasta ahí mismo de aguantar tropelías e imbecilidades, los que nos hacen ver que lo que hacemos es importante; por todo esto y muchísimas cosas más un beso enorme para todos ellos y darles las gracias por aguantar nuestras ausencias y encima, esperarnos con una sonrisa abierta…”.

Faltarían páginas para reseñar lo mucho y bueno, que ha realizado en el teatro. Como apunte solo recordar los últimos años, teniendo la suerte de verlo representar obras muy intensas y difíciles… “La sombra del Tenorio”, “Todos eran mis hijos”. Recuerdo que la prensa escribió, sobre esta última: “Una obra que sólo puede funcionar con una especial atención a la dirección de actores, llevada a cabo por Manuel Merlo, que no sé si es mejor actor, otorgando máxima serenidad en escena, tanto al público como al resto del reparto, o mejor director por sacar adelante un obra con gran inclinación al dramatismo más patético”, “Anochecer Lorquiano”, en conmemoración del 75º aniversario de la muerte de Federico García Lorca, fue un regalo para todos los que admiramos su obra, este recorrido secundado por el buen conocimiento de sus composiciones y la capacidad de degustar con tanta delicadeza sus versos hicieron de Ceuta un lugar donde poder admirar la cultura en mayúsculas, gracias a Manuel Merlo.

Manuel Merlo, hace ya tres décadas logró que un grupo de jóvenes se “engancharan” al Teatro, en un modesto cuartucho del antiguo edificio que ocupa el actual auditorio, nació “El taller” y posteriormente, gracias a su trabajo, esa semilla ha dado su fruto que es hoy el CDC, todo un lujo para la ciudad. Hace algunos días pudimos leer en la prensa, una reflexión de Merlo: “ Hacer teatro es un acto de amor inmenso, el actor en su sacrificio escénico sobre las tablas saca lo más intimo, lo mejor, su desnudez anímica, su talento, su corazón  y su esfuerzo actoral para ofrecérselo a un público expectante, que puede que te admita, te rechace, te vanaglorie  o te vilipendie, el teatro con los años te va haciendo mejor, porque te da la oportunidad de meterte en la piel de cientos de vidas que no tienen nada que ver con la tuya y te va creando un poso de sabiduría para conocer el fondo del alma humana”. Sabias palabras.

Éxito en el Teatro Lara con Amores ocultos

Otro de los éxitos escénicos de Manuel Merlo, dentro de estos 50 años en el teatro, fue la dirección en el Teatro Lara de Madrid de la obra “Amores ocultos”, fue una escenificación entre un musical y una recreación viva de unos amores en verso de Paco Romero.  Conllevaba 40 artistas internacionales de 8 nacionalidades distintas y dos actores del Centro Dramático, Olga Martí y Gregor Acuña. Fue el éxito más impactante a nivel nacional. Destacando a Olga Martí, como siempre, estuvo genial y llena de talento. Sobre esta actuación Merlo escribiría… “Olga salió a hombros por encima de cualquiera de los otros 40 artistas”. Como anécdota del talento artístico de Merlo, tras la finalización en el mismo vestíbulo casi dos horas después de finalizada la representación, se le acercó y casi de rodillas y abrazada a sus piernas le decía que era un genio, esa mujer era Miriam Díaz Aroca. Al año siguiente tuvimos la fortuna de verlo en Ceuta. Dos años después y en el teatro Fernán Gómez de Madrid, en la plaza de Colón dirigió a Miriam Díaz Aroca, junto a Olga Martí, una actriz del Teatro de Cámara de Madrid y otra actriz brasileña, con la intervención  del productor musical de Shakira, Julio Iglesias, Ricki Martín y el gran Antonio Mejías. Nuevamente volvió a triunfar, pero como él dice en muchas ocasiones en Madrid. Había vuelto a triunfar y con ello la admiración del mundo teatral de Madrid.

Manuel Merlo, ¡Medalla de la Autonomía 2015!

¿Dónde hay que firmar?  Es imposible devolver, lo mucho que el actor y director de teatro Manuel Merlo ha realizado por el teatro en Ceuta, desde hace muchas décadas, pero al menos, podemos agradecérselo de una forma simbólica, La medalla de la Autonomía 2015. Esperemos que los políticos locales, que son al final quienes otorgan con su rúbrica el galardón, bajen a la tierra y se unan a los miles de ceutíes que pensamos lo mismo.  Es un premio al esfuerzo de toda una carrera. Merlo, siempre esquiva cualquier intento de distinción y reconocimientos, por eso tenemos que ser los ciudadanos los que debemos reconocer su trabajo y nuestras autoridades que tomen nota de estas sugerencias, son cincuenta años haciendo teatro. Sé muy bien que cuando lea estas líneas, se sentirá incomodado, dada su modestia y humildad.

Y como digo en el encabezamiento ¿Dónde hay que firmar?, pero no creo que haga falta, cincuenta años de teatro a su espalda le avalan para este mérito. Todos conocemos su trayectoria en el mundo de la cultura, impecable. Pero tengamos claro que esto sólo sería devolverle una mínima parte de lo mucho que él, nos da cada vez que se sube a un escenario.

Si la Medalla de la Autonomía de Ceuta, en su reglamento indica que tiene como finalidad “agradecer alguna acción, servicio o mérito en beneficio de la población y de la ciudad de Ceuta”, a Manuel Merlo le sobran méritos, y todos lo sabemos. Una vida dedicada a los demás, a través del Teatro, su dedicación y entrega ha sido tal que pocos actres/directores pueden presumir de un currículum tan apabullante y, sobre todo, tan diverso, llenos de pasión.

En su haber, también está la creación del CDC, tenemos que echar la vista atrás y recordar que cuando todavía nuestra democracia estaba dando sus primeros pasos, un “loco” por el Teatro, comenzó a crear, un mundo de ilusión, en un antiguo edificio que existía donde hoy está la Manzana del Rebellín.

He visitado la exposición del CDC, y numerosas son las palabras de agradecimientos hacia Merlo y su trabajo en pro de la Cultura en Ceuta. Reproduzco algunas, que seguro, se suman a esta petición de Medalla de la Autonomía 2015 para este gran actor, director y sobretodo dinamizador del teatro en Ceuta.

Un hombre de Ceuta, Abdelatif Hwidar, triunfador, con un premio Goya en su haber, baqueteado una y mil veces para sobrevivir en el mundo del cine: “Es relativamente sencillo cultivar en una tierra fértil. Lo difícil es hacer que broten frutos en el desierto. Eso requiere mucha abnegación y cierto grado de locura que te mantiene inmune al desaliento”. El gran actor profesional Gregor Acuña, desde Sevilla dejó escrito “… Todos capitaneados por el maestro de ceremonia teatral: Manolo Merlo; un Tespis que lleva ‘tirando del carro’ desde hace 30 años. Sobran las palabras y gritan los hechos: un sinfín de obras estrenadas, con un sinfín de jóvenes (y no tan jóvenes) entregados a la magia de las artes escénicas. Otra gran actriz, Carmen Jordá: “Gracias a ti Manolo, por darle continuidad a mi pasión por el teatro, que en su día me contagiaron mis primeros maestros a los que recuerdo y admiro con devoción, cuando casi era niña en mi ciudad natal. Hoy Manolo, eres tú mi maestro, y no puedo darte más que gracias, por compartir conmigo tu dilatada experiencia, tu magistral trabajo, el respeto por el público, y el amor infinito a las tablas. Cada nuevo proyecto, seguiré atenta a tus consejos y directrices como alumna privilegiada que está bajo el aprendizaje de “un grande…”

      El productor teatral, Manu Ledesma: “La Magia me llevó a Ceuta por primera vez y, por primera vez, me dio la oportunidad de conocer el trabajo del CDC y de su director, Manolo Merlo, alma mater y corazón de este excepcional centro de producción artística.  ¡Gracias Magia!”. Miriam Rodríguez, actriz profesional: “Muchos hemos pasado por su local de ensayo pero los que siempre han estado ahí, de manera incansable han sido Manolo y Paqui, que han luchado contra viento y marea para que el Centro siga ofreciendo obras de teatro… “

Vida dedicada al teatro

Manuel Merlo desde sus inicios en el mundo del Teatro se marcó dos objetivos, dignidad y calidad. Entre lo mucho destacable, tenemos que referirnos cuando en la década de los noventa el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música lo seleccionó junto con otros 11 profesores de expresión dramática españoles para vivir una experiencia teatral en varias comunidades del Estado Español y terminar participando en una mayor auspiciada por el Consejo de Europa, concretamente en Inglaterra durante un mes en el Fareham & Gosport Drama Center. La maravillosa experiencia se completó con unos encuentros españoles de profesores y jóvenes actores.

Donde la joven representante de Ceuta que era Olga Martí fue la primera seleccionada por Richard Finch, director de teatro inglés. Manuel Merlo, en su intervención en la inauguración de la exposición conmemorativa de los 30 años del CDC, se expresó muy directo y sin revestimientos… “Los actores seguimos siendo muy humildes, seguimos siendo buenos pero notamos una cierta falta de respeto, y aún se nos sigue considerando amateur, y yo me pregunto ¿qué es ser profesional? Después de 50 años consecutivos en las tablas, 30 al frente de una entidad con unos datos y unos números escalofriantes, habiendo llegado hasta Europa, después de pasar por un gran número de Comunidades Autónomas y lo que es más y va como primicia, alguien en Madrid, dada mi inminente jubilación, nos está esperando para un nuevo reto de dirección y creo que junto a algún actor y actriz de Ceuta. Pido respeto para ellos, para nuestros actores que trabajan muy duro, mucho más de lo que se puedan imaginar para dar lo mejor de sí mismos en Ceuta en nombre de Ceuta, aquí,  en el estado español y en algunos países de Europa”.

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¿QUÉ SUCEDIÓ CON DAVID? OCHO DÉCADAS SIN RESPUESTAS

Recupero este reportaje de los que he escrito sobre la historia de Ceuta, este del 2016, para que el confinamiento os entretengáis…

Han tenido que pasar ocho décadas para que Pepita Morenza supiera lo que sucedió a su hermano David, y saber de su fusilamiento en 1936. La familia del sargento David,  destinado en Ceuta, recibió en su casa de Santander, el 16 de noviembre, un escueto telegrama “fallecimiento su hermano sargento de este batallón”.   

Desde ese momento preguntaron, indagaron, para saber en que circunstancias fue la muerte de David, pero nada supieron de su  muerte. Debido a la guerra, no podían trasladarse a Ceuta, para saber más datos, y las circunstancias de su repentino fallecimiento, ni dónde fue sepultado. Una vez finalizada la contienda, el miedo  hizo que la familia de Pepita guardara silencio, en ese tiempo falleció su padre, estaba sola. Otro hermano suyo, Severino, también militar, estaba luchando a favor de la República.

david
Sargento David Morenza

Pepita y su familia tenían una clara vinculación con las ideas de libertad, lo perdieron todo. No les quedaba nada, solo el miedo, los recursos económicos estaban desapareciendo, pese atener una vida de trabajo. A nivel social existe la falsa idea de que la República, con sus ideales de libertad y democracia, era sólo apoyada por el campesinado y el proletariado. Sin embargo, no es así; una parte importante de la clase media también se mantuvo a su lado y, lo que es más importante y debemos poner en valor: una parte importante del Ejército.

Han tenida que pasar ocho décadas  para que la familia Morenza, pusiera memoria a esta historia. Se pusieron en contacto conmigo en busca de datos, tras visitar los archivos militares de Ceuta pude obtener el consejo de guerra, les conté los hechos y les pasé una copia del procedimiento, ocho décadas después ya sabían que le pasó a su hermano. Me trasladé al cementerio de Tetuán pero no encontré su tumba…

En esta triste historia existe una protagonista importantísima y gracias al incansable trabajo de la escritora e investigadora gallega Gemma Vázquez, que tras muchos años, ha ordenado las piezas de este terrible puzle.

plaza españa tetuánEn una pensión de la plaza de España en Tetuán, estuvo escondido esperando acontecimientos tras el golpe del 36.

Sublevación militar

Al caer la tarde del 17 de julio de 1936, David estaba de guardia en el acuartelamiento de Rekaima, en las afueras de Tetuán. Al ver el movimiento de tropas comprendería que una parte del ejército se ha sublevado contra el gobierno constitucional de la República. Al terminar su servicio, sobre las 9 de la mañana del 18, permaneció en el cuartel hasta las 12 horas, aguardando al cajero, capitán Luis Ferrer, para solicitar un anticipo de cincuenta pesetas, que obtuvo.

El 18 de julio, estuvo todo el día en el café Imperial, esperando acontecimientos. David, al comprobar que Tetuán está tomado por los sublevados decide no incorporarse al cuartel y se hospeda en una pensión, y esperar acontecimientos. Antes se llegó a su casa para coger el dinero que tenia ahorrado y algunas prensas de paisano.

Desde el 22 de julio, por parte de sus jefes, se ha ordenado una orden de busca y captura, su casa es registrada, se le encuentra bastante documentación sobre las denuncias que había formulado contra varios oficiales de su regimiento por atropellos y mala gestión en el cuartel. Algunos de los cuales serán miembros del tribunal del Consejo de Guerra que lo condenará a muerte.

En la madrugada del 29 al 30 de agosto  de 1936, David es detenido por personal de la jefatura local de policía, en el piso último de la pensión de la plaza de España, cuya dueña son Remedios Pro y Ana Fernández Pro, siguiendo indicaciones confidenciales, hallándosele escondido debajo de una cama.

Tras su detención el 30 de agosto de 1936, se comienza la causa que dará lugar al consejo de guerra, donde el inspector de política indica “… parece que su ideología política es de izquierdas sin poderse determinar matiz de la misma, pero sus contertulios de café eran de significación de izquierdas”. Se le acusa del delito de deserción frente al enemigo y abandono de destino. El 3 de septiembre de 1936, a las 6,30 de la madrugada fue fusilado en la zona conocida de Tetuán como paseo de las Palmeras.

Fue secretario del Juzgado militar en Ceuta

David Morenza, se incorpora al ejército con 17 años, en 1923, procedente de la clase de paisano. En agosto de 1924 ascendió a Sargento de Infantería, siendo destinado a Ceuta, al Regimiento de infantería del Serrallo nº 69, (actual campus universitario). Estuvo luchando en diferentes frente, Ben-Karrich, Tasarines, Beni-Madam, Tazarinas, Zoco Arbaa…

Recibió la Cruz del Mérito Militar con distintivo bicolor. En 1927, era el secretario de causas en el juzgado militar de Ceuta. Hasta que en 1935 fue destinado a la capital del protectorado, Tetuán, al batallón Cazadores de Ceriñola nº 6. En noviembre lo visitan su hermano y padre.

David tenía dos hermanos Severino y Pepita. Su madre, Josefa,  era natural de Santander, hija de José, un marino mercante que llegó desde Huelva en busca de fortuna y de María, fallecida joven. Su padre, Severino, era natural de una pequeña aldea de Ourense: San Cosmede, sus padres, Inocencio y Vicenta, eran labradores, por lo que, siendo Severino el mayor de cinco hermanos, poco pudo asistir a la pequeña escuela del pueblo. Severino, el padre, en sorteo de quintas celebrado en su municipio en el mes de abril del año 1883, es alistado para el servicio del ejército. Desde ese momento no lo abandonara jamás.

Participó en la guerra de Cuba, de donde regresó con una extrema delgadez, consecuencia del paludismo,  un par de Cruces pensionadas y el grado de teniente. Se retiraría como comandante, en el año 1926. Disciplinado, en ocasiones autoritario, fue un hombre que se forjó a sí mismo. Cuasi analfabeto a su entrada en el ejército, acabó desempeñando puestos de responsabilidad como secretario del Gobierno Militar de Palencia. Severino y David siguieron los pasos de su padre, aunque con resultados muy diferentes. El hermano de David, Severino se incorpora al ejército en 1920, ingresando en el Regimiento de Infantería Saboya nº 6, con base en Madrid. Los dos coincidirían en sus respectivos regimientos en el Protectorado Español de Marruecos.

GEMMA VÁZQUEZ

HA SIDO COMO TOCAR LA HISTORIA Y RECONOCER SUS SILENCIOS “

GEMMA Nieves Morenza junto a la escritora Gemma Vázquez

La escritora Gemma Vázquez, después de muchas entrevistas con los familiares, rebuscando en los archivos, biblioteca… pudo unir las piezas de un complejo puzle. Ella se pregunta en voz alta… ¿Y cómo llegué a investigar? Sucedió una de esas casualidades maravillosas que tiene la vida: Un día, en una reunión de un grupo de teatro al que pertenecemos Nieves Morenza y yo (a Nieves la conozco desde que yo era pequeña, ella es mayor), habló algo de un primo de su padre piloto militar, periodista, que desapareció en el 39. Nadie, excepto yo,  prestó demasiada atención. Recuerdo que alguna de las mayores dijo lo de siempre: “Deja esas cosas viejas que no interesan”.

Le hice preguntas, me contó algo y le pedí que me enseñara los documentos y fotos que tenía, que me interesaba el tema. En aquel momento me dijo que sí, pero así se quedó. Se olvidó el asunto. Hasta que un tiempo después, ante mi insistencia, me enseñó los recortes de periódico, las fotos, las cartas… Para mí fue como tocar la Historia, como acariciarla con las manos, reconocer esos silencios allí, en aquellos papeles viejos; en las cartas de Severino a su hermana; en las cartas de José desde la prisión a su hermana Aurora.

“Entonces le dije que iba a buscar a Severino. Me habló de David. Pues voy a buscar a David también. Me habló de su padre. Pues voy a investigar también. Fue algo repentino. No sé porqué lo dije, no puedo dar una razón… tal vez empecé, por qué se ha convertido en una obsesión y por qué sigo hurgando. Quizás a través de Severino, David, José, de Pepita…voy descubriendo la historia de mi país, que al fin y al cabo no es más que la historia de la sociedad en la que vivo, no es más que la historia de mi familia, también. Voy descubriendo las falsedades sobre las que se ha asentado mi educación. Mientras más averiguo, más tengo la sensación de vivir en un territorio desconocido, lleno de incertidumbres. La transición, el 23F, la Monarquía, la Constitución. Son cosas que están ahí, pero ya no me generan ni seguridad ni certeza. No lo digo como que, la inseguridad ante el relato de acontecimientos o hechos sobre los que se construye una identidad, sea algo malo. No, para mí es al contrario, me ha hecho avanzar más. Intentar ir más allá de lo que me han contado y, sobre todo, de lo que me han dejado de contar,  genera más preguntas y la búsqueda de más repuestas, sin embargo, a la vez, me da seguridad para intentar crear una visión que dé forma a esos 80 años de vacío, de desmemoria, de “no hables, no preguntes”. Supongo que en eso consiste la Memoria Histórica”.

Ochenta años guardando un telegrama 

La hermana de David Moreza, guardaba en lugar preferente el telegrama que recibió con la trágica noticia, un 16 de noviembre de 1936, según cuanta la familia cada vez que lo leía se preguntaba por el paradero del cuerpo de su hermano y sobre lo que le sucedió. Pepita, nunca supo dónde estaba enterrado su hermano, ni las causas exactas de su muerte.  La madre de David había fallecido en 1932 y el padre en 1939. Según las cartas de Pepita, sumido en la desesperación y la tristeza por sus hijos (David fallecido, sin conocer las causas, ni el modo, y Severino desaparecido durante la guerra civil).

TELEGRAMA

Respecto a David, sus primos le recuerdan con muchísimo cariño: “Cuando venía al pueblo traía una maleta llena de libros y enseñaba a los niños del pueblo a leer y les dejaba libros”. Pepita, la hermana, falleció en 1978. Llevaba más de 20 años encamada, sin salir de su habitación. La cuidaron sus primos José y Aurora, y la hija de José: Nieves, persona que ha sido pieza fundamental al facilitar a Gemma Vázquez toda la documentación y datos. José, el primo y padre de Nieves, era guardia de asalto el 18 de julio. Luchó en el bando republicano, en el frente de Asturias. Escapó a Francia. Volvió a entrar por los Pirineos. Participó en la Batalla del Ebro. Detenido, juzgado, condenado a muerte, preso en la cárcel de Ocaña… No regresó a su pueblo hasta 1943.

Como el sargento David Morenza,  hubo otros muchos ciudadanos de a pie que no aparecen en los libros de historia, fueron héroes anónimos que lucharon por un país en democracia y en libertad y lo pagaron con su vida. La capital del Protectorado, en aquella tarde del 17 de julio de 1936, los dirigentes políticos y sindicales tetuaníes, tras tener conocimiento de las primeras noticias de la sublevación en Melilla, se reunieron en el Centro obrero republicano, situado en la céntrica calle de La Luneta. Su presidente, el maestro nacional Elíseo del Caz Mocha, organizó patrullas para que recorran la ciudad e informen de los movimientos de las tropas, y estos a su vez lo comunicarían al Alto Comisario, leal a la República.

Cada patrulla se componía de cuatro personas y el dirigente Tomás Ureña, -oficial de hacienda-, era el encargado de recibir los informes. Hasta la medianoche del 17 de julio estuvieron realizándolos. Sobre 00,30 de la madrugada del 18 de julio, tropas de Regulares, asaltan el Centro Obrero, en su interior se encontraban unas trescientas personas, deteniendo a todos y permaneciendo la noche allí encerrado hasta que por la mañana, comenzaron a tomar declaraciones, la mayoría fueron enviados, primeramente a la cárcel europea y con posterioridad al Campo de concentración “El Mogote“, donde cerca de 200 fueron fusilados.

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PRIMERA PIEDRA EN 1938 DE LA MEZQUITA “MULEY EL  MEHDI”   ¡¡FELIZ  RAMADÁN  2020 AMIG@S!!

 

Recupero este reportaje que escribí en el 2017

El miembro del Gobierno franquista y destacado falangista Ramón Serrano Suñer, visitó  Ceuta el 17 de julio de 1938 fue todo un acontecimiento de propaganda de la dictadura, donde la censurada prensa local destaca que miles de ceutíes se dieron cita en el actual Alfonso Murube, donde se organizaron diferente actos.

Aquella visita junto al Alto Comisario Juan Beigbeder sirvió para poner la primera piedra de la Mezquita  Muley El Mehdi, dos años después se inauguró. S

El proyecto de mezquita fue redactado por el arquitecto José Mª Tejero y Benito por encargo del Alto Comisario. Para estudiar todo esta construcción me apoyaré en lo escrito por el arquitecto ceutí Luciano L. Alcalá, quien expone que el expediente se comenzó en 1937, con un oficio dirigido al alcalde Fernando López-Canti, del Gobernador General comunicándole la solicitud del primer presidente de la comunidad musulmana de Ceuta, Abselam Kaddur, su iniciativa se llevaría a cabo. Tras un corto paréntesis que sirve para gestar el proyecto comienza su tramitación con la instancia de Abselam Kaddur, en junio de 1938, solicitando la licencia municipal para “… la construcción de una Mezquita en la parcela nº 172 del campo exterior, con arreglo al proyecto redactado por el arquitecto José Mª Tejero…”

Su emplazamiento, en el denominado Llano de las Damas, “debía ajustarse a las futuras líneas de Ensanche de Ceuta” y tener en cuenta la obligada orientación del edificio con respecto a La Meca. La organización espacial de esta mezquita responde básicamente al modelo arquitectónico primitivo. Se proyecta con un único acceso situado en el centro de su fachada principal. A la izquierda del zaguán se ubica la zona destinada a las abluciones  y las letrinas y así derecha el cuarto del almuédano, comunicado con el alminar o minarete que conforma el ángulo occidental del edificio. El patio rectangular, flanqueado por tres pórticos, sirve de entrada al santuario, cuyo muro posterior se abre un pequeño ábside que mira hacia la Kaaba.

Esta sala, constituida por tres naves paralelas, integra cuatro filas de arcos apuntados en el sentido longitudinal y seis de arcos lobulados en el trasversal. Adosada al exterior del muro del fondo y con doble acceso, está la casa del Fakir, que cuenta con dos habitaciones.

El sistema constructivo básico se concreta en muros de mampostería y arcadas de fabrica de ladrillo sobre cimientos de hormigón ciclópeo y cubiertas de chapa galvanizada, a una o dos aguas, sobre correas y cabios de madera, con cielo-raso de cañizo. La estructura del minarete (26,80 m. de altura total) se resuelve íntegramente con ladrillo –muro exterior, núcleo central, escalera y linterna-, salvo las losas de la azotea y el remate, que son de hormigón armado. Para la cubierta del santuario se adopta una solución similar con objeto de disminuir el peralte exterior de la misma.

La decoración es sencilla dentro de su estilo. cabe destacar el minarete con sus cuatro fachadas iguales dos a dos, el pórtico principal con la falsa cúpula del zaguán, el mihrab y los arcos polilobulados del santuario, la pileta-surtidor del patio, las almenas y los pequeños y escasos huecos del murió de cerramiento .

INAUGURACION 1940 El 18 de julio de 1940 se llevó a cabo su inauguración (Archivo: AGCE)

También se preveía un revestimiento de azulejos y mosaicos en pilares y zócalos perimetrales, aunque sin inclusión en el presupuesto “dejándolo para más adelante…”. Sobre el arquitecto del proyecto y director de las obras, José Mª Tejero y Benito, hijo del teniente coronel Tejero que se puso al frente del Ayuntamiento tras el golpe militar del 17 de julio de 1936.

Ejerció libre su profesión muestra de su gran inquietud por la proliferación de obras ejecutadas sin las correspondiente dirección facultativa, llegando a solicitar del ayuntamiento una mayor vigilancia y un estricto cumplimiento de las ordenanzas municipales. Colabora con el arquitecto municipal José Blein, en la redacción de un proyecto general de alcantarillado que firman en mayo de 1935, entre otras muchas interesantes.

3718 SUÑEREn el Estadio municipal de fútbol se organizaron diversos actos. (archivo: AGCE)

PROPAGANDA FASCISTA EN EL ESTADIO MUNICPAL

Este Ministro del Interior que visitó Ceuta en julio de 1938, ocupó un papel importante como organizador de la represión interna en España y como responsable directo de la deportación de casi 10.000 españoles a los campos de concentración de Hitler. Quien así se manifestó (diario.es) fue Sophie Thonon-Wesfreid, una de las personas que más ha investigado la vida y obra del cuñado de Franco. Esta abogada, especializada en la defensa de los derechos humanos, elaboró a comienzos de los años 2000 una querella contra él en Francia. Eran buenos tiempos para la denominada Justicia Universal en los que se abrían causas en diversos países europeos para perseguir a los responsables de dictaduras tales como la argentina o la chilena. Ella acumuló centenares de documentos para acusarle de crímenes de lesa humanidad: “Este concepto jurídico abarca e incorpora casi todos los crímenes posibles. Estamos hablando de organizar sistemáticamente la persecución y eliminación de un colectivo de personas por su ideología; en este caso, de los demócratas que se oponían a la dictadura de Franco, actuaran dentro o fuera de España”. Algunas de las pruebas contra el todopoderoso ministro franquista y que formaron parte de la querella elaborada por Thonon-Wesfreid se enmarcan en la aprobación de leyes represoras contra los vencidos.

Desde muy temprana hora el estadio municipal (actual Alfonso Murube) presentaba un gran aspecto con miles de ceutíes, la censurada prensa local indica que unas 50.000 personas se dieron cita pero yo estimo (10.000 en las gradas y otras cinco repartidos por el terreno de juego) por lo tanto no pasarían de unas 15.000. Se instaló una tribuna en la parte del gol sur, con una mesa y sillones.  En la puerta del chalet de verano del Alto Comisario en el Otero, se había instalado la banda de música de la Falange y frente a ellos flechas navales de Melilla y cadetes y flechas de Ceuta.

Entre las autoridades destacan los consulares nazis de Alemania, Italia y Portugal. En la explana del terreno de juego los cadetes de la Academia de Riffien. Si una cosa destacaba de aquella visita era la implicación de la falange local, recordemos que Suñer consiguió rehacer los estatutos de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, otorgando la mayor parte del poder político de la organización a un cargo de nuevo cuño —el presidente de la Junta Política— en detrimento del cargo de Secretario General; él mismo sería nombrado para dicho nuevo cargo el 9 de agosto.

El general Muñoz Grandes fue nombrado nuevo Secretario general del partido, y no pasó mucho tiempo en que acabó teniendo unas relaciones tensas tanto con Serrano Suñer —jefe de la Junta Política— como con Pedro Gamero del Castillo —vicesecretario del partido—. Muñoz Grande, que no tenía experiencia política anterior a 1939, acabaría dimitiendo del puesto en marzo 1940 y se reintegró en el servicio militar. El cargo de Secretario general de FET y de las JONS quedó vacante hasta mayo de 1941, lo que dejó a Serrano Suñer como auténtico hombre fuerte del partido y del régimen, tras el propio Franco.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial y la fulgurante sucesión de victorias de las fuerzas del Eje, sumados a la fama y la preponderancia de Serrano Suñer, principal valedor de la germanofilia en el gobierno, hizo que la alianza con la Alemania nazi llegara a su punto culminante en los primeros años de la guerra. Por el contrario, el ministro de Asuntos exteriores, el anglófilo Juan Luis Beigbeder, se encontraba prácticamente marginado. El protagonismo que Serrano Suñer empezó a tener en política exterior le convirtió en la persona ideal para ocupar la cartera de exteriores.  El 16 de octubre de 1940 sería nombrado para este cargo por el propio Franco.

Serrano Suñer en los libros

La serie televisiva estaba basada en la novela de Nieves Herrero, y nos puso en primer plano a quien se convirtió en aquellos años en el principal consejero político del general Franco, orientando la construcción de un sistema totalitario y la fusión de las fuerzas que habían apoyado el golpe del 36 en un partido único al estilo fascista: Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que él mismo dirigiría como presidente de su Junta Política.

El 17 de julio de 1938, Suñer aterrizó, procedente de Burgos, en el aeródromo de la capital del Protectorado, donde precisamente dos años antes, el comandante Ricardo de la Puente, primo de Franco, se hizo fuerte a los ataques de los sublevados en Tetuán, tuvo que rendirse y dos mese después fue fusilado en la fortaleza del monte Hacho.  Desde un primer momento estuvo acompañado por el Alto Comisario Juan Beigbeder, quien también se desplazó a Ceuta.

Como propaganda del régimen, se instaló en la actual plaza de los Reyes, donde se encontraba la sede de Falange, tres grandes mapas con las situaciones exactas de las tropas que luchan en la península. El primero de ellos fijaba la situación del 18 de julio de 1936, el segundo de 1937 y el tercero de 1938. Destacando el territorio que han ganado al gobierno de la República.

Ramón Serrano Suñer entró en los primeros gobiernos de Franco como ministro del Interior y secretario del Consejo (1938-1940) y, tras ganar Franco la Guerra Civil, como ministro de Asuntos Exteriores (1940-1942). Acompañó a Franco a su entrevista con Hitler en Hendaya, y él mismo mantuvo otra entrevista con Mussolini: fue Serrano quien alineó a la España franquista con las potencias del Eje, de manera que cuando el curso de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se volvió desfavorable para la Alemania nazi, Franco prefirió desprenderse de Serrano Suñer para adoptar una postura más neutral e independiente, en previsión de una invasión de los aliados o de la victoria final de éstos. El detonante del cese de Serrano fueron los conflictos entre las diferentes «familias» políticas reunidas en el partido único, que estallaron con el atentado falangista contra unos funerales tradicionalistas en Begoña (1942). Como fundador de Falange y responsable de propaganda contribuyó a dotar de una ideología al régimen y a la legitimación de la represión y fue el gran artesano de las relaciones con la Alemania nazi, promoviendo acuerdos entre la policía española y la Gestapo para el intercambio de información y la persecución conjunta de disidentes políticos.

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EN 1978 EL ESCRITOR JUAN DÍAZ, ORGANIZÓ LA PRIMERA FERIA DEL LIBRO EN CEUTA  

 

Recupero otro reportaje de los que he escrito sobre la historia de Ceuta, este es de 2014, pretendo que en el confinamiento, os entretengáis con su lectura…

Recuerdos, escritos, libros y un sinfín de apuntes se nos viene a la memoria, cuando comienzan los primeros martilleos para instalar las casetas de la Feria del Libro de Ceuta, y recuerdo al gran escritor y dinamizador de la cultural en Ceuta, Juan Díaz Fernández. Y precisamente, él organizó, la primera edición de la Feria allá por el 78. Algún año, la cita de los libreros con sus lectores, debería dedicarse a quien le dio el pistoletazo de salida, hace más de cuatro décadas.

Antes de recordar sus numerosos libros y escritos, mencionaremos algunos datos biográficos. Nace, accidentalmente, en la capital del Protectorado, Tetuán el 16 de septiembre de 1925. Estudia bachillerato en el colegio San Agustín y en el Instituto Hispano-Marroquí. Muy joven se traslada a Granada y posteriormente a Madrid donde terminaría la carrera de Filosofía y Letras, en la especialidad de Geografía e Historia.

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Contrae matrimonio en 1955 con Carmen Bermejo, de cuya unión nacen tres hijos. Toda su vida se dedica a la docencia. Arcila en la costa atlántica del Protectorado es su primer destino, tras la independencia de Marruecos (1956), regresa a Ceuta desarrollando su actividad en la antigua Escuela Normal de Magisterio, y en 1990 le llegó su merecida jubilación.  Compartió su profesión como docente, con la creación literaria, fueron cientos los artículos en la prensa nacional y local. Obtuvo un buen número de premios literarios, destacan, Huchas de Plata los años 1974 y 1976, premio nacional Día del Mar, premios Ceuta de Periodismo y Literatura, entre otros muchos.

Fue uno de los fundadores del Instituto de Estudios Ceutíes, junto a otros 27 pioneros que lucharon para que en Ceuta, al igual que en otras muchas ciudades, se crease una institución que agrupara a todos aquellos que hasta entonces investigaban, estudiaban o creaban por su cuenta. Consiguieron rápidamente que formara parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el organismo de mayor calado en este campo.

Juan Díaz Fernández, fue el primer Delegado Provincial del Ministerio de Cultura en Ceuta, desempeñando el cargo entre 1978 a 1981. El Ayuntamiento le concedió el Escudo de Oro de la Ciudad. Fue miembro de distintas asociaciones culturales, entre las cuales destaca la de Amigos de la música. Pronunció numerosas conferencias, charlas divulgativas y pregones, destacando los realizados en la Feria de Ceuta en 1979 y 1983. Falleció en Málaga, donde se encontraba de vacaciones, el día 21 de octubre de 1996. Otro aspecto importante fue su actividad en el mundo deportivo, fue el primer presidente de la federación ceutí de piragüismo, bajo su mandato el ceutí Díaz-Flor fue medallista olímpico. Y, en el año 2003, el pleno de la Asamblea acordó por unanimidad poner su nombre a una calle de Ceuta.

Pero para conocer su faceta como escritor, mejor releer su primer contacto con los libros, su magistral reflexión la dejó plasmada en el libro “Torre del Faro”, publicado en 1992, trasladándonos a esa Ceuta donde tan solo existían dos librerías. Cortés y la de Menacho, las dos con su solera, su ambiente, su polvo y olor característico. La primera en el mismo sitio donde ha estado siempre; la segunda en la parte más angosta de la calle, justo enfrente de lo que actualmente es el edificio donde se ubica el Banco Español de Crédito. Dejó escrito:

“La librería Menacho desapareció hace muchos años. Hoy he sabido que también la Librería Cortés va a desaparecer dentro de pocos días, dos o tres semanas a lo sumo…  Las veces que yo me llegaba por allí, aunque sólo fuese por echar una ojeada a los libros expuestos, él me retenía un rato y charlaba conmigo, sobre libros naturalmente, e incluso me hacía pasar a la trastienda a husmear entre los muchísimos que en ella se guardaban y donde en muchas ocasiones encontré el libro raro, el abaratado por ser de una edición obsoleta, o simplemente el que no solía poner a la vista por no ser de fácil reclamo para todos los públicos. ¡Más de una lectura interesante le debo yo a las recomendaciones que me hizo D. José Cortés!

En el recuerdo

La evocación de sus libros y escritos, quedó en las numerosas referencias aparecidas en la prensa sobre su obra literaria, destacando la del escritor Jorge López que decía… “Cuando yo acudí por primera vez a visitar a un escritor ni siquiera había terminado la EGB. Aquel hombre me abrió la puerta y desde su altura, a través de sus gafas que recuerdo sin montura, no sé si estoy en lo cierto, me miró detenidamente pensando que me había equivocado de puerta. Un perro de pelo marrón, rizado, enorme a mis ojos, salió a mi encuentro ladrando ferozmente, acentuando mis nervios. Nunca simpatizamos este perro y yo. Juan Díaz Fernández no daba crédito a mis aspiraciones pero aún así me condujo a través de un largo pasillo al sancta sanctorum donde tecleaba, por aquel entonces en una máquina de escribir, sus historias. Seguido por el perrazo me vi rodeado de lo que sin duda era el ambiente de un escritor. Librerías acariciando el techo, rebosantes de libros. De entre todos ellos escogió uno. Me lo prestó. A cambio se quedó con mi carpeta de vanos relatos y me emplazó cuando acabara de leer aquel libro”.

También lo escrito por Alberto Núñez sobre Juan Díaz, tras su fallecimiento… “Te imagino allá entre nubes, con tu estilográfica (seguramente una Parker-51) en la diestra y tu eterno pitillo entre los dedos de la otra, hilando sabiamente tu prosa antigua y clásica. ¡Ah!, y mirando al mar, ese compañero que se traspira en tus artículos, en todos. Aunque en algunos no lo cites, el mediterráneo está siempre presente con su olor a salitre y a brisa entre pinos… Regresar a la ciudad natal después de tantos años de ausencia, leyendo tus artículos tumbado en una mecedora de la cubierta del ferry, ¡La Paloma! ¿Recuerdas?, y viendo amanecer el Hacho por el horizonte azul, fue para mí una experiencia inolvidable. Guárdame un buen sitio ahí, en esa Biblioteca Celestial que diriges. Búscame un buen sillón junto a un gran ventanal. Los próximos diez mil años espero pasarlos leyendo. El pequeño resto de Eternidad que me quede lo quiero dedicar a escribir”

Otro compañero y amigo de los años de universidad, el profesor y doctor en historia Manuel  Capel evoca a Juan Díaz de principios de los 50 en su libro Los Desubicados: “Su madurez intelectual y humana, y por su sensibilidad para la poesía y la música. ¡Todavía repito, de memoria, algunos de sus versos y me parece oír el canto de su armónica! También debo a él mi afición al teatro -iniciada con las entradas a “la clac” en el o Español, en el Mª Guerrero, en el  Infanta Isabel o en el teatro de la Comedia-, amén de la asistencia a los conciertos de la Sinfónica -en el cine Monumental, como aquellos que dirigía Pierino Gamba- y los de la orquesta nacional, bajo la batuta de Ataúlfo Argenta. Luego que el  destino puso muchos kilómetros de separación entre ambos, pudimos, a la vuelta de muchos años, reanudar nuestros encuentros o hacerlos más frecuentes, pero sabía yo que él prefería no alterar la estampa aquélla de nuestra juventud…” 

Organizó la 1ª Feria del Libro en 1978

Juan Díaz Fernández, como escritor nos dejó numerosos libros, pero también habría que destacar su labor como dinamizador de la cultura en Ceuta, en unos momentos difíciles. La democracia estaba dando sus primeros pasos, se abrían nuevos caminos, se toman una serie de importantes iniciativas: se decreta una amnistía para los presos políticos y se facilita el retorno de los exiliados; se legalizan los partidos políticos. Se celebra el 15 de junio de 1977, las primeras elecciones democráticas a las Cortes, desde febrero de 1936. A los pocos meses fue nombrado delegado del Ministerio de Cultura en la Ciudad, sus proyectos y objetivos son numerosos para revitalizar y cambiar la forma de hacer cultura en una Ceuta demasiada encorsetada y gris, que salía muy poco a poco de la dictadura.

Uno de sus primeros proyectos fue la puesta en marcha de la Feria del Libro, lo que logró junto a un buen equipo de colaboradores, como Cristóbal Aguilar y Germán Borrachero, o Juanjo Garrido, entre otros.  Y así fue como el 27 de mayo de 1978, a las siete de la tarde, empezó a caminar en el salón de actos de lo que se llamaba Casa Sindical, donde se celebró el acto oficial con un pregón a cargo del cronista oficial de Algeciras Cristóbal Delgado.

La presentación del evento estuvo a cargo de Juan Díaz Fernández, quien desglosó su faceta como historiador, pero sobretodo destacando la puesta en marcha de este encuentro con los libros en la calle y apostando por su permanencia, y que esta cita arraigue en el tiempo. A continuación actuó la Masa Coral dirigida por Andrés del Rio. En el rostro de Juan Díaz, seguro que en esa tarde, esbozó una amplia sonrisa al ver que algo estaba cambiando en el particular mundo de la cultura en la ciudad y él lo había propiciado.

Fueron numerosos los actos en esta primera Feria, destacando el acercamiento de la lectura a los más jóvenes, a cargo de los maestros Rodríguez Ferrón, Jiménez Aranda, Josefa Pérez y Fernández Ragel, y una exposición (165 cuadros) en el salón del trono del Ayuntamiento. Concluyendo la Feria con un festival de teatro infantil, y un concierto al aire libre a cargo de la banda de música de la Legión.

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LIBRERÍA TÓTEM: CUATRO DÉCADAS DE LECTURAS

Hoy día 23 de abril, se celebra el Día del Libro, recupero este reportaje que escribí en el 2010 en la revista, Diez Segundos.

Hace un par de días, en este mayo de 2010, comenzó una nueva edición de la Feria del libro en nuestra Ciudad. Allí son muchos los libreros ceutíes que exponen lo mejor de sus establecimientos y todos ellos me merecen mi admiración, pero me van a permitir que en esta colaboración dominical se la dedique a la librería Tótem, o sea, África García.

Estos primeros veintisiete años de esta emblemática librería también se han convertido en un homenaje a los libros, el invento más imaginativo. La librería Tótem contribuye con su trabajo a construir espacios comerciales, pero también culturales y de encuentro. Es difícil imaginarse nuestra ciudad sin ella, es un pulmón para todos los que devoramos los libros y un punto de referencia para el lector.

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Conocer a la propietaria de la librería, África García, debe hacerse a través de los libros y conocerla como un estandarte, un símbolo de una profesión, enraizando su amor por los libros, que le lleva a convencer a los lectores propensos al descarrilamiento, con un buen libro.

Esta librería es un lugar de encuentro, de ideas, de palabras y de solidaridad. Los pequeños libreros, como África Tótem, sois el camino del futuro porque la cultura es el camino de libertad. Lejos queda aquel 1983, cuando su propietaria África García inauguró su establecimiento, si abrir un simple local para cualquier actividad comercial ya requiere una buena dosis de valor, el dedicarlo a librería, no es valor sino “locura”. Y eso es lo que África García trasmite: sabiduría por los libros y por darnos lo mejor de ellos. Su librería es un buen rincón donde encontrar esas últimas novedades o ese libro difícil de localizar. Especializada en bibliografía de Ceuta, Melilla, y antiguo Protectorado Español.

No es ceutí de nacimiento, es de convicción, que tiene mucho más merito, ella decidió hace muchos años vivir a este otro lado del estrecho. Desde muy joven se trasladaba los meses de verano a casa de la abuela, con sus hermanos, en el Callejón del Lobo. Lo recuerdo perfectamente por vivir frente a esa casa de pequeño. Ceuta se le quedó en el corazón, cuando cogía el barco de regreso hacia Madrid siempre pensaba lo mismo “algún día volveré Para quedarme”. Pasaron los años y aquella joven terminó su carrera de Geografía e Historia, hizo las maletas y con el título de licenciada bajo el brazo, cruzó el Estrecho. Lo tenía claro, quería quedarse en esta ciudad, que la cautivó desde pequeña y ser una caballa más.

Esto lo ha conquistado con su trabajo y sacrificio diario, para sacar a esta librería adelante y ganarse un hueco en la sociedad cultural ceutí, y bien que lo ha conseguido, decir Tótem es decir, calidad, buen trato y cariño hacia sus clientes.

Tras llegar a Ceuta, un buen amigo el arquitecto Pellicer, le sugiere la posibilidad de comprar un local junto al antiguo teatro Cervantes, “La Galería”. Sin pensarlo lo adquirió y a los pocos meses inauguró esta librería. Sobre el nombre que deseaba ponerle lo tenía muy claro, quería algo nuevo, fresco, por aquellos años ochenta se editaba un prestigioso cómic que llevaba por título “Tótem”. Seis años estuvo en ese local, hasta que se trasladó al actual local en la calle Daoiz. La librería África Tótem, como la llamamos todos, ha rebosado ya los veinticinco años de vida y, como se canta en el viejo cuplé ese periodo no es nada, para los ceutíes es una parte importante de la vida cultural de nuestra ciudad. África, continúa a pesar de los vaivenes de la vida, que siente el aliento y el cariño de todos los ceutíes.

Fotografía realizada en 1997, para el libro “personajes Ceuta “Paco Sánchez Montoya

Mayo 2010

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UNA CEUTÍ, ESPÍA Y CORONEL DEL EJERCITO RUSO

Nació el 27 de abril de 1909, al final de la actual calle Real -por aquel entonces Soberanía nacional- poco antes de llegar a la actual plaza de Maestranza. Muy joven se marchó a la península, no sabemos exactamente cuándo fue, pero según algunos testimonios como el de Santiago Carrillo ella participó en la preparación de la huelga general de octubre de 1934 en Asturias. Tras militar en el PSOE y el PSUC fue captada por el servicio de información soviético (NKVD) durante la guerra civil española. Alcanzó el grado de coronel del KGB y está considerada una figura legendaria de los servicios de inteligencia de la extinta Unión Soviética.

Murió en 1988 y está enterrada en Moscú. África de las Heras fue condecorada por la Unión Soviética en varias ocasiones y terminó su carrera en los servicios secretos soviéticos como instructora de espías. África murió en Moscú el 8 de marzo, Día de la Mujer, de 1988 con el grado de coronel. Fue enterrada con honores militares en el cementerio de Kuntsevskoe.

África de las Heras fue la espía española más activa al servicio de la URSS durante cerca de medio siglo. María Pávlovna, María de la Sierra, Ivonne, Znoi, Patricia y Patria son algunos de los nombres que utilizó. Esta espía ceutí obtuvo numerosas condecoraciones de la URSS. En 1956, Moscú envía a un nuevo jefe de espionaje para la zona, al qué África va a esperar a Buenos Aires. Ese mismo año, en aras del trabajo conjunto en favor de la URSS, se casará con él. Se trataba de Valentino Marchetti, en realidad Giovanni Antonio Bertoni, un italiano que huyó a la URSS en 1925 y volvió a Italia en 1944 para organizar una red de espionaje. Aunque en Moscú sostienen que, a pesar de ser un matrimonio de conveniencia, tuvieron una feliz vida familiar.

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Tras fallecer su marido, regresó aparentemente a Moscú en el otoño de 1967, pero salió al extranjero al menos en tres oportunidades más –en dos ocasiones, a Uruguay–, y el fin de su carrera como espía coincidió con el comienzo de su labor como instructora de agentes, en 1971, aunque permaneció en el KGB hasta 1985.  Durante la II Guerra Mundial, terminó unos cursos de radio y sirvió en un destacamento guerrillero donde le entregaron dos granadas, una pistola y un puñal: si corría peligro de ser tomada prisionera debía utilizar las granadas para destruir el radiotransmisor y el libro de claves antes de suicidarse. Lanzada en paracaídas, actuó en la retaguardia alemana a partir de mayo de 1942.

Tras sus hazañas de guerra, en 1944 regresó a Moscú e ingreso en uno de los destacamentos del Comisariado de Seguridad de la URSS. A finales de enero de 1946 pasa en automóvil de Berlín a París, donde se establece haciéndose pasar por refugiada. Un año después cruza la frontera franco-española, pero entonces Moscú decide enviarla a Uruguay, hacia donde parte en diciembre de 1948 y donde se establece como modista para no levantar recelos. Un año más tarde de su llegada se casa con el escritor uruguayo Felisberto Hernández.

El matrimonio duró tres años hasta que se divorciaron. Luego se volvió a casar con un otro agente de la KGB, italiano, llamado Valentino Marchetti. Ambos abrieron, como pantalla para sus actividades, una casa de compra y venta de antigüedades en el casco viejo de la ciudad de Montevideo. El Jefe del espionaje Vladimir Stanchenko confirmó la gran importancia de la ceutí en el entramado de la KGB al revelar, en julio de 1993, al diario El País que “después de la guerra, y hasta mediados de los años 70 fue responsable en Europa y América Latina de todo el entramado político.

Su tío, alcalde de Ceuta

Julián Francisco de las Heras Jiménez, tío de África fue alcalde de Ceuta, entre 1907 y 1909, de profesión abogado. Fue asesinado el 11 de abril de 1936, sobre la una de la madrugada, de tres disparos, en una de las pronunciadas curvas de la calle Canalejas, cuando regresaba del Casino Africano. Según los diarios locales de esos días una expropiación de terrenos se barajó como móvil del  asesinato. Tuvo una vida política muy activa, y cuando en 1931 se convocan elecciones municipales para el 12 de abril. Se presentó bajo las siglas del partido Concentración Monárquica Conservador. No obteniendo, los votos necesarios para poder ocupar un escaño en el nuevo ayuntamiento bajo la República. A Patria, seudónimo con el que África firmó sus informes cifrados a Moscú después de la II Guerra Mundial, parecían gustarle los mitos e inexactitudes. Por ejemplo, lo explica su autor, en Rusia se decía que era hija del general Manuel de las Heras. Quizá le parecía más interesante y romántico hacerse pasar por la hija de su tío, muerto en diciembre de 1930 a consecuencia de las heridas de bala que recibió cuando se enfrentó a los sublevados republicanos de Jaca.

Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, fue amigo de África, y los documentos demuestran que estuvo implicada. Se conoce mucho la implicación de Caridad y Ramón Mercader en este asesinato en México, en 1940, y nada se conocía de la implicación de África en este operativo. Aunque ella no participó en la fase final que acabó con su vida, sí formó parte de todo el dispositivo de vigilancia y observación sobre Trotsky durante varios meses.

Stalin había dado la orden de asesinar a Trotsky. Ella tomó una decisión en un momento determinado, en la Guerra Civil, pasando a trabajar con la Unión Soviética. Aunque estaba convencida de lo que iba a hacer, creo que se sacrificó tanto a la causa que en los últimos años de su vida se dio cuenta de eso.  Su vida estuvo ligada a imposiciones de su vida clandestina. Para que esta ceutí, fuera una espía tan destacada debería tener unas características especiales, que le hicieran ser diferente al resto. ¿Cuáles eran? Se trataba de una mujer inteligente, tenaz, muy comprometida políticamente, fría y calculadora, discreta, prudente… Eso le ayudó mucho en su labor. Era una comunista contumaz, convencida de su causa.

África mantenía una estrecha amistad con los compañeros comunistas españoles, Caridad Mercader y Ramón Mercader (madre e hijo), para llevar a cabo el plan. Ramón se había trasladado a Nueva York y de allí a México con el pasaporte de un brigadista canadiense fallecido, Frank Jackson, en septiembre de 1939. Aunque la casa en la que vivía Trotsky estaba fuertemente custodiada, Ramón Mercader (conocido con el alias de «Jacques Mornard» lograría infiltrarse en su círculo ganándose la confianza de una de las secretarias de Trotski, Silvia Ageloff, con la que incluso mantuvo un noviazgo formal premeditado y planeado para perpetrar el magnicidio. La tarde del asesinato, Trotsky se encontraba trabajando en su despacho cuando Mercader apareció con mal aspecto alrededor de las 17:20.

A pesar de quejarse de sed, llevaba sombrero y portaba un abrigo.  Solicitó ver a Trotsky para mostrarle un a,rtículo. Con este pretexto subió al despacho y, mientras este se hallaba sentado, se acercó a él por la espalda y le clavó salvajemente un piolet en la cabeza, que extrajo de un bolsillo del abrigo. El grito de Trotsky se oyó como un estruendo en toda la casa; sus custodios acudieron rápidamente pero no se pudo hacer nada. Logró derribar a su asaltante, salir de la habitación y comunicar a su esposa la identidad del asaltante antes de caer desvanecido. Cayó en coma y falleció al día siguiente,  21 de agosto de 1940, en un hospital de la Cruz Verde. Cabe señalar que a sus exequias, celebradas en la capital mexicana, asistieron cerca de trescientas mil personas, en una ciudad que por aquel entonces contaba con unos cuatro millones de habitantes. Su asesino fue condenado a diecinueve años de prisión; liberado en 1960, la Unión Soviética le otorgó la condecoración de Héroe de la Unión Soviética.

María Pávlovna, Ivonne, Znoi, Patricia, Patria…

María Pávlovna, Ivonne, Znoi, Patricia y Patria son algunos de los nombres que utilizó África de las Heras en su faceta como espía en el KGB. Ella ha sido protagonista de varios libros, – incluso me atrevo apuntar que el libro “Tiempo entre Costuras”, en ciertos aspectos, tiene algo de nuestra paisana África. El periodista Javier Juárez, es una de las personas que mejor conoce su vida, él escribió un exitoso libro titulado “Patria. Una española en el KGB”.

Manifestó que esta ceutí, fue una espía muy importante a nivel internacional. Juárez detalla cómo llevó a cabo la compleja investigación para escribir esta obra y dejar fiel testimonio de quien fue una de las agentes con mayor relevancia internacional. A medida que iba investigando, me di cuenta de que se trataba de una vida apasionante, eso fue lo que me llevó a seguir con la investigación, a narrarla en un libro y a publicarla.

Cuando empecé a investigar no había casi nada publicado sobre ella. Había una fuente de información que desgraciadamente sigue vetada, son los archivos de Moscú del KGB. Esa fuente, que es oficial, es discutible hasta cierto punto porque no todo lo que consta en este tipo de archivos, lo digo por experiencia, es verídico. No obstante ahí teníamos una veta, un filón, que desgraciadamente no se puede consultar. A medida que fui investigando, pude entrevistar a personas que bien directa o indirectamente la habían conocido.

Trabajé en archivos españoles, el Histórico Nacional y en el de la Guerra Civil de Salamanca y después contacté en Uruguay, que fue el país donde estuvo más tiempo además de en España, con personas que la conocieron directamente. Esa mezcla de archivos, entrevistas y algunos artículos sueltos, me sirvió para reconstruir el puzzle.

La familia de las Heras era muy conocida e importante en Ceuta, pero sólo hay familiares en un grado bastante lejano.  Tuvo una hermana, que se llamaba Virtudes, que murió en Tánger. El espionaje por sí mismo no es un elemento suficientemente atractivo como para escribir un libro sobre alguien. Pero en el caso de África se da una serie de circunstancias muy singulares y particulares.

En primer lugar, que fuera mujer, algo que no es frecuente en los servicios de inteligencia, menos aún en los soviéticos, que estaban bastante dominados por los hombres. Lo segundo que me llamó la atención fue que África llegó a ser nada menos que coronel en el KGB.

África de las Heras llegó a ser coronel en la KG. Fue reconocida por sus jefes en Moscú. Eso dice mucho de ella, por el hecho de cómo fue reconocida por sus jefes en Moscú porque no era en absoluto fácil ser coronel del KGB en los años de la Guerra Fría. Sólo gente de la máxima confianza o personas que prestaron grandes servicios a Inteligencia llegaba a ese grado. De hecho sólo hay dos españoles que lo fueron, uno es ella y el otro Ramón Mercader

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El PRESIDENTE DEL PSOE EN CEUTA FALLECIÓ EN EL EXILIO MEXICANO

Cuando al caer la tarde del 17 de julio de 1936, el presidente del PSOE en Ceuta, Rafael Jiménez Cazorla partió de la ciudad camino del exilio, en principio, a la ciudad internacional de Tánger, se llevaba consigo una parte de la historia de Ceuta, tras permanecer toda la guerra en Tánger, partiría definitivamente hacía el exilio Mexicano donde falleció.

El tiempo que estuvo en la ciudad internacional de Tánger ayudó a los exiliados que llegaban huyendo de los sublevados. Los escasos ceutíes que pudieron huir de la represión le relataban los sucesos que se estaban sucediendo con fusilamientos diarios en la ciudad.

Ficha de entrada en México de su mujer:Registro de Inmigrantes Españoles en México. Copia Digital

Jiménez Cazorla, junto a su familia, llegó a México como otros muchos exiliados con lo justo, con muchas penurias, en el penúltimo barco que zarpó, en tercera clase, llegaron al Puerto de Veracruz, el 19 de noviembre de 1941, según un documento del Departamento Demográfico, de la Secretaría de Gobernación mexicana. En un principio vivió en México capital en la colonia Tabacalera, tras unos cinco años se trasladaron a la colonia Cuahutémoc  donde vivían muchos exiliados. Según me cuenta su nieto Bernardo Rodríguez, que vive en México, pudieron sobrevivir en los primeros momentos vendiendo las escasas joyas que tenían: “En México trabajó en una fábrica de veladoras denominada la ‘Veladora Perpetua’, quien le facilitaba la materia prima para vender las veladoras y de ello sostenían una vida cómoda, se hablaba mucho que mi abuelo tenía amplios conocimientos de química. Sufrió un infarto del que no se recuperó falleciendo en 1957, a los 63 años está enterrado en el Panteón Español de la Ciudad de México”.

Bernardo, continua el relato de su abuelo: “… En casa era un total secreto todo sobre él, se hablaba muy poco y sólo se contaban unas cuantas cosillas, mi madre siempre nos enseñó que la justicia, la honradez, la ética, el bien común antes que el propio, la igualdad entre los hombres sin importar clases sociales y luchar por causas justas era lo mas importante en la vida. Sin duda alguna, fueron enseñanzas que se han transmitido de mi abuelo a mi madre y yo a mis hijos, lo que convierte a mi abuelo en un hombre de bien, con principios de justicia muy firmes”.

Otros muchos ceutíes como Jiménez Cazorla, tuvieron que exiliarse a México, como el periodista Camilo Ocaña Civantos, el profesor Menahem Coriat, que durante la guerra civil ocupó un alto cargo en el Gobierno de la República, el empresario Antonio Muñoz González. El presidente de la sociedad cultural Septa, miembro destacado de Izquierda Republicana, Juan Rueda Lara.

El capitán Francisco Llano de la Encomienda,  quien el  17 de julio de 1936 ostentaba el cargo de capitán general de la IV Región (Cataluña); meses más tarde fue nombrado jefe del Ejército de la República en la zona  Norte. En México,  desarrolló una gran labor pedagógica en el Ateneo Español, escribiendo dos libros de técnica militar e historia de la contienda española, falleciendo en el exilio en 1963.

Manuel Martínez Pedroso, diputado por Ceuta y catedrático de derecho,  la doctora Antonia Castillo, primera mujer médica ceutí, junto a su marido el presidente de Izquierda Republicana  y profesor de filosofía del Instituto  Hispano-Marroquí, Luis Abad Carretero, entre otros. El presidente del PSOE ceutí, Rafael Jiménez Cazorla, izó la bandera republicana en la ciudad, el 14 de abril de 1931 a las cinco de la tarde, en el edificio de telégrafos donde trabajaba.  Las noticias que llegaban desde la península, no dejaban duda de la pronta proclamación de la República en todo el país.

En efecto, los servicios de comunicaciones y transmisiones del Estado se habían decantado por el nuevo régimen, transmitiendo desde las tres de la tarde de aquel 14 de abril a toda España, el cambio de régimen. El secretario del Ayuntamiento, Alfredo Meca, fue testigo de estos acontecimientos: “Cuando transitaba por la calle La Marina, observe izada  en la casa de Telégrafos la bandera tricolor, presurosamente me dirigí a la Casa Consistorial, donde llegue al mismo tiempo que una manifestación con banderas y con gran alegría, pretendían colocar la nueva enseña en el balcón del ayuntamiento. Así se hizo en medio del mayor entusiasmo y con todo orden y respeto para los muebles y efectos municipales esperándose a que retirara los papeles y sumarios que sobre la mesa de la rotonda principal había”.

Hacia Tánger el 17 de julio de 1936

El presidente del PSOE en Ceuta, Rafael Jiménez Cazorla, tiene desde primeras horas de la tarde del 17 de julio de 1936 conocimiento del inicio del golpe en Melilla. Junto a otros dirigentes socialistas visitan al delegado del Gobierno en busca de información, este les tranquiliza comentándole que acaba de hablar con el presidente la República Casares Quiroga y que la sublevación en pocas horas será abortada.

A Jiménez Cazorla, al ostentar el cargo de jefe de telégrafos le llegan noticias alarmantes de que la sublevación en Melilla es un hecho y no tiene viso de ser frenada. Observa como los acontecimientos se están precipitando, y que Ceuta será tomada por las tropas sublevadas en pocas horas. Mantiene una conversación con su buen amigo el Ingenieros de la Junta de Obras del Puerto, Gustavo Piñuelas, y deciden salir de Ceuta hacia la ciudad internacional de Tánger, y una vez allí esperan acontecimientos. Piñuelas avisa urgentemente al chofer de la JOP Marcelino Masna para que tenga preparado el vehículo (CE-1414) y así fue como marcharon de la ciudad.

Al pasar por el actual puente del Cristo, Jiménez Cazorla ve a su compañero de partido y presidente de la Casa del Pueblo Sebastián Ordoñez, le aconseja que se marchara con ellos a Tánger, pero este desestimó su consejo. Ordoñez, en las primeras horas de la sublevación es detenido y en la madrugada del 15 de agosto de 1936 sacado de la fortaleza del Hacho y ejecutado en la vía pública, sin juicio, junto varios compañeros del partido socialista.

Una vez en Tánger, comunicaron al chófer que volviera a Ceuta que ellos se quedaban, este al llegar al paso fronterizo del Boch (Tánger), fue detenido, la zona ya estaba tomada por las fuerzas sublevadas, tras explicar lo sucedido fue puesto en libertad.

Jiménez Cazorla desarrolló una gran labor recibiendo a los que llegaban huyendo de la sublevación, entre otros al ceutí Fructuoso Miaja que pudo salir de Ceuta en una pequeña embarcación, recordemos que tras la llegada de la democracia fue Senador y Alcalde de Ceuta.

Otra de las tareas encargada a Jiménez Cazorla en Tánger fue el intento de levantar en 1937 las cabilas de la zona española de Marruecos que Largo Caballero encargó a Carlos Baraibar, periodista y diputado socialista, tal y como lo describe el historiador Miguel Antonio Luna Alonso en su magnífico trabajo de investigación La Misión Baraibar: El proyecto del gobierno republicano de levantar las cabilas del Protectorado de España en Marruecos durante la Guerra Civil, visto desde el Ministerio de Estado (Madrid, UNED, 2001).

Hacia finales del mes de noviembre de 1936, llegó a Valencia una representación de estos antifascistas españoles residentes en Tánger, entre los que figuraba Jiménez Cazorla, que Baraibar iba a utilizar como lugarteniente de su confianza, en vez de a los agentes consulares

Se entrevistaron con algunos miembros del Gobierno y del PCE, y les informaron sobre las posibilidades que a su juicio existían para organizar una sublevación en la zona occidental del Protectorado español en Marruecos.

Pocos días después se celebró otra reunión a la que asistieron los ministros de Estado y de Agricultura, Julio Álvarez del Vayo y Vicente Uribe, respectivamente; el Subsecretario de la Presidencia, Rodolfo Llopis y el diputado comunista por Granada Antonio Pretel entre otros.

Baraibar telegrafió a Cazorla a Tánger para que viniera a Valencia a preparar el viaje inminente a Marruecos que tenía previsto, con objeto de estudiar sobre el terreno las posibilidades que pudiera haber de agitar las cabilas de la zona española. Cazorla manifestó que era preciso que la persona o delegación que se enviara dispusiera de amplios poderes otorgados por el Presidente del Consejo, a fin de que el Cónsul General de Rabat no pudiera entorpecer la gestión.

Con ella, Baraibar llegó a la zona francesa de Marruecos a mediados de febrero, acompañado por Jiménez Cazorla, el Comandante del Cuerpo de Seguridad y Asalto Antonio Moreno Navarro, y el Teniente Coronel de Estado Mayor Juan Ayza.

Baraibar se entrevistó en Rabat con el Cónsul General, al que dio cuenta, sin revelarle todos los detalles, del asunto que le traía a Marruecos. Después salió para Tánger y, a su regreso a la zona francesa, marchó a Marrakech, donde pasó dos días informándose de la situación en Ifni. En Tánger se entrevistó con Dris el Riffi; y en Marrakech con el Cónsul, Antonio Emilio Monleón.

Pese al trabajo desarrollado por Cazorla, no se pudo realizar y todo quedó en un fallido intento gubernamental republicano por levantar las cabilas de la zona española del Protectorado en Marruecos controlada por el ejército de Franco.

Mítines en la Casa del Pueblo

El PSOE ceutí tenía su sede en la Casa del Pueblo, en la calle Agustina de Aragón, Jiménez Cazorla como presidente de los socialistas, era un asiduo participante en mítines y charlas. Cuando fue asaltada en la madrugada del 18 de julio de 1936, no solo se expropió un edificio, se perdió la memoria de esas entidades, sus archivos, militantes, reuniones, fotografías, actas… Y después de ocho décadas, nada o muy poco sabemos de ella. Tan solo algunas notas sueltas en algún consejo de guerra y poco más.

Las organizaciones sindicales en Ceuta sufrieron una brutal represión, cuando intentamos reconstruir su historia, nos faltan documentos. Pero sobre todo nos faltan personas, con nombres y apellidos, esos nombres que por una parte fueron arrojados a la fosa del cementerio ceutí y por otra tuvieron que partir hacia el exilio como ocurrió con Cazorla, se llevaron la memoria de estas organizaciones.

Desapareciendo todos sus documentos, actas, banderas, cuadros, algunos muebles aparecieron posteriormente en las dependencias de la falange local. Como testimonio vivo de la labor educativa, cultural, social y asistencial que desempeñó este organismo y de sus objetivos fundamentales entre los que se incluyen el cooperativismo, el mutualismo, la formación profesional, la educación y la cultura.

Aquella Casa del Pueblo de Ceuta constituyó, sin duda, uno de los espacios de sociabilidad obrera por excelencia, siendo una especie de “Sociedad de sociedades“y, a la vez, lugar de formación del “obrero consciente”, así como receptáculo de buena parte de su actuación sindical y política. Poseían la peculiaridad, además, con respecto a otros ámbitos formales de reunión, los Ateneos, las Universidades Populares…

La Casa del Pueblo fue mucho más que un edificio de mayor o menor calidad en los que tuvieron lugar determinados acontecimientos relacionados con la historia del movimiento obrero en Ceuta. Durante la segunda República la sede de la calle Agustina de Aragón fue un hervidero de vida sindical y política, donde se establecían las secretarías de los sindicatos adheridos a la UGT, la Agrupación Socialista del PSOE, las Juventudes Socialistas y la Agrupación Femenina Socialista, fundamentalmente, así como un amplio abanico de organizaciones promovidas desde la institución.

Pese a los escasos documentos que tenemos de la Casa del Pueblo, podemos asegurar que en la década de los años quince-veinte del siglo pasado fue cuando se inauguró. La Ceuta de principios del siglo XX vivió una efervescente actividad asociativa, donde las sociedades federadas iniciaron la andadura en el Centro obrero, donde estaban el PSOE, la Sociedad de Albañiles, la de Carpinteros, la de Panaderos, portuarias, de la Aguja, electricistas… En sus salones se vivían las reivindicaciones de los derechos laborales y políticos, siendo continuos los llamamientos a los trabajadores para su movilización.

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