Adiós, Dar Riffien, adiós

Muy cerca de Ceuta, pero pasada la frontera con Marruecos se pueden ver unas edificaciones españolas, derruidas que  hasta la independencia de Marruecos (1956), fue el acuartelamiento de la Legión, Dar Riffien, en torno a 1958 se abandonó definitivamente los edificios.

En Dar Riffien, existían amplios dormitorios con literas, comedores con mesas de mármol, aulas con escuelas y academias, residencias y comedor de oficiales y suboficiales, y por supuesto un mesón de tropa. El patio de armas contaba con tribunas, y el cuartel disponía de alumbrado eléctrico, agua corriente, biblioteca, sala con billares y mesas para juegos, duchas, letrinas, lavanderías mecánicas, pista de aplicación, polideportivos, almacén de armamento, de prendas,… Fuera del recinto estaba el pequeño poblado civil con variedad de tiendas, la granja del Tercio y a 100 m. se encontraba la playa y la estación del ferrocarril que iba a Ceuta y a Tetuán.

A escasos 5 kilómetros de Ceuta, tras pasar la frontera con Marruecos, en una colina que domina una magnífica playa colindante nos encontramos con unas construcciones en ruinas que nos dan una idea de lo que fue aquello. Muchos al pasar por este lugar se pregunten por el origen de aquellas edificaciones de estilo español.

Hoy casi un siglo después de su construcción al pasear por sus escombros, con restos de edificios totalmente desbalijados, nos hacemos una idea de lo que pudo ser aquel recinto.

     No se tiene la certeza del arquitecto que construyó el acuartelamiento, o si fueron varios los que llevaron a cabo su fisonomía. Pero según un estudio del historiador Antonio Bravo  este sitúa al constructor Federico Martín de la Escalera en la construcción de un edificio en 1927. Este destacado  arquitecto fue autor dentro de este ámbito norteafricano. Ovetense de nacimiento recaló en Ceuta en 1915, iniciando ese año una intensa carrera profesional y militar en la zona del Protectorado.     Rápidamente fue destinado a Tetuán, encargándose del cuartel de la Alcazaba, el de infantería de R’Caina y el cuartel Ersini. También participó, según el historiador Antonio Bravo  en la construcción del lazareto de Dar Murcia o el cuartel de Samnia Ramel y Hospital Militar y el cuartel de caballería de Babel Mader, todos en Tetuán. El arquitecto Martín de la Escalera se especializó en las construcciones en hormigón armado, siendo distinguido frecuentemente por la aplicación de nuevos sistemas de construcción, como los que aplicó en el puente sobre el rio Xechort.

       Sin embargo esta dilatada obra profesional militar en el Protectorado se cortó en 1927, cuando fue destinado a Mahón. Pero  debido a los numerosos lazos profesionales y personales que le unían a la zona norteafricana decidió pasar  a la reserva. Durante tres años realizó algunos trabajos en el ámbito privado en Ceuta, del que destacaríamos una casa de dos plantas de aire regionalista.

Según algunas publicaciones sobre todo la Revista África, nos muestra que tenía de todo, era un pueblo en pequeño, tras cuatro décadas en aquella zona la Legión abandonó en febrero de 1961 su querido cuartel. Replegándose el Tercio “Duque de Alba” a Ceuta.

El cuartel disponía de alumbrado eléctrico, agua corriente y de un amplio patio de armas con tribunas. Para el recreo de los soldados, unas amplias salas con billares y mesas para juegos, duchas, letrinas, lavanderías mecánicas, pista de aplicación, polideportivos, almacén de armamento y de prendas. También amplios dormitorios con literas, comedores con mesas de mármol, aulas con escuelas y academias, bibliotecas, residencias y comedor de Oficiales y Suboficiales, y por supuesto un mesón de tropa.

Frente al acuartelamiento una hermosa playa de arena rubia con una modesta estación para el ferrocarril que pasa hacia Ceuta o Tetuán. Al otro lado un pequeño poblado civil con gran variedad de tiendas y la granja del Tercio.

Desde que el Rey Alfonso XIII dispuso la orden de 20 de enero de 1920, para la creación del Tercio de Extranjeros, la construcción de un gran acuartelamiento era una pieza vital para la subsistencia del nuevo cuerpo. En primer lugar se fijó el cuartel del Rey en Ceuta, ubicado en el paseo de Colon como lugar de alistamiento. La primera jura de bandera tuvo lugar en la zona del Tarajal, después pasaron a un antiguo fuerte construido durante la Guerra de África 1859-60, la posición “A”, hoy cuartel de García Aldave, y ya definitivamente en octubre de 1920 se trasladan a Dar Riffien. Creándose el 1 de mayo de 1925 la VII Bandera en el citado campamento de Dar Riffien.

HISTORIAS DEL PASADO

      Quien pasea por esas edificaciones de Dar Riffien, comprende lo que fue aquello, pero actualmente todo esta derruido, y seriamente dañados los edificios, las escaleras apenas se sostienen, ladeadas como un acordeón en el que aún se mantienen las piedras que las dejaron inhabitables. En el suelo todo son cascotes, polvo y restos de vida congelada tras muchas décadas.

El paisaje con las grandes edificaciones han sido sustituido por un montón de escombros que componen ahora lo que era un acuartelamiento modelo. Para recorrer las edificaciones seria necesario entrar con casco por riesgo de desprendimientos, aunque realmente poco queda por venirse abajo. Un paseo por Dar Riffien permite disfrutar de los silencios de la historia.

Entre las muchas historias que albergan las piedras de aquel cuartel está sin duda la visita que el 5 de octubre de 1927, realizó los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Los diarios locales  La Opinión y la Voz de África destacaron aquel acontecimiento… “En Ceuta se nota una animación inusual. La ciudad amaneció con otro color. Todos los ciudadanos se disponen para recibir a los reyes., no se puede dar un paso, las calles están abarrotadas, los balcones de los edificios públicos engalanados con banderas nacionales”.

 

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Franco, Alcalde honorario y perpetuo de Ceuta, desde 1939

Tras la toma de Ceuta, por parte de las tropas sublevadas en la noche del 17 de julio de 1936, una de las medidas más urgente fue la toma del Ayuntamiento y el cese fulminante de la corporación municipal presidida por el médico Sánchez Prado. Todos fueron detenidos y en su mayoría pasados por las armas.

Tres años después, el 12 de julio de 1939, la gestora de la corporación municipal presidida por Fernando López Canti, acordaron: “El señor alcalde hace uso de la palabra y con exaltadas frases realza la figura de nuestro glorioso caudillo Excmo. Señor General Don Francisco Franco Bahamonde, jefe del Estado Español y Salvador de la nación, y propone que la ciudad de Ceuta se honre contándolo entre sus hijos y el Ayuntamiento tenga el más alto orgullo al nombrarle Alcalde honorario perpetuo. La Corporación, por unanimidad y aclamación y con el mayor entusiasmo, ACORDÓ nombrar al glorioso e invicto caudillo de España, Excmo. Señor Don Francisco Franco Bahamonde hijo adoptivo y predilecto de la ciudad y Alcalde honorario perpetuo, concediéndole así los máximos honores al Salador de España y artífice genial de su victoriosa cruzada: y que este nombramiento le sea notificado en forma solemne. Y para que conste expido el presente que visará el señor don Fernando López Canti, Alcalde Presidente de la Comisión Gestora del Ilustre Ayuntamiento de esta Ciudad, en Ceuta a veintiuno de julio de mil novecientos treinta y nueve”.

     A los pocos días se publicó en el boletín oficial de la ciudad: “Esta Comisión, cumpliendo aspiraciones de la Gestora y del vecindario en general, queda asimismo encargada de portar a S.E. el jefe del Estado el pergamino que la ciudad le ofrece reflejando el acuerdo de su nombramiento de Hijo Adoptivo y Predilecto de Ceuta y Alcalde Perpetuo Honorario de su Ayuntamiento”.

      Tres años antes, la nueva corporación municipal pasó a ser presidida por el teniente coronel de Ingenieros José Tejero: “En la madrugada del 17 al 18, debió ser la una de la noche, me llamó el teniente coronel Gautier y me dijo <Mañana a las ocho te haces cargo de la alcaldía, para lo cual, vas al ayuntamiento a esa hora,  pero antes, a las siete, vienes a verme>.

A las 15,30 del 18 de julio de 1936, se reunió en el despacho de la alcaldía, con los nuevos concejales designados por las autoridades militares, al tomar la palabra, les leyó el bando que se había fijado por todas las paredes de la ciudad, firmado por el general Franco, declarando el estado de guerra. Todas las sesiones, son monótonas y falta de sentido crítico, cómo era de esperar,  salvo la celebrada el 24 de julio de 1936, cuando el concejal Eduardo Laya, expresa que debido a las numerosas detenciones que se están llevando a cabo se puede dar el caso de que las familias de algunos presos carezcan de alimentos y por lo tanto el Ayuntamiento debería socorrerlos. Le respondió, el teniente coronel Tejero, que las comidas se están dando en la cruz roja y en la cantina escolar y ellos no tienen que socorrer a nadie. Tras está pregunta de Eduardo Laya, su nombre ya no se consigna en los plenos, siendo destituido.

Ley de Memoria Histórica

La Ley de Memoria Histórica en su artículo 15 establece: “Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”. De forma excepcional, se conservarán aquellas menciones que sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley. La aprobación de la ley de memoria histórica en diciembre de 2007 abrió una nueva etapa en la reparación y reconocimiento de las víctimas de la guerra civil y el franquismo.

¿VISITA DE FRANCO EN 1939 PARA RECIBIR  LOS TÍTULOS?

La corporación municipal presida por Fernando López Canti, tras acordar el 12 de julio de 1939, nombrarle “Alcalde honorario perpetuo e hijo adoptivo y predilecto de Ceuta”, organiza una serie de actos en espera de la llegada del general, confeccionando unos pergaminos, el programa de actos se desarrollaría en agosto:

“Día 4. De 16 a 16 y 30, llegada, recepción y desfile. A las 17, Te Deum en la catedral o salve en la Iglesia de África, inauguración de la cruz de los caídos. A las 17 y 30. Visita a San Antonio, inauguración del monumento y marcha por la calle Falange Española. A las 18 y 30, llegada a comedor Cantina Escolar, vuelta por la marina. A las 19 horas, visita a las obras del Asilo, colocación de la primera piedra obra social casas baratas. A las 19 y 30, Entrega en Regulares placa homenaje de la ciudad. A las 21 horas, marcha al chalet, descanso y cambio de traje. A las 22 horas, comida Ayuntamiento, a la terminación verbena Hípica, descanso a voluntad. Día 5: A las 10 horas, entrega bandera Destroyer “Ceuta”. De 11 a 11 y 45, Función religiosa en África. A las 12 horas, recepción popular en el ayuntamiento, formación de milicias juveniles y desfile ante S. E. que lo presenciará desde el balcón. Comida privada y descanso en el Chalet. A las 17 horas. Visita Hospital militar, despedida y marcha a Tetuán. Puede ir a Riffien y hacerse allí la despedida”. La esperada visita no se produjo y el pergamino y demás documentos con los nombramientos se enviaron a Madrid. 

Recordemos que el general Franco antes de ponerme al mando de los sublevados estuvo destinado en Ceuta durante la Segunda República,  como Jefe de las Fuerzas Militares del norte de África. El 9 de marzo de 1935 llegó a Ceuta y el 5 de abril su esposa. Por sorpresa, a los dos meses, el 6 de mayo, fue llamado por el Gobierno de Gil Robles para hacerse cargo del Estado Mayor. Una vez compuesta la alianza de centro-derecha, la CEDA retorna a un nuevo gabinete, Lerroux con cinco cedistas, incluido el propio jefe como ministro de la Guerra. Accedieron al nuevo Gobierno el general Goded, inspector general y director de las Fuerzas Aéreas; Fanjul, subsecretario de la guerra, y el general Emilio Mola, a Melilla y pocos meses después jefe de las Fuerzas Militares en el Norte de África, con sede en Ceuta.

El general Franco tras el inicio de la sublevación llegó a Ceuta el 19 de julio de 1936, una vez que aterrizó en el aeródromo de Sania Ramel en Tetuán con el fin de ponerse al frente de las tropas. El teniente coronel Sáenz de Buruaga, esperaba en la Alta Comisaría, una llamada que le comunicara su llegada y efectivamente desde Arbaua (Larache), el teniente Manjón le comunica que el  aeroplano acaba de pasar.  A las siete de la mañana, tras el aviso telefónico se marcha al aeródromo, llegando al mismo tiempo,  el avión da unas vueltas para poder tener la certeza que no hay problemas.

Franco, asumió el cargo de Alto Comisario y Jefe del Ejército del norte de África, hasta el l de octubre, fecha en que se hizo cargo de la Jefatura del Gobierno del Estado en Burgos y del mando militar. A primeras horas de la tarde del 19 de julio llegó el General Franco a Ceuta, se dirigió a la Circunscripción donde mantuvo una reunión con la cúpula militar y al concluir salió al balcón acompañado del Teniente Coronel Juan Yagüe y del jefe de la circunscripción y Comandante General.

 

 

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Primer Ayuntamiento democrático de Ceuta

A  las 11,15 del 19 de abril de 1979, se dieron cita en el salón de plenos del Ayuntamiento los concejales que habían logrado el apoyo de los ceutíes en las elecciones municipales celebradas tan solo unos días atrás. En ese día tan señalado,  además de la anécdota de la retirada del cuadro de Franco, se constituyó el primer ayuntamiento democrático de nuestra Ciudad. En aquella primera votación cada grupo votó a su candidato, los independientes (AECAD) a Clemente Calvo Pecino,  doce; UCD a Ricardo muñoz Rodríguez, con ocho y el PSOE a Fructuoso Miaja, con cinco votos.

Al concejal socialista Aurelio Puya, como presidente de la Mesa tuvo el honor de nombrar al primer alcalde democrático de Ceuta tras la guerra civil, Clemente Calvo Pecino. Tras tomar posesión dirigió unas palabras de gratitud al electorado que ha depositado en él y en su grupo su confianza. Los tenientes de alcalde de aquella histórica corporación fueron: Matías Calvo Pecino, Emilio Cozar Fernandez, Antonio Gálvez Gálvez, Antonio Martínez Valdivia, Ricardo Muñoz Rodriguez, Jose Maria Albert Rosano, Rafael Orozco Rodriguez-Mancheño y Fructuoso Miaja Sánchez.

Tras la elección del primer alcalde democrático de Ceuta, Clemente Calvo Pecino, 1979-1981 (Independiente); continuó Ricardo Muñoz Rodríguez, 1981-1983 (UCD); Francisco Fraiz Armada, 1983-1985 (PSOE); Aurelio Puya Rivas, 1985-1987 (PSPC); Fructuoso Miaja Sánchez, 1987-1991 (PSOE); Nuevamente Francisco Fraiz Armada, 1991-1994 (PFC); Basilio Fernández López, 1994-1995 (PFC). En 1995, tras tener un Estatuto de Autonomía nos convertimos en Ciudad Autónoma, los presidentes fueron Basilio Fernández López, 1995-1996, (PFC); Jesús Cayetano Fortes Ramos, 1996-1999 (PP); Antonio Sampietro Casarramona, 1999-2001(GIL) y el Presidente actual desde 2001, Juan Jesús Vivas Lara, del Partido Popular.

Desde el final del franquismo en 1975, costó mucho esfuerzo a los demócratas ceutíes los cambios de símbolos que estaban repartidos por toda la ciudad, y que servía como referente icónico para identificar visualmente al régimen y a las personas e instituciones que se identificaban con él. La parafernalia simbólica del franquismo se originó durante la Guerra Civil (1936-1939), tras su exaltación a la jefatura del Estado, adoptando en buena medida la desarrollada en los años anteriores por Falange Española de las JONS.

En Ceuta tuvimos numerosos monumentos, como la Cruz de los Caídos, en la plaza de África, donde se celebraban actos, brazo en alto, bien avanzada la década de los años setenta. El monumento traído en la década de los años sesenta, piedra a piedra desde el valle de Ketama (Marruecos), conocido como Monolito del Llano Amarillo, o el popular “pies de Franco”, junto al mástil del cañonero Dato, en la plaza que rodea la Ermita de San Antonio.

La ley denominada Ley de Memoria Histórica (aprobada por el Congreso de los Diputados el 31 de octubre de 2007) establece la retirada de estos símbolos, obligando a las instituciones públicas a ello, y privando de ayudas a las instituciones privadas que no las retiren. Fue objeto de particular redacción lo referente a los símbolos que puedan afectar a la Iglesia Católica, introduciéndose una salvaguarda por razones religiosas, junto a la que exceptúa a los monumentos con valor artístico.     OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

40 AÑOS EN LIBERTAD

El 15 de junio de 1977, del que ahora se cumple 40 años, no fue un día cualquiera, era el día señalado, tras una campaña de más de quince días que se inició el 24 de mayo de 1977. Los colegios electorales abrieron a las nueve de la mañana. Desde antes de que se abriesen los centros de votación, había colas en algunos incluso de más de ochenta metros, lo que provocó que muchos ciudadanos tuvieran que esperar varias horas para poder ejercer el derecho al sufragio, no importaba, otros muchos dieron sus vidas, por aquel acto tan sencillo, lleno de libertad.

Durante la transición nacen en Ceuta los partidos que se han caracterizado por el proceso de democratización español, Unión de Centro Democrático (UCD),  y Partido Socialista Obrero Español (PSOE). A las primeras Elecciones Generales, concurren los dos principales partidos de ámbito nacional y otros dos con la misma implantación: el Partido Socialista Popular (PSP) y Reforma Social Española (RSE). En aquellas elecciones, la UCD fue la triunfadora con el 36,3, seguido muy de cerca por el PSOE con el 32,6%.

Además, se presentaron Acción por Ceuta, de ámbito local y la Agrupación de Electores de Ceuta. Años después la desaparición de UCD supuso en Ceuta, como en el resto de España, la aparición de partidos como el Centro Democrático y Social (CDS) y otros de centro derecha que culminaron en un proceso de unificación que confluye con la trasformación de Alianza Popular (AP) en el Partido Popular (PP).

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